60 años de la muerte de Leonard Warren (04-03-2020)

Es algo infrecuente (afortunadamente) que un artista muera en escena, aunque se han dado algunos casos, que por su infrecuencia e impacto suelen resultar bastante sonados. Uno de los más destacados tuvo lugar hace 60 años en el Met de Nueva York: durante una función de “La forza del destino” de Verdi, en medio de la escena “Morir, tremenda cosa”, justo antes de atacar la caballetta, el barítono Leonard Warren caía fulminado por una hemorragia cerebral (o por un infarto, ya que desde el principio se barajaron ambas opciones). Warren tenía 48 años en ese momento y era el barítono estrella del Met. 

El verdadero nombre de Leonard Warren era Leonard Warrenoff, y nació el 21 de abril de 1911 en Nueva York, hijo de inmigrantes ros-judíos. Llegó tarde al mundo de la música, ya que trabajaba en el negocio familiar, pero tras unirse a un coro en 1935, realizo unas audiciones para el MET en 1938. Algo debieron ver en él, ya que le concedieron una beca para ampliar sus estudios musicales en Italia (desde su entrada en el coro había estado estudiando canto). En los meses que pasa en Italia (en Milán, concretamente) conoce a la que será su esposa, Agathe. Años después se convertirá al catolicismo, la religión de ella. 

De regreso en Nueva York da un concierto en noviembre de 1938 antes de debutar en enero de 1939 en el papel de Paolo en “Simon Boccanegra” de Giuseppe Verdi, acompañando nada menos que a Lawrence Tibbett, Ezio Pinza, Giovanni Martinelli y Elisabeth Rethberg. Hay grabación de esas funciones, lo que nos permite escuchar al debutante Warren en un papel no muy extenso pero que ya anuncia su talento musical. Escuchamos el final del I acto junto a Tibbett:

No tardó mucho en llegar un contrato con la discográfica RCA, y además se convierte en el sucesor de Tibbett en el Met cuando éste entra en decadencia. Leonard Warren desarrolla la mayor parte de su carrera en Nueva York, cantando poco fuera de Estados Unidos. Su repertorio no fue muy extenso, pero destacó como uno de los mejores barítonos dramáticos de la discografía, con una voz de gran extensión, mientras mejora con los años en fraseo, pese a sus problemas con el italiano (no tanto en pronunciación, que es de las mejores entre los estadounidenses, como en sus problemas para memorizar las letras, algo que se nota bastante en sus grabaciones en vivo). 

Empezamos escuchándolo en Rossini, compositor que no frecuentó en absoluto. Pero claro, ningún barítono que se precie se resiste a cantar el “Largo al factotum” de Figaro en “Il barbiere di Siviglia”:

También podemos escucharlo cantar la Petite messe solennelle, dirigido por John Barbirolli, en 1939, el año de su debut:

En unos años en los que el belcanto no era un repertorio frecuente en los teatros, no frecuentó un repertorio en el que podría haberse lucido con papeles que le hubieran sentado de maravilla a su voz. Por lo menos canto el Enrico de “Lucia di Lammermoor” de Donizetti, del que escuchamos su aria “Cruda, funesta smania”:

También tenía en repertorio el Escamillo de “Carmen” de Georges Bizet, que también solía cantar en conciertos:

No tengo constancia de que llegara a cantar Wagner en vivo, pero sí registró al menos una bellísima versión de la canción de la estrella de “Tannhäuser”:

Quizá uno de sus mejores papeles fuera el Barnaba de “La Gioconda” de Ponchielli. Inolvidable es su versión del monólogo “O monumento”, rematada con ese agudo que tan buenos resultados le da:

En el repertorio verista destacó su Tonio del “Pagliacci” de Leoncavallo, del que escuchamos su gran versión del prólogo, rematada con un espectacular agudo:

Podemos escuchar también su Gérard del “Andrea Chenier” de Giordano, en concreto el aria “Nemico della patria”:

De Giacomo Puccini cantó “La Boheme“, en un papel inusialmente lírico para él como es el Marcello. Podemos escucharlo en el dúo del IV acto “O Mimì, tu più non torni”, junto al Rodolfo de Giuseppe di Stefano (atención a como Warren es capaz de plegar su voz para igualar esos míticos pianísimos de Di Stefano al final del dúo):

Pero si hay un papel pucciniano en el que podía destacar Leonard Warren, ese el el Scarpia de Tosca, papel para barítono dramático vocalmente exigente, como demuestra en este Te Deum final del I acto:

Pero Leonard Warren no era un gran actor, lo que le resta puntos en el repertorio verista. Era ante todo una enorme voz y una técnica cuidada que le hacían lucirse especialmente en los grandes barítonos verdianos (algo bastante habitual entre los barítonos norteamericanos como Merrill, McNeill o incluso Milnes). Inolvidable es su Carlo de “Ernani“, destacando por supuesto su gran escena “O de verd’anni miei”, pero también en ese monólogo que termina en concertante “O sommo Carlo”, del que escuchamos la versión en vivo de 1956, en el que le acompañan Mario del Monaco, Zinka Milanov y Cesare Siepi, y que dirige Dimitri Mitropoulos:

El “Macbeth” verdiano es en mi opinión uno de los mejores papeles de Leonard Warren (en realidad yo diría que el mejor, directamente), donde mejor luce su torrente de voz y su magnífico legato. En la que fue su última grabación en estudio nos regala un antológico “Pietà, rispeto, amore” que escuchamos ahora:

Famoso sería igualmente su “Rigoletto”, otro papel que se adapta como un guante a su voz, como muestra este “Cortigiani, vil razza”:

Leonard Warren fue un destacado intérprete del Conte di Luna de “Il Trovatore”. Podemos comprobarlo en esta grabación en vivo de 1950 en México, de la que escuchamos el dúo con Leonora del IV acto, siendo Leonora Maria Callas. Aquí se nota mucho, por cierto, los problemas memorísticos de Warren con las letras en italiano, que en más de un momento están a punto de causar problemas:

Escuchamos a continuación su Germont de “La Traviata”, en concreto el aria “Di Provenza il mar, il suol”:

Y si antes escuchábamos su Paolo del “Simon Boccanegra”, ahora escuchamos al protagonista, Simon, en el concertante del final del primer acto:

Le escuchamos también cantar el Renato de “Un ballo in maschera“, en concreto el aria “Eri tu”:

El Carlo de “La forza del destino”, la ópera que estaba cantando cuando murió, fue otro de sus más destacados papeles. Escuchamos el dúo “Solemne in quest’ora” junto a Mario del Monaco:

Y de nuevo junto a Mario del Monaco le vamos a escuchar a Leonard Warren ahora en el dúo final del II acto de “Otello“, ya que Yago fue otro de sus grandes papeles:

También Leonard Warren cantó el papel más bufo de “Falstaff“, del que escuchamos aquí su monólogo del I acto:

No tengo constancia de que Leonard Warren llegara a cantar “Nabucco”. Estaba previsto que la cantara en 1961, pero aquel 4 de marzo de 1960 todo se trucó. Su muerte afectó seriamente a las siguientes temporadas del Met, ya que no era fácil encontrar a otro barítono a la altura. Con Warren el mundo perdía a uno de los mejores barítonos verdianos de la era discográfica, y una técnica y una forma de entender el canto que hoy se han perdido. 

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