Centenario del nacimiento de Howard Keel (13-04-2019)

Con su potente voz de barítono se convirtió en el rey del musical hollywoodiense a comienzo de los años 50, aunque frustrado por su encasillamiento, encontró su vocación en escena. Un día como hoy hace 100 años nacía Howard Keel.

Nacido el 13 de abril de 1919 en Gillespie, pequeña población al sur del estado de Illinois, el nombre de nacimiento de Howard Keel era Harry Clifford Keel. Con un hermano mayor, Frederick, su situación económica era precaria. Hasta tal punto que una de sus profesoras se dio cuenta un día que el pequeño no tenía qué comer y, a partir de entonces, siempre le llevaba algo para que pudiera comer. Tras la muerte de su padre, en 1930, se traslada con su madre a California, donde, tras graduarse de la escuela, comienza a trabajar como representante. 

Su suerte cambiará cuando, con 20 años, su casera le escucha cantar y se da cuenta del gran potencial de su voz. Él es admirador del barítono Lawrence Tibbett, por lo que se llevará una gran frustración al ser definida su voz como “bajo-barítono”. Pese a todo, debuta en 1941 con la parte de Samuel en el Oratorio “Saul” de Georg Friedrich Händel. 

Sus inicios como cantante-actor tienen lugar en Broadway, donde protagoniza el musical “Carousel” de Rodgers & Hammerstein. Si bien no existe grabación de aquellos años, en los 90 grabó el famoso “If I loved you”:

Poco después, pasó a interpretar al protagonista de otro gran musical de Rodgers & Hammerstein, “Oklahoma!”, e incluso bate el record de cantar en un mismo día ambos musicales. “Oklahoma” le abrirá las puertas del West End, cuando protagoniza con gran éxito el estreno londinense del musical, del que, en este caso, sí conservamos registro sonoro:

Durante su estancia en Londres, en 1948, se divorcia de su primera esposa, la actriz Rosemary Cooper, con la que llevaba casado desde 1943, y a comienzos de 1949 se casa con la corista Helen Anderson, con la que tendrá 3 hijos: Katija Liane en 1950, Kristine Elizabeth en 1952 y Gunnar Louis en 1955. 

Tal es su éxito en Londres que consigue su primer contrato cinematográfico, interpretando al delincuente fugitivo acogido por una pareja en el film negro “El grito acusador”, de 1948. De vuelta a Los Ángeles, en 1949 firma un contrato con la Metro, que comienza con el estreno, en 1950, del musical “Annie get your gun”, al que pertenece el famoso “There’s no bussines like show bussines” que canta junto a Louis Calhern, Keenan Wynn y Betty Hutton:

Poco después, Howard Keel filma su primera película junto a Esther Williams, “Pagan love song”, y tras ella la comedia “Tres hombres llamados Mike”, junto a Jane Wyman y Van Johnson, sin repetir el éxito de “Annie get your gun”. La situación cambia cuando, por fin, la Metro consigue realizar una nueva adaptación del musical de Irving Belin “Show Boat” que tantos años llevaba queriendo realizar: George Sidney será el encargado de dirigir la película que en España se tituló “Magnolia”, en la que acompañan a Keel Kathryn Grayson y una poco habitual en el musical Ava Gardner. Escuchamos el famoso dúo “Make believe”:

Su siguiente película, “Carnaval en Texas”, es un sinsentido hecho a medida del cómico gesticulante sin talento interpretativo Red Skelton y de la nadadora Esther Williams, en la que Keel destaca en el reparto junto a la exuberante Ann Miller:

En 1952, en “El amor nació en París”, de Mervyn LeRoy, repite junto a Kathryn Grayson, Red Skelton y Ann MIller, sumándose al reparto la pareja formada por Gower y Marge Champion, en una nueva adaptación de “Roberta” que no estuvo a la altura de la original y que fue poco productiva económicamente:

La carrera de Howard Keel no consigue levantar cabeza: su incursión en el cine de aventuras “Desperate search” es un fracaso, al igual que la comedia “Fast company”. El western de 1953 “Una vida por otra será más exitoso: en él interpreta a un colono, casado con Ava Gardner, que se enfrenta al matón de turno, interpretado por Anthony Quinn, y su secuaz, un Robert Taylor que se enamorará de la Gardner y tendrá que decidir de qué bando se pone:

El éxito se repite con un nuevo musical, en este caso un western musical, “Calamity Jane” (estúpidamente traducido en España como “Doris Day en el Oeste”) que le empareja, precisamente, con Doris Day, en el que abandona temporalmente la Metro para trabajar en la Warner:

De vuelta a la Metro, es contratado para la adaptación de otro clásico musical, “Kiss me Kate”, de Cole Porter, en el que trabaja de nuevo junto a Kathryn Grayson, Ann Miller y Keenan Wynn, y por primera vez junto a Tommy Rall. Vemos su famoso monólogo “Where is the life that late I led”:

