180 años del estreno de La Fille du régiment (11-02-2020)

Hay óperas que deben su fama (o simplemente su recuerdo) a una determinada aria, muy famosa por el motivo que sea, mientras el resto de su música es apenas conocido. Un bien ejemplo de ello es la ópera “La Fille du régiment”, de la que el público conoce el aria “Ah, mes amis”, gracias a sus famosos 9 does de pecho, mientras el resto de la ópera no les resulta tan familiar. Motivo de más para hablar de ella. 

Gaetano Donizetti se estableció en París en 1838. No era su primera visita a la capital francesa: en 1835 había estrenado allí “Marino Faliero”, pero ésta había resultado ser un fracaso (a diferencia de lo que le sucedió el mismo año a su admirado rival Vincenzo Bellini con “I Puritani”). Pero Bellini murió ese mismo año, y Donizetti ve su fama afianzada en Nápoles, con el estreno de una de sus óperas más conocidas, “Lucia di Lammermoor”. Así que, en esta ocasión, cuando el compositor regresa a la capital francesa, lo hace como la figura más importante de la ópera italiana del momento. Y tiene intención de componer óperas para los teatros franceses, por lo que comienza realizando una adaptación francesa de la “Lucia”, que estrena en 1839. Pero, tras abandonar el proyecto de “L’ange de Nisida”, se pone a trabajar en una ópera cómica. 

El estreno de esta nueva ópera, titulada “La Fille du régiment” (la primera ópera original de Donizetti con libreto en francés) tuvo lugar, por tanto, en el Teatro de la Opéra-Comique el 11 de febrero de 1840, con gran éxito. Traducida al italiano, se estrenó en Milán en octubre del mismo año, y fue muy popular, tanto en italiano como en el original francés, a lo largo de todo el siglo XIX, siendo una de las óperas favoritas de famosas sopranos de coloratura. Cayó en el olvido en el siglo XX, hasta que, en los años 60, Luciano Pavarotti le devuelve su popularidad, siendo hoy día, curiosamente, la elección de tenores lírico-ligeros que encuentran sus dos arias vehículos perfectos para lucir sus dotes vocales. 

Pasamos a comentar el argumento de la ópera, no sin antes dejar un enlace al libreto. 

“La Fille du régiment” comienza con una simpática obertura que ya nos señala su carácter cómico y su ambientación militar. La escuchamos dirigida por Richard Bonynge:

La acción de “La Fille du régiment” tiene lugar en el Tirol a comienzos del siglo XIX, durante las Guerras Napoleónicas. Se escuchan unos cañozanos que anuncian que las tropas francesas se aproximan a un pueblo. Los hombres se preparan para luchar, mientras unas mujeres piden a la virgen que les proteja. Mientras tanto, Hortensio atiende a su patrona, la Marquesa de Berkenfield, que se ha desvanecido, y que está muy preocupada por el avance de los franceses. Pero entonces se anuncia que las tropas francesas se retiran a las montañas, y todos respiran aliviados. Escuchamos la introducción dirigida por Richard Bonynge:

La Marquesa entonces lamenta su mala suerte con una mojigatería y una pijería propias de alguien que se cree por encima de los demás. Comenta la peligrosa fama que tienen los franceses con las mujeres bellas (es decir, se considera guapa, tan modesta siempre). Escuchamos su aria “Pour unne femme de mon nom” cantada por Ewa Podles:

Mientras, el pueblo celebra la retirada francesa, dispuestos a disfrutar de la vida y de la paz que les espera, mientras la Marquesa muestra su satisfacción por la retirada francesa:

La Marquesa pide la protección de los habitantes del pueblo, cuando de pronto todos son sorprendidos por un sargento francés, Sulpice. Éste muestra su asombro por la mala recepción que le dan los campesinos, ya que su misión es protegerlos. Aparece entonces la cantinera del regimiento 21, Marie. Ha sido criada por los soldados y ahora es la cantinera que les sirve, y estaría dispuesta a marchar con valor a la batalla. Escuchamos el dúo cómico “Au bruit de la guerre” cantado por Natalie Dessay y Alessandro Corbelli:

Sulpice le dice a Marie que los soldados creen que les evita, y que le han visto hablando con un joven. Ella le dice que es un tirolés que le salvó la vida, pero en ese momento los soldados lo traen detenido por merodear en su entorno. Sulpice lo quiere fusilar, pensando que es un espía, pero Marie le detiene, contando que le salvó de caer por un precipicio. Los soldados entonces le invitan a beber, y Tonio brinda por Francia. Piden entonces a Marie que cante la canción del regimiento, que escuchamos cantada por Joan Sutherland:

Un tambor llama al regimeinto, y Sulpice entonces echa al tirolés, llamado Tonio, pese a que Marie hace lo posible por evitarlo. Los soldados se can y Marie se libra enfadada de Sulpice. Entonces reaparece Tonio; ella le dice que considera a todo el regimiento su padre, mientas él le dice que ha vuelto porque la ama. Y Marie también le confiesa su amor. Escuchamos el dúo “Quoi! Vous m’aimez?” cantado por June Anderson y Alfredo Kraus:

