170 años de la muerte de Frédéric Chopin (17-10-2019)

Es probablemente uno de los compositores más famosos de la historia. Nadie como él representa al compositor romántico, con su vida breve, su poco fortuna en el amor y sus partituras para piano que parecen poesías musicales. Cuando se cumplen 170 años de su temprana desaparición repasamos la gran obra de Frédéric Chopin. 

Frédéric Chopin tenía como nombre completo en polaco Fryderyk Franciszek Chopin, y nació probablemente el 1 de marzo de 1810 (su acta bautismal sitúa la fecha de nacimiento el 22 de febrero, pero podría tratarse de un error del cura) en la localidad polaca de Zelazowa Wola, a menos de 60 km de Varsovia, por aquel entonces parte del Gran Ducado de Varsovia establecido por Napoleón. En concreto nació en la finca que allí tenía el Conde Fryderyk Skarbek, quien sería su padrino y de quien tomaría su nombre:

Casa natal de Chopin.

Su padre, Nicolas Chopin, era originario de Lorena, aunque con ancestros polacos, y se trasladó a Polonia en 1787, a los 16 años, para defender la causa polaca. Allí trabajó como profesor de francés y como tutor para las familias aristócratas polacas. En 1806 se casó con Tekla Justyna Krzyżanowska, miembro de una familia aristócrata arruinada, y al momento del nacimiento de Fréderic ambos trabajaban para los Skarbek. Frédéric tenía una hermana mayor, Ludwika, nacida en 1807, y después tendría dos hermanas menores, Isabella en 1811 y Emilia en 1812. Nicolás insistió en que la familia hablara en polaco, que así fue el idioma materno de Frédéric.

Pocos meses después de su nacimiento, en octubre, la familia se mudó a Varsovia, donde Nicolás obtuvo un puesto como profesor de francés en el Liceo de Varsovia, situado en el Palacio Sajón, destruido por los Nazis en 1944. Por ello la familia vivía en terrenos del propio palacio. Ya desde muy temprana edad la salud de Frédéric demostró ser bastante mala. 

En la familia reinaba un rico ambiente cultural. Su madre enseñaba a tocar el piano, y fue su primera profesora, pero entre 1816 y 1821 recibió lecciones del pianista checo Wojciech Zywny, gran admirador de la música de Johann Sebastian Bach y de Wolfgang Amadeus Mozart, lo que será determinante en la carrera de Chopin. Su hermana Ludwika también estudia piano con Zwyny, así que los dos hermanos tocaban en ocasiones dúos. En 1817 Chopin comienza a dar conciertos para la aristocracia polaca e incluso para los rusos, por lo que adquiere fama como niño prodigio y es conocido como “el pequeño Chopin”, y también compone sus primeras obras, en general polonesas. Si bien la mayoría de ellas se encuentran perdidas, sobrevive alguna, como la polonesa en Sol menor B1:

Ese mismo año el Palacio Sajón es requisado por los rusos y el Liceo de Varsovia se traslada al Palacio Kazimierz, y la familia Chopin se instala en un edificio adyacente. Allí estudia Frédéric entre 1823 y 1826, graduándose cum laude, antes de comenzar a estudiar en el Conservatorio de Varsovia teoría musical y composición con Józef Elsner, con quien ya había estudiado con anterioridad. También hay que destacar sus veraneos rurales entre 1824 y 1828. En 1824 y 1825 pasó el verano en la pequeña localidad de Szafarnia en casa de Dominik Dziewanodowski, militar polaco cuyo hijo era compañero de estudios de Chopin; estas vacaciones ponen a Frédéric en contacto con la música popular polaca, algo que será determinante en su carrera posterior. Además, escribe cartas a su familia con tal nivel literario en polaco que muestran su enorme talento como escritor. 

En 1827 muere su hermana Emilia, que ya había destacado como escritora pese a contar con sólo 14 años, víctima probablemente de la tuberculosis. Como la familia es incapaz de seguir viviendo en el mismo sitio donde murió la pequeña, se trasladan a un nuevo apartamento en el Palacio Krasinski, en el que hasta el año 2014 había un pequeño museo. La buhardilla de la casa era utilizada por Nicolas como casa de huéspedes, y algunos de los jóvenes que por allí pasaron fueron amigos de Chopin incluso en su estancia parisina. 

