2 años sin Robin Williams (11-08-2016)


Hoy hace dos años que recibimos una noticia que nos conmocionó a todos los cinéfilos: Robin Williams se había quitado la vida. Y es que no es fácil encontrar a un cinéfilo al que no le gustara Robin Williams: desde los jóvenes que se han criado viendo sus películas infantiles hasta los fans de la comedia de calidad, pasando por los aficionados a un cine más dramático. Y es que Robin Williams fue un genio capaz de moverse como pez en el agua en casi cualquier papel, que nos regaló algunas de las interpretaciones más memorables de los últimos 35 años.




Robin McLaurin Williams nació en Chicago el 21 de julio de 1951 en una familia de clase alta (su abuelo fue gobernador de Missisipi). Durante su infancia no demostró interés por la interpretación, centrándose en sus estudios académicos y en los deportes (fútbol y lucha en concreto). Esto cambió cuando su familia se mudó al pueblo de Tiburon, en California, frente a San Francisco, en 1967. En su nuevo colegio comenzará a interesarse por el teatro, y finalmente abandonará la carrera de ciencias políticas con la intención de dedicarse a la interpretación. Estudia teatro durante 3 años en California, donde llama la atención por su capacidad de improvisar, y destaca como Fagin en una representación del musical “Oliver!”, lo que finalmente le abre las puertas de la prestigiosa Juilliard School de Nueva York, donde el ganador de un Oscar a mejor secundario John Houseman le aceptó como uno de los dos alumnos del programa avanzado; el otro sería Christopher Reeve; ambos serán amigos de por vida, y Robin Williams pagará parte de los gastos médicos de Reeve tras el accidente que le dejó tetrapléjico.

Williams abandona la escuela en 1976, cuando vuelve a San Francisco y trabaja como actor cómico, siendo una de sus grandes referencias Peter Sellers. Hasta que en 1978 llega su gran oportunidad de protagonizar la teleserie “Mork & Mindy”, en la que interpretaba a un extraterrestre que tenía que acostumbrarse a las costumbres humanas:

Por este papel ganará un Globo de oro a mejor actor televisivo de comedia en 1979 y volverá a ser nominado en 1980. Pero Robin Williams tiene miedo a encasillarse y dejará la serie tras la 4ª temporada (lo que supone el fin de la propia serie) y decide dar el salto al cine.

Su debut en el cine no fue muy afortunado; fue elegido para protagonizar el “Popeye” de Robert Altman, que fue un fracaso, aunque consiguió darse a conocer entre los asistentes a los cines, y además le permitió lucir sus grandes dotes para hacer voces:

Mejor le fue en su siguiente papel, en 1982, en “El mundo según Garp” de George Roy Hill (que es, por cierto, el debut cinematográfico de Glenn Close, que interpreta a su madre, y que se llevará con este debut su primera nominación a ese Oscar que se le resiste). Este es el primer papel dramático de su carrera, aunque no deja de ser un personaje un tanto “extraño” (como la propia película en sí):

Robin Williams llevaba años siendo adicto al alcohol y a las drogas (principalmente cocaína), aunque afirmó que nunca actuaba colocado. Pero la muerte de su amigo Jim belushi por sobredosis en 1982 y el nacimiento de su primer hijo, Zachary, en 1983, le hará conseguir abandonar las drogas. Por cierto, Williams estaba casado desde 1978 con Valeria Velardi, de quien se divorciará en 1988. Se casa por segunda vez en 1989 con quien había sido la niñera de su hijo, Marsha Garces, que terminará produciendo algunas de las películas de su marido y con la que tendrá dos hijos, Zelda en 1989 (obviamente, Williams, era fan de los videojuegos de La leyenda de Zelda) y Cody en 1991. Se divorciarán en 2008, y en 2009 se casará por tercera vez con Susan Schneider, que será su esposa hasta su muerte.

