50 aniversario de la muerte de Clifton Webb (13-10-2016)


El mundo del cine se ha nutrido desde sus comienzos de intérpretes provenientes del mundo del teatro, que en muchos casos aportaban su enorme talento ante las estrellas cinematográficas que tenían poco más que una cara bonita que lucir. Hoy hablaremos de uno de estos intérpretes teatrales que hicieron también carrera en el cine, Clifton Webb, aprovechando que se cumplen 50 años de su desaparición.




El nombre de nacimiento de Clifton Webb era Webb Parmelee Hollenbeck, y nació el 19 de noviembre de 1889 en una localidad que a día de hoy forma parte de Indianapolis. Su madre, Mabel A. Parmelee, no tardó en separarse de su padre, Jacob Grant Hollenbeck, en 1891, trasladándose a Nueva York con su “little Webb” (pequeño Webb), como le llamaría el resto de su vida, y ella cambiará su nombre por el de Mabelle. Alegaba que el motivo de su separación era el nulo interés de su esposo por el teatro, que ella amaba. Se desconoce cuándo se divorciaron, pero ella volvió a casarse en 1900 con Green B. Raum.

Ya a los 5 años Clifton Webb comenzó a recibir lecciones de baile e interpretación, debutando con 7 años. Entre los papeles que interpretó de niño están los de Oliver Twist y Tom Sawyer. Recibió además lecciones de canto del gran barítono Victor Maurel.

A los 19 años adopta el nombre artístico de Clifton Webb, y actúa en operetas, vodeviles y musicales de autores tan importantes como Cole Porter, Irving Berlin, Jerome Kern o George Gershwin. Vamos a escucharle en esta canción que estrenó él mismo, “Easter Parade” de Irving Berlin, pertenciente ala revista “As thousands cheer”:

En los años 20, Clifton Webb debuta en el cine mudo, pero su mayor éxito llegará en 1925. Webb había bailado ese año con Mary hay, que además de bailarina y actriz estaba casada con la estrella de cine Richard Barthelmess. ÉSte había saltado a la fama gracias a la película “David el duro” (“Tol’able David”; ninca había visto el título traducido al español). En 1925, la pareja iba a producir y protagonizar una nueva película, “New Toys”, y escogieron a Webb para participar en ella. Pero pese al éxito del film, Webb regeresó a Broadway y no volvió a actuar en cine hasta 19 años después. Las críticas le definían como “actor de carácter con el estereotipo de un exigente y decandente snob”. Mientras tanto, sus actuaciones teatrales en Broadway y en Londres son éxitos de crítica.

Pero la cosa por fin cambia en 1944. Otto Preminger va a adaptar al cine la obra teatral “Ring twice for Laura”, para la que necesita a un actor que interprete al excéntrico periodista, elegante, cínico y finalmente malvado que mueve los hilos de la historia. ¿Y quién mejor que el “exigente y decadente snob” Clifton Webb para el papel? Darryl F. Zanuck, el presidente de la 20th Century, se lo desaconseja: es perfectamente sabido que Clifton Webb es homosexual, y eso en el mundo del cine era un gran inconveniente para el público (aunque hay que tener en cuenta que Webb era un personaje más bien particular, que realmente su único amor fue hacia su madre). Preminger, inteligentemente, no hizo caso, y así podemos verle de nuevo en el cine en “Laura”:

Atención a la voz del narrador, que es la del propio Clifton Webb.

De pronto, Webb se convierte en una estrella de cine, y se lleva una nominación al Oscar como mejor actor secundario.

Con ese elegante cinismo que luce en pantalla, Webb repite en “El filo de la navaja” de Edmund Goulding en 1946:

Repite nominación al Oscar a mejor secundario, y se lleva además el Globo de Oro en la misma categoría.

En 1948 protagoniza uno de sus mayores éxitos, el excéntrico niñero Mister Belvedere en “Niñera moderna”, de Walter Lang. Y ya de paso le vemos bailar, junto a Maureen O’Hara:

El éxito de la película, que le consigue su tercera y última nominación al Oscar, en este caso en la categoría de actor principal, le lleva a protagonizar dos secuelas, en 1949 y 1951.

Repite en la comedia familiar en 1950 con “Trece por docena”, repitiendo con Walter Lang, junto a Myrna Loy, como padres de una familia (muy) numerosa:

Lástima que las letras no nos dejen verle bailar en el vídeo… aunque la película completa está disponible en youtube.

Tras protagonizar algunas comedias más, en 1952 protagoniza el biopic del compositor de marchas militares americano John Philip Sousa en “La marcha triunfal”, de Henry Koster. Le vemos aquí dirigiendo la orquesta de esa famosa marcha, “Stars and stripes forever” que da título a la película:

Y ahí tenemos también tocando la tuba a un jovencísimo Robert Wagner, quien consideraba a Clifton Webb uno de sus mentores y con el que volverá a trabajar al año siguiente.

Y es que 1953 es un año fundamental en la carrera de Clifton Webb, ya que trabaja por primera vez con el director Jean Negulesco en “El hundimiento del Titanic”, interpretando a un siempre elegante personaje en plena crisis matrimonial con Barbara Stanwyck, malvado con su “hijo” pero con remisión final:

Por cierto, en esta película vuelve a trabajar con Robert Wagner.

En 1954 trabaja con Jean Negulesco en dos nuevas películas. Primero, en “El mundo es de las mujeres”:

Y en “Creemos en el amor”, interpretando a un escritor retirado de la vida pública, al que todos creen muerto, soltero que al final encontrará en amor junto a su secretaria Dorothy McGuire y ayudará a que las otras dos parejas también tengan un final feliz:

En 1956 protagoniza “El hombre que nunca existió”, interpretando al militar inglés que idea un truco para despistar a los nazis sobre sus planes de invasión del sur de Europa:

En 1957 vuelve a trabajar por última vez junto a Jean Negulesco, en “La sirena y el delfín”, en la que Sophia Loren encuentra una antigua estatua que quiere vender y que se disputan el arqueólogo Alan ladd y el multimillonario americano Clifton Webb, en otro de esos personajes cínicos y elegantes que siempre le caracterizaron:

En 1959 protagoniza dos nuevas comedias, pero su carrera está ya acabada. Y es que en 1960 muere su madre a los 91. Él vivió toda su vida junto a ella, y fue incapaz de superar su pérdida. Sólo trabajará en una película más, “Satán nunca duerme” de Leo McCarey, en la que interpreta a un misionero católico en China bajo la constante amenaza de los comunistas junto a William Holden:

Con una salud delicada, Clifton Webb pasó sus últimos años recluído en su casa de Beverly Hills hasta que murió de un infarto el 13 de octubre de 1966, a los 76 años. Está enterrado en el Hollywood Forever Cemetery, junto a su madre:

Pese a su reducido número de trabajos cinematográficos, sus 3 nominaciones al Oscar nos resumen al actor que fue Clifton Webb: perfecto protagonista de comedias y secundario de lujo en dramas históricos, sobre todo de corte teatral. Y con un reducido número de papeles todavía, 50 años después de su muerte, pervive en la memoria de los cinéfilos como el grandísimo actor que siempre fue.

 



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