30 años de la muerte de Greta Garbo (15-04-1990)

A veces asociamos la fama (y más aún la fama de Hollywood) con grandes fiestas, entrevistas constantes y posados en las más prestigiosas revistas de moda. Pero ha habido quienes han evitado esa imagen a toda costa y han guardado celosamente su intimidad. El caso que hoy nos ocupa sólo consiguió con ese misterio robre su vida y con su temprana retirada aumentar aún más su leyenda y la curiosidad sobre su persona. Cuando se cumplen 30 años de su muerte recordamos a una de las mejores actrices de la historia, la Divina, Greta Garbo.

El nombre real de Greta Garbo era Greta Lovisa Gustafsson, y nació en Estocolmo el 18 de septiembre de 1905. Era la menor de tres hermanos en una familia proletaria. Desde muy joven fue evidente su pasión por la interpretación y su carácter de líder, pese a su retraimiento. Participó en funciones teatrales y dirigía a sus amigos jugando a actuar. Su formación académica fue básica, lo propio en la época para una niña de clase baja.

A finales de 1919 su padre contrajo la gripe española y, pese a los cuidados de Greta, murió a comienzos de 1920. Por esas fechas ella trabaja como dependienta en el Centro Comercial PUB de la capital sueca, y fue elegida como modelo publicitaria. Poco después, el director de los anuncios audiovisuales la elige para participar en un spot de ropa femenina. Poco después la contrataron como extra en algunas películas, mientras comienza a estudiar arte dramático en Estocolmo.

En 1924, el director finlandés Mauritz Stiller la contrata para un papel protagonista en “La leyenda de Gösta Berling”:

La película fue un éxito considerable y consigue que tanto Garbo como Stiller sean llamados a Hollywood. Antes de partir a América Greta protagoniza el film alemán “Bajo la máscara del placer” de Georg Wilhelm Pabst. 

Con Stiller como su mentor, la persona que le enseña cómo ser una actriz, ambos permanecen seis meses en Nueva York antes de que la Metro. Tras viajar a Los Angeles, Greta Garbo es contratada para protagonizar “Torrente”, adaptación de una novela de Vicente Blasco Ibañez (autor de moda gracias a las películas de Rodolfo Valentino “Sangre y arena” y “Los cuatro jinetes del Apocalipsis”), pero para su decepción Stiller no va a ser el director. 

En 1926 rueda otra adaptación de Blasco Ibañez, “La tierra de todos”, que inicialmente iba a dirigir Stiller, pero su mal nibel de inglés y sus problemas para adaptarse al sistema de trabajo de los estudios provocaron que fuera sustituido por Fred Niblo. La película fue un éxito y Greta Garbo fue la nueva estrella de la MGM:

Ese mismo año, Greta Garbo protagoniza “El demonio y la carne”, junto a John Gilbert, con quien mantiene un romance y está a punto de casarse. Su interpretación está considerada la más erótica que se había visto en Hollywood hasta la fecha:

Greta Garbo protagoniza otros 7 film mudos, dos de ellos junto a Gilbert (“Anna Karenina” en 1827 y “La mujer ligera” en 1928; el primero dirigido por Edmund Goulding y el segundo por Clarence Brown). Su estatus como la estrella femenina de la Metro y una de las mejores actrices de Hollywood es indudable ya en 1928. Pero entonces llega el sonor. Y la Garbo tiene un marcado acento sueco…

La Metro es reacia a trasladar a su gran estrella al recién nacido cine sonoro. Bueno, en realidad la Metro es reacia en sí al sonoro, siendo el último de los grandes estudios en hacerlo. Pero llega 1929 y ya no hay marcha atrás. ¿Será la Garbo otra más de tantas actrices que no superarán la prueba de fuego de ser oída por el público?

En 1929 protagoniza “Anna Christie” (estrenada en 1930), de la que además rueda un remake en alemán poco después. Era la primera vez que el gran público iba a escuchar su voz y su acento. La película fue de hecho publicitada con el eslogan “Garbo habla”:

Y Garbo habló. ¡Vaya si hablo! La película fue un enorme éxito y la fama de La Divina, como era conocida la Garbo, no hizo más que crecer. Su confirmación como estrella del cine sonoro llega pocos meses después con “Romance”, dirigida, igual que “Anna Christie”, por Clarence Brown. La película es un drama en el que interpreta el papel de una mujer de vida “delicada” que tendrá problemas para ser aceptada por su más estable amor, en un tipo de papel frecuente en esta etapa de su carrera. En esta película trabaja junto a uno de los actores habituales de su filmografía, Lewis Stone, si bien su partenaire es el mucho menos conocido Gavin Gordon:

Por primera vez Greta Garbo consigue ser nominada al Oscar, pero por partida doble, ya que será nominada como mejor actriz por ambas películas, si bien no consigue ganarlo. El premio le será siempre esquivo. 