Robin Williams fundó junto a su segunda esposa una organización benéfica, y ya en 1986 creó junto a Whoopy Goldberg y Billy Crystal una organización benéfica, la Comic Relief USA, para ayudar a los sin techo. Y siguió protagonizando acciones filantrópicas por el resto de su vida.

Volviendo a su carrera cinematográfica, sus siguientes películas son totalmente olvidables, pero consigue recuperarse en 1987 protagonizando la comedia de Barry Levinson “Good Morning, Vietnam”, donde interpreta a un locutor de radio en la guerra de Vietnam poco dispuesto a cumplir las reglas, que le valdrá su primera nominación al Oscar y ganar un Globo de Oro:

En 1988 trabaja bajo las órdenes del ex-Monty Pithon Terry Gilliam en “Las aventuras del barón Münchausen”. Pero será un año después cuando consiga uno de sus más memorables papeles.

En 1989 protagoniza “El club de los poetas muertos” de Peter Weir, un papel dramático, aunque siempre con ciertos toques cómicos y magníficos juegos de voces, en el que interpreta a un profesor poco ortodoxo; ese profesor que todos habríamos querido tener (y que más de uno querríamos ser), y lo mejor de todo es la convicción que transmite en todo lo que dice. Pero no, no voy a poner la escena final, esa que nos deja siempre con la lagrimita cayendo, porque quien brilla en esa escena es un enorme Ethan Hawke; mejor vemos alguno de sus mejores momentos en la película:

Por este papel estará nominado al Globo de oro, que perderá frente a Tom Cruise, y al Oscar, que perderá frente a Daniel Day-Lewis. Incomprensible…

Su siguiente gran papel, de nuevo dramático (con nominación al Globo de oro incluida) será en “Despertares”, donde interpreta a un médico que busca un remedio contra el parkinson:

En 1991 recibe una nueva nominación al Globo de Oro (como actor de comedia, eso que alguien me lo explique) y al oscar por “El rey pescador”, en la que trabaja de nuevo bajo las órdenes de Terry Gilliam, en la que interpreta a un sin techo con problemas mentales:

Ese mismo año trabaja junto a Steven Spielberg en una película odiada por muchos pero que a mí me encanta: “Hook”, en la que interpreta a un adulto Peter Pan que ha olvidado quién era… hasta que tiene que volver a Nunca Jamás para recuperar a su hijo, y de paso convertirse en un mejor padre:

Nada que decir, por cierto, sobre la excelente banda sonora de John Williams.

Repite con Barry Levinson en 1992 con “Toys”, pero ese mismo año hará algo mucho más relevante: será la voz del genio de “Aladdin” de Disney. Su excepcional trabajo de juegos de voces, y sus improvisaciones (aprovechadas para la película) pondrán de moda el uso de personajes famosos para poner voces a personajes de animación (algo que el propio Robin Williams volverá a hacer en películas como Inteligencia Artificial, Robots o Happy Feet). Sin él, canciones como estas penas tendrían sentido. Incluso se llevará un Globo de Oro especial por su trabajo:

En 1993 tiene otro gran papel de comedia en “Señora Doubtfire” de Chris Columbus, en la que interpreta a un padre que tiene que disfrazarse de mujer para poder estar con sus hijos tras divorciarse de su esposa, interpretada por Sally Field. Es casi imposible elegir una escena de esta película:

Mi primer día como mujer y ya tengo sofocos… no importa, por su papel ganó un nuevo Globo de Oro (el último, a parte de uno honorífico que le dan en 2005):

Con estos papeles, Robin Williams comenzó a ser un actor popular entre el público infantil, pero esa popularidad se afianzará en 1995 con otra película mítica para la gente de mi generación: Jumanji:

Quizá no sea la película favorita de la crítica, pero fue un éxito de público.

En 1996 participa entres grandes películas. Primero, hace un pequeño papel, el de Osric, en el Hamlet de Kenneth Branagh. Protagoniza además la comedia dramática “Jack”, de Francis Ford Coppola, en la que interpreta a un niño que envejece 4 veces más rápido de los normal. Aunque sólo fuera por este discurso final, la película ya valdría la pena:

La película podrá gustar más o menos, pero él siempre está espléndido.