En 1828 y 1829 Chopin viaja a Berlín, donde entra en contacto con la ópera, género que siempre le apasionará (aunque no haga ningún intento por componer ninguna, pese a que Elsner quiso convertirlo en un compositor de ópera polaca), además de conocer a músicos como Felix Mendelssohn. Siendo huésped del príncipe Antoni Radziwill en 1829 compuso para él y su hija la introducción y polonesa brillante para chelo y piano, que escuchamos aquí interpretada por Daniil Shafran al chelo y Anton Ginsburg al piano:

Todavía ligado a las formas clásicas, Frédéric Chopin compone en 1828 su primera sonata para piano, que escuchamos aquí interpretada por Leif Ove Andsnes:

La visita de Niccolò Paganini a Varsovia en 1829 impresiona a Chopin, y buscando explotar la capacidad técnica del piano en imitación de Paganini compone su primer estudio, Op. 10 nº 1, conocido como “La cascada”, que escuchamos interpretado por Vladimir Ashkenazy:

Mientras, el prestigio de Chopin va en aumento, y personalidades vienesas quieren que dé algún concierto en la ciudad. En agosto de 1829, poco después de graduarse en el Conservatorio con excelentes informes sobre sus aptitudes musicales, da dos conciertos en la ciudad, estrenando sus Variaciones para piano y orquesta sobre “La ci darem la mano” del “Don Giovanni” de Mozart, que escuchamos aquí interpretadas por Emil Gilels:

Mientras tanto, en Varsovia tiene su primer gran amor, con la estudiante de canto Konstancja Gladkowska, amor que finalizará con el viaje de Frédéric Chopin de 1830. Este amor le inspira a componer su primer vals, aunque en su catálogo figure como op. 70 nº 3, que escuchamos a continuación interpretado por Arthur Rubinstein:

De esta época datan obras como la canción “Cuando el sol está en el cielo”, op. 74 nº 1, que escuchamos cantada por Elzbieta Szmytka con Malcolm Martineau al piano:

También inspirado por su primer amor escribe el segundo movimiento de su segundo concierto para piano (segundo por fecha de publicación, porque fue compuesto e interpretado antes que el primero). Este concierto, una de las mejores obras de Chopin en mi opinión, se estrenó el 17 de marzo de 1830 con el propio Chopin al piano, consiguiendo un gran éxito. Escuchamos la magnífica versión que interpreta el pianista polaco Rafal Blechacz:

Pocos meses después, el 11 de octubre, estrena en el Teatro Nacional de Varsovia, en el que será uno de sus últimos conciertos en la ciudad, su primer concierto para piano, que escuchamos aquí en la sobresaliente interpretación del también polaco Krystian Zimerman:

Frédéric Chopin, ya definitivamente decidido a ser compositor, decide entonces realizar un viaje de estudios por Europa. La primera idea es ir a Berlín, invitado de nuevo por Antoni Radziwill, pero finalmente se decanta por regresar a Viena y de allí pasar a Italia. Pasa primero por la ciudad polaca de Kalisz, donde se le une su amigo Titus Wojciechowski, y de allí, haciendo escala en Wroklaw, Dresde y Praga llega a Viena el 22 de noviembre de 1930. Poco se imagina que nunca volverá a pisar su Polonia natal. 

Y es que el 29 de noviembre comienza el Levantamiento de noviembre contra el dominio ruso sobre Polonia. Wojciechowski parte de inmediato para alistarse, pero consigue convencer a Chopin de que se quede en Viena. Nunca volverán a verse, aunque seguirán en contacto por carta. La insurrección es aplastada en 1831 y Rusia pasa a ocupar Polonia, que desaparece como estado, causando una gran angustia en Chopin. 

Su estancia en Viena tampoco es provechosa: el público prefiere los valses orquestales que se han puesto de moda gracias a Joseph Lanner y Johann Strauss Sr., y tampoco el mundo cultural se le presenta favorable. Además, pese a su interés por la ópera, no demuestra el mismo interés por la música sinfónica del momento. Apenas da conciertos en la capital austriaca, pero compone algunas de sus obras más célebres, como su Balada nº 1, que escuchamos interpretada por Krystian Zimerman: 

También compone su estudio op. 10 nº 12, conocido como “Revolucionario”, descargando en él sus emociones sobre la revolución polaca, que escuchamos interpretado por Sviatoslav Richter:

De esta época datan también sus primeros nocturnos, op. 9. Escuchamos el primero de ellos interpretado por Claudio Arrau:

Sus planes de viajar a Italia se ven detenidos por la difícil situación política, por lo que decide ir a París, si bien en su pasaporte figurará que es sólo como escala para ir a Londres. De camino pasa por Munich y por Stuttgart, ciudad en la que sufre una crisis nerviosa al enterarse del fracaso del levantamiento de Varsovia. Llega a París en septiembre de 1831, poco antes de la llegada de numerosos expatriados polacos con los que mantendrá contacto constante. A partir de entonces pasa a escribir su nombre de manera definitiva como Frédéric Chopin, traducción francesa de su nombre polaco. Obtiene la nacionalidad francesa en 1835. Su negativa a regularizar con el Imperio Ruso la situación de su pasaporte le impidió poder regresar a su Polonia natal. 