Son los años previos al Código Hays, la censura que operó en Hollywood desde 1933 hasta más o menos 1960. La puritana sociedad americana deja ver en este tipo de películas su morbo por ver esos personajes “depravados”, de mala vida, a los que no les permiten entrar en su entorno. Greta Garbo repite papeles más o menos similares en sis siguientes películas, como “Inspiración”, de nuevo dirigida por Clarence Brown, en la que comparte protagonismo con un joven Robert Montgomery y, de nuevo, con Lewis Stone:

Similar situación encontramos en “Susan Lenox”, que en este caso protagoniza junto a un recién llegado Clark Gable que palidece a su lado:

También en 1931 protagoniza “Mata Hari”, interpretando a la exótica espía ejecutada en la I Guerra Mundial. Su erotismo brilla aquí como nunca, junto a la estrella de cine mudo Ramón Novarro y actores habituales de su filmografía como Lionel Barrymore o, de nuevo, Lewis Stone:

Hay que decir aquí que el acento latino de Novarro queda mucho peor que el acento sueco de la Garbo. El posterior desarrollo de las carreras de ambos lo confirma.

En 1932 protagoniza “Como tú me deseas”, su primera película junto a Melvyn Douglas, pero la película que más destaca ese año es “Gran Hotel”, de Edmund Goulding, en la que la Garbo encabeza un reparto de estrellas que incluye a John Barrymore, Joan Crawford, Wallace Beery y sus habituales acompañantes Lionel Barrymore, Lewis Stone y Jean Hersholt. De nuevo Greta Garbo interpreta a un personaje más o menos público, en este caso una bailarina, pero mostrándonos de una forma diferente, menos glamourosa, su vida privada:

Greta Garbo tiene por esa época intención de interpretar a Juana de Arco, pero la MGM rechaza la idea. Así, tras el rodaje de “Como tú me deseas”, su contrato con la Metro concluye (pese a ser la estrella más taquillera de la compañía) y la Garbo se va un año a Suecia. Regresa sólo con la condición de elegir sus proyectos, siendo el primero “La reina Cristina de Suecia”, que dirigirá Rouben Mamoulian. Garbo insiste, frente al criterio de la Metro, en que su partenaire sea John Gilbert, que se encuentra en decadencia (éste será su penúltima película y morirá pocos años después), lo que demuestra el poder que tiene la actriz. Con un reparto completado por unos insuperables Lewis Stone y C. Aubrey Smith, pese a sus problemas con la recién nacida censura (la Garbo viste de hombre o besa a una mujer en la película), es un gran éxito, y deja para nuestras retinas esa escena final, ese rostro hierático pero a la vez absolutamente expresivo, que es una leyenda del séptimo arte:

En 1934 potagoniza “El velo pintado”, adaptación de la novela de W. Somerset Maugham que dirige Richard Boleslawski y que co-protagoniza Herbert Marshall. La Garbo aquí es una esposa adúltera que termina enamorándose de su sacrificado esposo, un médico que la lleva al interior de China al foco de una epidemia de cólera:

Por esas fechas David O’Selznick quiere producir una adaptación cinematográfica de la recién estrenada obra teatral “Amarga Victoria” con Greta Garbo y Fredric March como protagonistas, pero la Garbo tiene otras intenciones (la película no se rodará hasta 1939, con Bette Davis como protagonista, y Selznick ya no estará en las tareas de producción): tras su éxito como Cristina de Suecia, los dramas históricos parecen ser lo que mejor se adapta a su estilo, e insiste en protagonizar “Anna Karenina”, con el propio March como el Conde Vronski. Dirigida por Clarence Brown y con un repartazo de lujo en el que destaca el tiránico Karenin de Basil Rathbone y el debutante Freddie Bartholomew como el pequeño hijo de Anna, la MGM tiene pocas expectativas puestas en esta adaptación de la novela de Tolstoi:

Ceguera la de la Metro, porque la película fue un rotundo éxito. Aún con un reparto de enorme talento, Greta Garbo destaca en todas sus escenas, haciendo una interpretación memorable de la protagonista, y recibiendo a cambio un elevadísimo salario. Los Oscars la ignoraron (imperdonable), pero la asociación de críticos de cine de Nueva York le otorgó el premio a mejor actriz. 

Greta Garbo trabaja cada vez menos. Amagos con su retirada son suplidos con apenas un estreno anual, en proyector que ella misma elige. Para 1936, su elección es otra heroína literaria: “La dama de las camelias”. Dirigida por George Cukor, famoso por su habilidad en sacar lo mejor de sus actrices, la Garbo brilla aquí como nunca antes lo había hecho. El productor Irving Thalberg sitúa a su lado al veterano Lionel Barrymore y a un joven casi desconocido, Robert Taylor, que consigue (todo un mérito) no ser sepultado por el inmenso talento de la actriz sueca en su mejor papel. La muerte de Thalberg durante el rodaje afectó seriamente a la Garbo, potenciando si cabe una interpretación aún más lograda del final de la película:

La película es, de nuevo, un enorme éxito. Aquí la academia de Hollywood ya no tenía excusa posible y, pro primera vez desde 1930, Greta Garbo consigue ser nominada al Oscar, si bien de nuevo no lo gana. Sí gana, como ya había hecho el año anterior, el premio de la crítica de Nueva York. 

la MGM entonces le ofrece protagonizar uno de sus proyectos más ambiciosos: interpretar a la protagonista de “Maria Walewska”, la condesa polaca amante de Napoleón, en la película dirigida por Clarence Brown en 1937. Charles Boyer será el intérprete de Napoleón, y el actor francés demostrará ser el único actor dramático capaz de brillar a la misma altura interpretativa que ella: 

Pero en esta ocasión la película es un fracaso. La Metro se da cuenta de que la estrella de la Garbo está acabada (cruel mundo en el que un año eres el rey y al siguiente ya estás pasado de moda). Se le considera “veneno para la taquilla”. A punto de concluir su contrato con la Metro, Greta Garbo se retira a Suecia una temporada. No estrena nada en 1938. De vuelta en Hollywood, la MGM decide que lo mejor es dar un giro a su carrera y probar en un género que el era ajeno: la comedia. Al menos se podrá promociar la película con el eslogan “Garbo ríe”. Por suerte para ella, la comedia en cuestión no es otra que “Ninotchka” de Ernst Lubitsch, genial comedia que ironiza sobre la Rusia soviética con el ácido humor que caracteriza a su guionista, un tal Billy Wilder. Y emparejada además con Melvyn Douglas y rodeada por un reparto en estado de gracia, Greta Garbo vuelve a ganarse el favor del público:

Y es que cuando juntas a tres genios absolutos como Garbo, Lubitsch y Wilder, ¿qué puede salir mal? Imposible. Ninotschka es una película simplemente memorable, que le valió su última nominación al Oscar (evidentemente no tenía nada que hacer para ganarlo frente a la Scarlett O’Hara de Vivien Leigh). 

Visto el éxito de la Garbo en su nueva faceta cómica, la MGM decide repetir fórmula: comedia, Melvyn Douglas… y con George Cukor como director, ese director que había hecho brillar a la actriz como nunca en “La dama de las camelias”. ¿Qué podía salir mal? ¿No tenía atractivo ver a la Garbo bailando o esquiando? Así, en 1941 se estrena “La mujer de las dos caras”:

La película consigue un cierto éxito comercial en Estados Unidos, pero la crítica la masacra. Al a Garbo le afectan las críticas, pero el mayor problema viene cuando la II Guerra Mundial impide que la película triunfe en Europa. Pendiente de un nuevo rodaje para la Metro, los problemas económicos terminan haciendo que éste se suspenda. Espera a que termine la guerra para retomar su trabajo, impaciente, pero al mismo tiempo temerosa de los resultados. Rechaza muchos proyevtos, y otros simplemente se caen por diversos problemas. Nada menos que Alfred Hitchcock quiere dirigirla en “El proceso Paradine”, pero tras las pruebas de cámara, la Garbo rechaza participar. El último proyecto en el que está realmente involucrada es una adaptación de “La duquesa de Langeais”, adaptación de la obra de Balzac que debe dirigir Max Ophüls; llega incluso a desplazarse en 1949 a Roma para el rodaje, pero problemas económicos llevan a la suspensión del proyecto. Poco después rechaza protagonizar “El crepúsculo de los dioses” de Billy Wilder. Su retirada del cine es ya definitiva.

Alejada de Hollywood y de la vida pública, Greta Garbo lleva una vida considerablemente diferente a la que cabría esperar, huyendo de la prensa y evitando atraer la atención incluso cuando se encuentra con amigos de la jet-set newyorkina. Como había hecho previamente cuando había estado nominada, rechaza asistir a la ceremonia de entrega de los Oscars de 1954 en los que es galardonada con un merecidísimo Oscar honorífico. Retirada desde 1953 en su apartament Newyorkino, donde se dedicaba a coleccionar obras de arte, había obtenido poco antes, en 1951, la nacionalidad americana. Manteniendo una vida misteriosa, paseaba por Nueva York tratando de pasar desapercibida y ocultando su aspecto. En 1984 supera un cáncer de mama, padece desde poco después problemas renales que le obligan a pasar diálisis. Ingresada a comienzos de 1990 en un hospital, muere el 15 de abril del mismo año a consecuencia de una neumonía y problemas renales, e los 84 años de edad. 

Ser tan celosa de su vida privada sólo contribuyó a aumentar su leyenda. Los fans del cine suspiramos por todos aquellos proyectos en los que pudo haber participado y, al final, por un motivo u otro, nunca llegaron a buen puerto. Pero en su breve carrera y no muy extensa filmografía encontramos motivos de sobra para convencernos de que el mito de la Divina está más que fundado. Sí, Greta Garbo fue una de las mejores actrices a las que nunca podremos ver en la pantalla. 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.