Y nos hizo reírnos hasta llorar con “Una jaula de grillos”, en la que interpreta a un gay pareja de Nathan Lane. No hay que perdérsela, risas aseguradas:

En 1997 protagoniza otro éxito infantil, “Flubber”, y trabaja con Woody Allen en “Desmontando a Harry”. Pero su gran éxito será en “El indomable Will Hunting” de Gus van sant, como el profesor de psicología encargado de sacar toda la capacidad que tiene el protagonista, Matt Damon. Hay unas cuantas escenas memorables en la película, pero tendremos que poner sólo una:

El Globo de Oro a mejor actor secundario se lo quitará Burt Reynolds, pero esta vez sí, a la cuarta, consigue ganar el Oscar (aunque sea en su primera nominación como secundario). Ganador merecidísimo, por uno de sus dos mejores papeles (el otro era el de “El club de los poetas muertos, claro):

Ese abrazo a sus emocionados compañeros de reparto y guionistas, Matt Damon y Ben Affleck, esa indisimulada alegría del presentador de la gala Billy Crystal… Robin Williams se había ganado el cariño de muchos de sus compañeros de Hollywood.

En 1998 interpreta a un mayorcito estudiante de medicina en “Patch Adams”, por la que se lleva su última nominación a los Globos de Oro:

En 1999 vuelve a trabajar con Chris Columbus en “El hombre bicentenario”, en la que interpreta a un robot que termina convirtiéndose en humano:

En 2002 aparece en varias películas a recordar. La primera es “Smoochy”, en la que interpreta a un presentador infantil sustituido por Edward Norton, que hará todo lo posible por acabar con su nuevo rival:

Protagoniza también “Retratos de una obsesión”, como el técnico de un laboratorio fotográfico que se obsesiona con una familia para la que revela las fotos en una película de suspense en el que prácticamente ejerce de villano:

Ese perfil de personajes negros continúa en “Insomnia”, donde ahora interpreta a un asesino perseguido por Al Pacino:

Por esas fechas recae en el alcoholismo, por lo que en 2006 ingresa en una clínica de rehabilitación. Su carrera ya no es la que era, pero aún así podemos destacar su participación en algunas películas.

Comenzamos en 2004 con “Delitos menores”, en la que interpreta a un deficiente mental amigo del joven protagonista, el recientemente desaparecido Anton Yelchin:

En 2006 participa en la divertida comedia juvenil “Vaya vacaciones”:

Y ese mismo año interpreta al presidente Theodore Roosevelt en “Noche en el museo”, participando también en las dos secuelas, en 2009 y 2014:

Y por último destacaremos su participación en 2007 en “August Rush”, en la que interpreta al personaje que intenta aprovecharse del talento musical del joven protagonista que interpreta Freddie Highmore:

En 2009 es ingresado por problemas de corazón, y en 2014 vuelve a entrar a tratarse de su alcoholismo.

Pero el 11 de agosto de 2014, teniendo 63 años, apareció ahorcado con un cinturón en su casa. No había rastro de alcohol o drogas en su cuerpo. Se le había diagnosticado un parkinson que había sido incapaz de hacer público hasta ese momento, pero la autopsia reveló que este diagnóstico no era correcto: en realidad Robin Williams sufría Demencia de cuerpos de Lewy, una enfermedad neurodegenerativa que hacía que le quedaran muy pocos (y duros) años de vida. Su final fue triste, sin duda, pero de no haberse suicidado, habría sido mucho más doloroso para él mismo. Su cuerpo fue incinerado y sus cenizas arrojadas a la bahía de San Francisco (desgracia para los que somos fans del turismo necrológico).

Un muy triste final para alguien que nos ha hecho disfrutar de tantos buenos momentos cinematográficos. Así que, en su recuerdo, nos toca a todos subirnos encima de una mesa y recitar aquello de “Oh capitán, mi capitán”.



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