París es en esos momentos la capital cultural de Europa, y muchos de los grandes artistas del continente se encuentran allí o no tardarán en hacerlo. Gracias a ello Chopin conoce y entabla amistad con escritores como Heinrich Heine, Victor Hugo, Honoré de Balzac o Alfred de Vigny, pintores como Eugène Delacroix y compositores como Hector Berlioz, Gioacchino Rossini, Ferdinand Hiller o Franz Liszt, y unos años más tarde también Vincenzo Bellini. Incluso se plantea estudiar piano con Friedrich Kalkbrenner, quien le propone estudiar 3 años, aunque finalmente esto no suceda. Sus artículos sobre música le traen la admiración incluso de Robert Schumann, mientras sus conciertos son un gran éxito que le permite vivir de sus propios ingresos y no de las ayudas de su padre de forma definitiva. Además adquiere gran fama como profesor de piano de hijos de aristócratas, aunque nunca fue de su agrado, al considerar que esos jóvenes no tenían talento, y si iban a sus clases era sólo porque sus padres tenían el dinero para pagarlas. Pero donde Chopin se encuentra más cómodo no es en las grandes salas de concierto, sino en las pequeñas veladas en casa de aristócratas, artistas y magnates, con pocos asistentes, donde tanto su estilo intimista de tocar como sus obras brillan con luz propia. 

Entre las primeras obras que escribió tras su llegada a París figura su estudio Op. 10 nº 3, conocido como “Tristesse”, en el que, en vez de desarrollar el virtuosismo enfatiza el legato en el tecleo. Lo escuchamos tocado por Sviatoslav Richter:

Compone también sus mazurcas op. 24, que escuchamos interpretadas por Rafal Blechacz:

Y las polonesas op. 26, de las que escuchamos la primera, interpretada por Vladimir Horowitz:

Tras una gira por Alemania en 1834, de vuelta a París estrena su Andante Spianato y Gran Polonesa Brillante. La Polonesa, compuesta hacia 1830, es una obra para piano con acompañamiento orquestal, aunque como suele ser habitual en las obras de Chopin, la orquesta tiene poca relevancia; el andante, una suerte de introducción compuesta en 1835, adquiere aquí unas dimensiones considerables y una enorme belleza. Escuchamos la obra interpretada por Claudio Arrau:

También de 1835 datan sus dos nocturnos op. 27, que escuchamos interpretados por Maria Joao Pires:

La salud de Frédéric Chopin entra en declive en invierno de 1835, por lo que redacta su testamento. Su compromiso con la joven Maria Wodzinska también se rompe a causa de su mala salud en 1837. Pese a esa mala salud consigue viajar a Leipzig en 1836, donde se encuentra con Schumann, a quien le presenta los esbozos de la revisión de su primera balada, que se publica ese año a su regreso a París. 

En octubre de 1836, en una fiesta a la que ha sido invitado por Liszt y por su amante Marie d’Agoult, Frédéric Chopin conoce a la escritora George Sand. La primera impresión de ambos no es buena, aunque las cosas cambiarán en el futuro. 

En junio de 1837 viaja a Londres junto al fabricante de pianos Camille Pleyel. El viaje resulta productivo en su faceta como compositor: compone, entre otras obras, los dos nocturnos op. 32, que escuchamos de nuevo interpretados por Maria Joao Pires:

Y también compone su segundo Scherzo, que escuchamos interpretado por Krystian Zimerman:

De vuelta en París vuelve a encontrarse con George Sand y a partir de entonces va surgiendo el amor, que durará 8 años, entre 1838 y 1846. Como su salud sigue siendo problemática los médicos le recomiendan pasar el invierno de 1838 en Mallorca. Allí van Chopin y Sand junto a los dos hijos de ella, Maurice, que también tiene problemas de salud, y Solange. Pasan un tiempo en Palma, pero cuando la población descubre que no están casados se vuelve tan hostil que se trasladan a la Cartuja de Valldemosa. Los problemas de salud no mejoran: el invierno es especialmente lluvioso, y Chopin está descontento con los médicos locales. Además, tiene problemas para conseguir un piano. Y, pese a todo, es un invierno muy prolífico. En él compone sus preludios op. 28, que escuchamos interpretados por Daniil Trifonov:

Y también su segunda balada, que escuchamos interpretada por Krystian Zimerman:

Finalmente el mal tiempo provoca que George Sand decida que se marchen antes de lo previsto. Pasan por Barcelona y Marsella, donde Chopin permanece varios meses convaleciente. Pese a ello, consigue participar en el funeral del tenor Adolphe Nourrit tocando el órgano, algo sumamente raro. 

