25 años de la muerte de Audrey Hepburn (20-01-2018)


Prototipo de moda y glamour femenino, una delas actrices más famosas (y con más talento) de su época, su personalidad no iba muy acorde con ese estilo ostentoso al que se le asocia, retirándose tempranamente del mundo del cine para atender a sus funciones como Embajadora de UNICEF. Hoy hace 25 años que nos dejaba una enorme actriz y, al parecer, una mejor persona, la bellísima Audrey Hepburn.




El nombre de nacimiento de Audrey Hepburn era Audrey Kathleen Ruston, y nació en el barrio de Ixelles, en Bruselas, el 4 de mayo de 1929. Su madre era la holandesa Baronesa Ella van Heemstra, que tenía dos hijos de un matrimonio previo, Hendrik e Ian. Su padre era el inglés Victor Anthony Ruston, que años después incorporará al nombre familiar el apellido de su abuela, Hepburn, del que sale su nombre artístico.

Audrey Hepburn pasó su infancia entre Bélgica, Holanda y Londres, lo que le permite aprender inglés y holandés, además de francés, italiano y español.

En los años 30, sus padres se envuelven en movimientos fascistas. Finalmente, en 1935, su padre abandona a la familia y se muda a Londres, donde se envuelve en mayor grado en actividades fascistas, divorciándose en 1938, lo que traumatiza a Audrey, que por esa época, está estudiando en Inglaterra,y no tendrá contacto con su padre de nuevo hasta 1960.

Con el estallido de la II Guerra Mundial, Audrey Hepburn regresa con su madre, que se establece en la residencia familiar de Arnhem, Holanda, esperando que el país permanezca neutral, pero se equivoca, y Holanda es invadida por los Nazis. Su madre la llama Edda para sustituir su nombre inglés y evitarle problemas. Su adolescencia durante la Guerra resulta traumática: ve con sus propios ojos las deportaciones de judíos y las ejecuciones, entre cuyas víctimas se encuentran familiares, como su tío, militante de la resistencia. De hecho, Audrey se sentirá identificada con Anna Frank, ya que ambas tenían la misma edad.

Tras el desembarco de Normandía, la situación empeora, y Audrey sufre malnutrición, que desemboca en otros problemas de salud, como anemia y problemas respiratorios. Además, cuando termina la Guerra, la fortuna de su familia materna ha desaparecido, y su madre comienza a trabajar para poder pagarle las lecciones de ballet a su hija, primero en Amsterdan y, desde 1948, en Londres. Pero sus problemas de malnutrición presagian que no podrá desarrollar una carrera como bailarina, y los problemas económicos le hacen necesario empezar a trabajar, así que cambia de interés hacia la interpretación, trabajando en teatro y en pequeños papeles cinematográficos, además de recibir lecciones de locución con el actor Felix Aylmer. Finalmente, en 1952, tiene su primer papel cinematográfico destacable en “Secret people”, en la que Audrey rueda sus escenas de baile:

Poco después, se desplaza a América para protagonizar en Broadway el musical “Gigi”. Y, estando en Estados Unidos, realiza una prueba para protagonizar la película “Vacaciones en Roma”. Se supone que la protagonista va a ser Elizabeth Taylor, pero cuando Wiliam Wyler ve la prueba de cámara de Audrey, se queda impresionado, y descubre a la perfecta Princesa, Ana, que se escapa con un periodista americano, interpretado por Gregory Peck, del que termina enamorándose:

El resto ya es historia. Audrey Hepburn se convierte de la noche a la mañana en una estrella, y además gana el Oscar a Mejor Actriz con su primera película en Hollywood (y su primer papel protagonista en cine), junto con el BAFTA y el Globo de Oro:

Volverá a estar nominada 4 veces al Oscar, pero no lo ganará de nuevo.

El contrato que ha firmado con la Paramount le obliga a filmar una única película al año, así que puede dedicar el resto de su tiempo al teatro, ganando ese mismo año (1954; recordemos que los Oscars de las películas de 1953 se entregan en 1954) el premio Tony por su trabajo en “Ondine”, en la que comparte escenario con Mel Ferrer, con quien se casará ese mismo año (pese a los 12 años de edad que se llevan).

Su siguiente película será a las órdenes de otro gran director, en este caso Billy Wilder, para quien protagoniza “Sabrina”, comedia romántica en la que dos hermanos de una rica familia (Humphrey Bogart y William Holden) se disputan el amor de la bella hija del chofer de la familia, personaje que interpreta Audrey:

Además de conseguir una nueva nominación al Oscar y de ganar el BAFTA, esta película le sirve a Audrey Hepburn para conocer al modisto Hubert de Givenchy, a quien será fiel el resto de su carrera. Además, durante el rodaje mantendrá un romance con William Holden.