Pero, pese a su fama, la obra tampoco es un éxito económico, pese a la magnífica labor del reparto y del director George Sidney. Y la metro no tiene entonces mejor idea que realizar una nueva versión de “Rose Marie”, con Howard Keel y Ann Blyth como protagonistas, que es otro fracaso: 

Pero el buen criterio de la Metro queda en seguida en entredicho. Destinando la mayor parte del presupuesto para “Brigadoon”, Stanley Donen recibe las sobras para una adaptación de la historia del rapto de las sabinas situada en el oeste. El resultado fue una de las películas más míticas de la historia, la magistral “Siete novias para siete hermanos”, de 1954, absoluto éxito de público que se convierte probablemente en la más famosa de la filmografía de Howard Keel gracias a su Adam Pontipee, acompañado de June Powell como su esposa, Tommy Rall como Frank o Russ Tamblyn como Gedeon:

Pero la Metro no aprende. Un buen argumento, un buen reparto, una buena música, una buena coreografía… el conjunto de todo aportaba sentido a la película. Pero si alguno de esos elementos falla, se acabó. Y en “La amada de Júpiter” falla lo más importante, la historia. Howard Keel interpreta al cartagines Anibal camino de Roma, cuando se enamora de la prometida de un general romano, Esther Williams, con sus eternas escenas de natación. Por mucho que en el reparto figuren George Sanders, Norma Varden o los Champion, la película fue el primer gran fracaso de Esthwer Williams y supuso para la Metro unas pérdidas de 2 millones de dólares:

El remate vino con “Kismet”, de 1955, musical creado a partir de música original de Aleksandr Borodin que tomaba el argumento de “El príncipe mendigo”,historia  que una década atrás habían protagonizado Ronald Colman y Marlene Dietrich. De nuevo junto a Ann Blyth, y ahora junto a Vic Damone, la película fue otro gran batacazo comercial (Vincente Minnelli, su director, sale siempre perdiendo frente a Donen, es lo que hay): 

Este fracaso provocó que se rompiera el contrato de Howard Keel con la Metro y que él abandonara temporalmente el cine, volviendo a los escenarios. Protagoniza de nuevo “Carousel”, antes de regresar al cine, donde en 1959 interpreta a Pedro en el drama bíblico “El gran pescador”, de 1959. Serña probablemente su último gran título, con una filmografía posterior breve, cargada de títulos menores y en general olvidables, con la excepción de “Ataque al carro blindado”, western de 1967 protagonizado por John Wayne y Kirk Douglas en el que Keel interpreta a un indio:

Al año siguiente, con otro western, “Arizona”, Howard Keel se retira del cine. En los escenarios interpreta musicales como “Camelot” o “The man of La Mancha”:

Pero Howard Keel se divorcia de nuevo en 1970, para casarse, por tercera vez, con la azafata Judy Magamoll, con la que en 1974 tiene una hija, Leslie Grace. Deseando comenzar una vida estable, en vez de las giras teatrales, se instala en 1980 en Oklahoma con la intención de abrir una explotación petrolífera, pero al poco tiempo le llaman de Hollywood para aparecer junto a Jane Powell, su compañera en “Siete novias para siete hermanos”, en un episodio de “Vacaciones en el mar”. Poco después comienza a hacer apariciones en la serie “Dallas”, hasta ser un personaje fijo hasta el final de la serie, en 1991:

Su carrera teatral prosigue en los años 90 hasta el año 2000, destacando sus interpretaciones de “My fair Lady” y de “South Pacific”, de la que escuchamos su “This nearly was mine”:

El éxito de “Dallas”, por otro lado, le lleva a publicar varios discos de canciones en los años 80, que consiguen un considerable éxito. “And I love you so” da título al segundo de ellos:

El disco incluye monólogos de músical como “Send in the clowns”, de “A little night music” de Stephen Sondheim:

O el “Memory” de “Cats” de Andrew Lloyd Weber:

Pero el disco incluye también otros clásicos no pertenecientes al mundo del musical, como este “Yoy were always on my mind”:

Retirado desde el año 2000, en 2004 le diagnosticaron cáncer de colon. Apenas 6 semanas después, Howard Keel moría en su casa californiana de Palm Desert a los 85 años. Fue incinerado y sus cenizas esparcidas por numerosos lugares. 

Con una voz poderosa, de timbre bello y correcta técnica, Howard Keel pudo haber dado mucho más de sí, pero la ceguera de las productoras (de la Metro en este caso) impidieron que diera todo lo que podía haber dado de sí en el cine. Y, pese a todo, protagonizo unos pocos musicales por los que todavía sigue siendo memorable. 

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