Frédéric Chopin pasa los veranos desde 1839 en la casa de campo que tiene George Sand en Nohant. Allí termina en 1839 su segunda sonata, que incorpora la marcha fúnebre que había compuesto años atrás en recuerdo a los caídos en la revolución polaca. Escuchamos la sonata interpretada por Arturo Benedetti Michelangeli:

Los siguientes años los pasa Chopin dedicados a la enseñanza y la composición. De 1840 data el vals op. 42, que escuchamos interpretado por Sergei Rachmaninoff:

De 1841 es su tercera balada, que escuchamos interpretada por Krystian Zimerman:

Del mismo año son los dos nocturnos op. 48, de los que escuchamos el primero interpretado por Claudio Arrau:

De 1842 son las tres mazurcas op. 50, que escuchamos interpretadas por Rafal Blechacz:

Del mismo año es su cuarta balada, que escuchamos interpretada por Krystian Zimerman:

Y también su famosa Polonesa Heroica, que escuchamos interpretada por Rafal Blechacz:

De 1843 son sus dos nocturnos op. 55, de los que escuchamos el segundo interpretado por Emil Gilels:

Si bien hacía mucho tiempo que Frédéric Chopin había abandonado el uso de las grandes formas clásicas, en las que no conseguía brillar tanto como en esas formas menores y más libres que tanto popularizo, en 1844 compone todavía una tercera sonata para piano, que escuchamos en este caso interpretada por Krystian Zimerman:

Pero su vida privada pasa por malos momentos. Chopin se encuentra con que Sand tiene dos hijos que ya tienen cierta edad; parece que hay un problema de celos entre él y Maurice, el mayor. Por otro lado, cuando Solange decide casarse, él se pone de su parte frente a Sand, lo que enfría la relación de la pareja. En el último verano que pasa en Nohant, en 1846, compone sus dos nocturnos op. 62, que escuchamos interpretados por Maria Joao Pires:

El golpe de gracia en su relación con George Sand tiene lugar en 1847, cuando ella publica su novela “Lucrézia Floriani”, en la que ridiculiza a Chopin. Todos sus amigos reconocen en la relación de sus dos protagonistas a Sand y Chopin, y al final él rompe con ella. 

De esta época datan sus tres valses op. 64, que incluyen el famoso “Vals del minuto”. Escuchamos los tres valses interpretados por Rafal Blechacz:

En febrero de 1848 estrena una de sus últimas obras, la sonata para chelo y piano, que escuchamos interpretada por Mstislav Rostropovich al chelo y Martha Argerich al piano:

Los veraneos en Nohant habían sido buenos para su salud, pero al no ir en 1847, la cosa fue a peor. Además, el 22 de febrero estalla en París la Revolución de 1848, y en abril Chopin viaja a Londres huyendo de la violencia. En la capital británica da conciertos y clases, pero no se siente contento con la situación. En verano viaja a Escocia, donde dará dos conciertos en otoño. Su último concierto público tendrá lugar en Londres el 16 de noviembre, pero su estado de salud es ya terminal. 

De regreso en París, Frédéric Chopin es casi incapaz de dar clases, pero recibe muchas visitas de sus amigos. En junio su hermana Ludwika viaja a París con su familia para cuidarle, y será ella quien no le permita a George Sand visitarlo. Una pericarditis causada por su tuberculosis le terminó causando la muerte tras una larga agonía a las 2 de la mañana del 17 de octubre. Siguiendo sus deseos, se extrajo su corazón para que pudiera ser llevado a Polonia, algo que hizo su hermasa en 1850, siendo depositado en la Iglesia de la Santa Cruz de Varsovia. Su cuerpo, por el contrario, fue enterrado en el cementerio parisino de Père-Lachaise:

La vida de Chopin fue en general bastante trágica, lo que probablemente influyó en su obra, especialmente sensible y poética. Aunque sólo componía para piano y prefería las formas pequeñas que le daban más libertad, fue un compositor fundamental en el desarrollo del romanticismo, y en absoluto podrá decirse que está sobrevalorado. 



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