Su siguiente papel es el de la Condesa Natasha Rostova en la adaptación de la obra de Leo Tolstoy “Guerra y Paz” que dirige King Vidor, en la que compartirá rodaje con su marido Mel Ferrer y con el gran Henry Fonda (Audrey solía estar emparejada en pantalla con actores mucho mayores que ella, que podrían ser su padre como mínimo). El rodaje de la película, de enormes dimensiones, se extiende en el tiempo y al final se estrena en 1956:

Audrey Hepburn resulta siempre encantadora en pantalla, y eso la convierte en la pareja ideal para Fred Astaire en “Una cara con ángel”, libre adaptación del musical de los hermanos Gershwin, que dirige Stanley Donen. A Audrey le hace especial ilusión participar en esta película y poder bailar con un mito como Astaire:

Esta película se estrena en 1957, mismo año en el que repite bajo las órdenes de Billy Wilder en una película menor de la filmografía del gran director y guionista austriaco, “Ariane”, en la que compartirá pantalla con Maurice Chevalier, que interpreta a su padre, y Gary Cooper, otra de esas parejas que le duplica en edad:

Su siguiente película será otra superproducción que tardará dos años en estrenarse, en 1959: “Historia de una monja”, de Fred Zinnemann, en la que interpreta a una monja dedicada a la medicina tropical que sufre constantes problemas de vocación, rechazando al enamorado doctor con el que trabaja, interpretado por Peter Finch, para terminar renunciando al monacato durante la II Guerra Mundial. Algunos aspectos del personaje le hacen sentirse identificada con él (su personaje renuncia a ser monja por no poder mantener la neutralidad hacia los nazis que han asesinado a su familia, algo que a ella también le había sucedido en la vida real) convierten este papel en uno de sus favoritos y más logrados de toda su filmografía:

Por este papel, Audrey Hepburn recibe su tercena nominación al Oscar, además de ganar su segundo BAFTA. No elige igual de bien su siguiente papel, en la película “Mansiones verdes”, que dirige su marido Mel Ferrer, en la que interpreta a una misteriosa mujer que vive en lo profundo de la selva sudamericana, a la que busca el aventurero Anthony Perkins:

Repite error al acepar rodar el western “Los que no perdonan”, que dirige John Huston, interpretando a la hija adoptada de una familia que se descubre que es en realidad una india, provocando el rechazo del resto de la comunidad, siendo defendida apenas por su hermanastro Burt Lancaster, que está enamorado de ella. Audrey sufrió un accidente montando a caballo durante el rodaje que le rompió la espalda y le provocó un aborto; el rodaje se detuvo hasta su recuperación, pero la película, estrenada en 1960,  resultó un fracaso:

Tras el traumático rodaje, Audrey Hepburn se toma un año de descanso, durante el que tiene a su primer hijo, Sean, en 1960.

Tras esta pausa, su retorno al cine no podía haber sido más a lo grande: se necesitaba a una actriz para interpretar a Holly Golightly, la protagonista de “Desayuno con diamantes” de Truman Capote. El escritor quería a Marilyn Monroe, pero ésta buscaba alejarse de esos personajes de mujer tonta que había interpretado hasta entonces, y el papel recayó en Audrey, que obligó a realizar modificaciones en el guión, suprimiendo la bisexualidad de Holly y reduciendo al máximo las menciones a su prostitución. La película, tras no poder ser realizada ni por William Wyler ni por Billy Wilder, ambos directores con los que Audrey ya había trabajado (una lástima, cualquiera de ellos habría hecho maravillas), fue dirigida por Blake Edwards y co-protagonizada por George Peppard. Pero si algo destaca de esta maravillosa película es la partitura que realiza Henry Mancini, en especial esa bellísima “Moon river” que compone adaptada a la pequeña extensión vocal de Audrey; el resultado es pura magia, y nadie ha conseguido superar la interpretación de esta canción que realiza la Hepburn:

Si la magia no existe, que me expliquen entonces qué es esto… imposible no enamorarse de ella.

“Desayuno con diamantes se estrena en 1961, mismo año en el que estrena también “La calumnia”, drama dirigido por William Wyler, en el que ella y otra profesora, Shirley McLaine, son acusadas de lesbianismo por una alumna, para terminar descubriéndose que McLaine sí que está enamorada de Hepburn. La película fue muy polémica en la época:

Su siguiente película se estrena en 1963, “Charada”, genial sátira del cine de intriga en la que vuelve a trabajar bajo las órdenes de Stanley Donen y con Cary Grant como pareja, en una de sus películas más geniales, que le valió su tercer BAFTA:

Otra de esas películas que no te cansas de ver.