Sulpice regresa y los sorprende abrazándose, pero es detenido por la llegada de la Marquesa, que busca su protección para llegar a su castillo. Al mencionar el nombre del castillo, Berkenfield, Sulpice recuerda que tiene alguna relación con un tal Robert, al que la Marquesa reconoce como el marido de “su hermana” (un cuerno, vamos… siempre se le echan las culpas, si no es a una amiga, es a una hermana), con la que tuvo una hija. El criado a quien Robert le confió la niña para devolverla a su madre la perdió. La Marquesa la da por muerta, pero Sulpice entonces afirma que esa niña fue salvada por ellos y es Marie. Sulpice presenta a la C¡cantinera, que asusta a la Marquesa por sus modales. Antes de llevársela a su castillo, la Marquesa decide quedarse un tiempo en el pueblo para educarla, acompañadas por el regimiento. Llegan entonces los soldados cantando el rataplan:

Tonio regresa cuando ya se han dio Marie, la Marquesa y Sulpice, y pide unirse al regimiento. Los soldados lo rechazan, pero él les convence de que Marie le ama, y entonces ellos no tienen otro remedio que admitirlo. Escuchamos así el aria de los 9 does, “Ah, mes amis”, cantada por Luciano Pavarotti:

Tonio se presenta ante Sulpice para pedir que le concedan la mano de Marie, pero el sargento le informa que ella ahora es de la Marquesa. Aparece Marie, lamentándose de tener que abandonarlos a todos. Tonio pide que los soldados impidan que se vaya, pero es inútil. La marquesa quiere alejarla a todo correr de los soldados. Escuchamos el final del primer acto de “La Fille du régiment” con Natalie Dessay y Juan Diego Flórez:

Comenzamos el segundo acto de “La Fille du régiment”. Estamos en un salón del castillo de la Marquesa. Un notario se despide de ella: acaban de firmar un contrato matrimonial para casar a Marie con el Duque de Crakentorp. La Marquesa ha llamado a Sulpice para que anime a Marie, pero el sargento no está de acuerdo con esos planes. Así que, cuando llega Marie y la Marquesa le pide que cante, Sulpice la distrae a menudo cantando el Rataplan para que la verdadera Marie salga a la luz. Escuchamos así el trío “Le jour naissait” con natalie Dessay, Carlos Álvarez y Janina Beachle:

La Marquesa, irritada por el mal comportamiento de Marie, echa la culpa a Sulpice por animarla. Le pide entonces a Marie que se comporte como es debido ante la familia de su prometido, que va a ir ese mismo día a visitarla. Cuando la Marquesa y Sulpice se van, marie lamenta sentirse sola ante el destino que le aguarda y que no desea. Pero entonces escucha una marcha militar y reconoce a su regimiento, por lo que canta un brindis por Francia al que se unen los soldados. Escuchamos el aria de Marie “Par le range” cantada por Joan Sutherland:

Con los soldados viene Tonio, evidentemente, alegrando aún más a Marie, y a Sulpice, que regresa. Marie hace que Hortensio, el sirviente, vaya en busca del mejor vino de la marquesa, acompañado de los soldados, mientras Tonio y Marie consiguen la ayuda de Sulpice para evitar los planes de la Marquesa. Escuchamos el trío “Tous les trois” con Natalie Dessay, Juan Diego Flórez y Carlos Álvarez:

Pero la Marquesa regresa antes de que Sulpice pueda hacer salir a Tonio. La noble se espanta al ver a un soldado, pero él le cuenta su amor por Marie, y como por eso se ha enrolado en el regimiento, en el aria “Pour me raprocher de Marie”, que escuchamos cantada por Alfredo Kraus:

La marquesa, naturalmente, rechaza al joven. Queda ella entonces sola con Sulpice y le cuenta que su familia no le permitía casarse con Robert pero queaún así iba a casarse con él, pese a ser de distinta clase social. La guerra les impidió casarse, y ella tuvo que ocultar que había tenido una hija con él. No quiere que nadie se entere de que Marie es su hija, pero casándose con él Duque consigue que ella tenga un título nobiliario. Hortensio presenta a los invitados, incluyendo a una Duquesa aún más insoportablemente snob que la Marquesa. La boda está preparada, pero Marie no aparece, lo que irrita a la Duquesa. Aparece Marie, dispuesta a firmar el contrato matrimonial, pero en ese momento entran los soldados del regimiento, liderados por Tonio, para rescatarla, y afirman que Marie fue su cantinera. Lejos de escandalizarse, los invitados se conmueven al conocer cómo los soldados cuidaron de la niña, y la boda puede proseguir, pero es ahora la Marquesa la que se sacrifica haciendo que Marie se case con quien de verdad ama: Tonio. Así la ópera termina felizmente con todos brindando por Francia. Escuchamos el final con Natalie Dessay, Juan Diego Flórez, Carlos Álvarez y Janine Beachle:

Terminamos así este repaso a “La Fille du régiment” con un Reparto Ideal:

Marie: Natalie Dessay.

Tonio: Luciano Pavarotti o Alfredo Kraus. 

Sulpice: Alessandro Corbelli. 

Marquesa de Berkenfield: Ewa Podles. 

Director de Orquesta: Richard Bonynge. 

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