En 1964 protagoniza junto a William Holden “Encuentro en París”, fallida película de cine dentro del cine, pero tendrá un éxito considerablemente mayor con “My fair Lady”, que dirige George Cukor. La protagonista debería haber sido la entonces desconocida en Hollywoood Julie Andrews, que había realizado el papel en Broadway, pero Audrey Hepburn aceptó el papel para evitar que recayera en manos de Elizabeth Taylor. Rex Harrison, su compañero de reparto, que quería a Julie Andrews en el papel, al principio no se lo perdonó, pero parece que Audrey tenía una extraña capacidad para llevarse bien con todos sus compañeros de reparto. En todo caso, aunque cantó todas su partes, la mayoría de las canciones fueron dobladas por Marni Nixon, aunque se conservan las versiones con la voz original de Audrey, como en este “I could have danced all night”, que le sobrepasa vocalmente:

Pese a que “My fair lady” arrasó en los Oscars, Audrey se quedó sin nominación, y el Oscar a mejor actriz lo ganó… Julie Andrews, por esa “Mary Poppins” que la lanzaría a la fama.

En 1966 vuelve a trabajar a las órdenes de William Wyler en la genial comedia romántica “Cómo robar un millón y…”, interpretando a la hija de un estafador que se enamora de un policía, interpretado por Peter O’Toole, que tendrá que ayudarle a ocultar la estafa de su padre:

En 1967 estrenará dos películas. La primera, “Sola en la oscuridad”, en la que interpreta a una mujer ciega atacada por unos delincuentes, le vale su quinta y última nominación al Oscar:

La otra es la genial comedia dramática “Dos en la carretera”, dirigida por Stanley Donen, en la que, junto a Albert Finney, interpretan a una pareja en los diferentes viajes que realizan por Francia en distintas etapas de su matrimonio, cada vez más en crisis, en un momento en el que Audrey pasaba por una situación similar:

Audrey Hepburn sufrió dos abortos más, y la prensa estaba empeñada en que la pareja estaba en crisis, en especial por el carácter dominante de Mel Ferrer. Y pese a que Audrey lo negara repetidas veces, terminaron divorciándose en 1968. Poco después, en enero de 1969, se casa con el psiquiatra italiano Andrea Dotti, y, pese a pensar que ya no podría tener más hijos, se queda embarazada. En esta ocasión quiere tener un embarazo tranquilo para evitar problemas, y se retira del cine. Su hijo Luca nace en 1970, y en 1974 tendrá un nuevo aborto. Permanecerá retirada varios años, cuidando de su familia, hasta su regreso al cine en 1976 con “Robin y Marian”, crepuscular adaptación de la historia de Robin Hood, junto a Sean Connery, de amargo final, inmejorablemente ambientado por una de las mejores partituras de John Barry:

Su regreso al cine fue muy bien acogido, pero de nuevo se equivocó en los papeles que escogió, protagonizando en 1979 “Lazos de sangre”, intriga mediocre junto a Ben Gazzara y James Mason:

Durante el rodaje mantiene una relación con Ben Gazzara, lo que en la práctica termina de romper su matrimonio, ya muy deteriorado por las infidelidades de él. Pese a todo, no se divorciarán hasta 1982. Audrey rodará una última película junto a Ben Gazzara, la comedia “Todos rieron”, en 1981, que al igual que la anterior fue un fracaso que potenció una segunda retirada de la actriz. Sólo volverá a trabajar en el telifil “Amor entre ladrones” en 1986, teniendo su aparición final en 1989 en un breve papel en “Para siempre”, de Steven Spielberg, interpretando al ángel que se le aparece al fallecido Richard Dreyfuss, en una de las peores películas del director, que sólo se recuerda precisamente por Audrey:

Desde 1980, Audrey tendrá una relación estable con el actor Robert Wolders, aunque nunca llegarán a casarse, siendo esta la etapa más feliz de su vida, según afirmó ella.

En 1989 es nombrada Embajadora de Buena Voluntad de UNICEF, lo que le llevará a viajar a Etiopía, Sudán del Sur, Vietnam y Somalia. En 1990 recibirá un Globo de Oro Honorífico Cecil B. de Mille:

A su regreso de Somalia, en 1992, acude al médico por un dolor abdominal que revelará que padece desde hace tiempo un cáncer de colon y que ha producido metástasis. Retirada en su casa de Suiza para pasar sus últimas navidades en familia, muere mientras duerme el 20 de enero de 1993, siendo enterrada en el cementerio de Tolochenaz, localidad próxima a Lausana en la que murió:

Un año después, en 1994, se le otorgará el Oscar Humanitario Jean Hersholt a modo póstumo, reconociendo así su labor humanitaria en UNICEF:

Nos dejaba con sólo 63 años y una filmografía bastante breve, pero realmente magnífica, Audrey Hepburn es para muchos un icono de la moda, algo de lo que ella siempre quiso huir, pero fue en realidad el prototipo de estrella sencilla que encandilaba al público y se preocupaba por los demás. Una grande que nunca será olvidada por sus innumerables fans, entre los cuales me encuentro.



Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.