200 aniversario del nacimiento de Gustave Courbet (10-06-2019)

Francia es, en el siglo XIX, un país pictóricamente muy rico, en el que destacan los románticos y los academicistas, pero también donde surgen nuevos movimientos, como el impresionismo o, el tema que nos trata hoy, el realismo, fuertemente arraigado en la crítica social del momento, cuyo primer gran exponente fue Gustave Courbet, el pintor al que dedicamos este post con motivo del bicentenario de su nacimiento. 

El nombre de nacimiento de Gustave Courbet era Jean Desiré Gustave Courbet, y nació el 10 de junio de 1819 en Ornans, en el Jura Francés. Su padre era un terrateniente bastante próspero, lo que le permite a Gustave (que tuvo tres hermanas menores) recibir una buena educación, aunque no fuera especialmente disciplinado, incluyendo formación artística. Courbet pinta ya por esta época sus primeros paisajes, además de retratos, como el de su hermana pequeña, Juliette:

En 1839 se traslada a París, donde, por insistencia de sus padres, comienza a estudiar derecho, aunque termine dedicándose a la pintura. Allí, copia pinturas del Louvre, en especial de Géricault, además de viajar a Normandía, cuyos paisajes le inspiran algunas pinturas como esta Vista de Honfleur:

Instalado en el Barrio Latino, ya en 1841 se siente capaz de presentar una de sus obras en el Salón de Pintura y Escultura, de marcado carácter académico, pero sus obras son rechazadas en los siguientes años. No será hasta 1844 cuando una de sus obras sea aceptada (pese a presentar tres). Será su Autorretrato con un perro negro, que había pintado en 1842:

De 1844 data “Los amantes felices”, retrato de una pareja de perfil en la que la figura masculina es de nuevo un autorretrato. Ella es Virginie Binet, su gran amor por esa época, con la que tendrá un hijo, Émile, aunque no lo reconocerá nunca. La pareja rompe a comienzos de los años 50. El cuadro fue presentado para ser expuesto en el Salón en 1846, pero fue rechazado:

De entre las obras que presenta para exponer en el Salón en 1845 sólo consigue que se acepte “El guitarrero”, obra de estilo trovadoresco única entre sus pinturas:

Por esas fechas, Gustave Courbet frecuenta la Brasserie Andler-Keller, que le pone en contacto con numerosos artistas de vida bohemia, como el compositor Hector Berlioz o el poeta Charles Baudelaire, del que pinta un retrato en 1848, todavía bastante colorista en comparación con su obra posterior:

Pero los rechazos del Salón a exponer sus obras provocan que termine rechazando la institución. Viaja por los Países Bajos, estudiando a los grandes pintores flamencos, y a su regreso a París instala su taller junto a la Brasserie. Su retrato de Berlioz, pintado en 1850 o poco antes, nos muestra ya ese cambio a una pintura mucho más oscura:

Metido de lleno en el ambiente bohemio, revolucionario con los cánones académicos establecidos, Courbet no sólo pinta, además toca el chelo, y de hecho en 1847 ya había pintado un autorretrato suyo tocándolo:

Con el estallido de la Revolución de 1848 y la instauración de la República, el Salón cambia y acepta algunas obras de Courbet, entre ellas el mencionado retrato con el chelo, que le trae la admiración de parte de la crítica. Pero la llegada al poder de Louis-Napoleon Bonaparte cambia de nuevo la situación, volviendo al conservadurismo. Gustave Courbet, amigo del anarquista Pierre-Joseph Prudhom, regresa a su natal Ornans huyendo del ambiente opresivo de la capital. Alejado de los gustos burgueses (aunque todavía alejado del proletariado), pinta una escena real que ve en su pueblo, un entierro. El “Entierro en Ornans” causa un escándalo en el Salón de 1850: sus dimensiones son las de un gran cuadro de carácter histórico, pero la crítica considera que ha desaprovechado la ocasión pintando una escena banal. Es el surgimiento del realismo pictórico:

En Ornans, su padre le prepara un taller, que pese a sus modestas dimensiones, le permite continuar con su labor como pintor. Pinta escenas cotidianas, como “Las chicas del pueblo”, de nuevo mal visto en el Salón parisino, pese a ser más colorista, menos feísta:

Más escándalo generará en 1853 “Las bañistas”, con unos desnudos definidos como “provocadores” al alejarse de los cánones clásicos:

En la misma exposición presenta “Los luchadores”, una pareja practicando la lucha greco-romana, que genera indiferencia gracias a que Courbet evitó en este caso el desnudo. En todo caso, la obra demuestra el dominio de la anatomía por parte del artista:

Pero en esta época conocerá a Alfred Bruyas, que se convertirá en su mecenas. Por encargo suyo pinta “El encuentro”, en la que figuran Bruyas y el porpio Gustave Courbet, en una obra atacada en su momento por considerarla una “monstruosa manifestación de orgullo”:

En esta época Gustave Courbet pinta retratos y paisajes de su Ornans natal, como este Puente de Scey:

En 1855, con motivo de la Exposición Universal, gracias al apoyo de Bruyas, consigue que el gobierno autorice una exposición de sus obras que se denomina “Pavellón del realismo”. Allí presenta “El taller del pintor”, de nuevo rechazada por la crítica (aunque, curiosamente, no por Delacroix) en la que un cuadro de las dimensiones de una obra histórica pasa a contar ahora SU historia:

En 1857 regresa el escándalo al exponer en el Salón “Las jóvenes a orillas del Sena”, calificada de pornográfica por una sociedad cada vez más puritana, mientras Prudhom quiso ver precisamente una crítica a esa doble moral de la época:

Su obra prosigue entre retratos, paisajes y escenas de caza. De 1861 destaca el “Combate de ciervos”:

En septiembre de 1961 comienza a dar un curso de pintura, pero se retira en diciembre, ya que está en contra de la enseñanza de la pintura. Pasa sus siguientes años pintando paisajes de la región del Jura, como “La grotte Sarrazine”:

El 20 de enero de 1865 muere su amigo Prudhom. Durante su enfermedad final, Gustave Courbet había pintado un cuadro que le representaba junto a sus hijos años atrás, en 1853, en memoria de su amigo, cuya pérdida le afectará profundamente:

Por encargo del diplomático otomano Khalil Bey, en 1866 Courbet pinta dos polémicos desnudos femeninos. El primero, “El sueño”, en el que se han querido ver rasgos lésbicos:

El segundo, el “Origen del mundo”, muestra la parte inferior de un cuerpo de mujer desnuda, alejada de los cánones clásicos al presentarla con vello (estaría en contra de la depilación tal vez…), que no fue expuesta en el Musée d’Orsay hasta 1995, pese a que marcaría el rumbo de no pocos pintores posteriores, entre ellos los impresionistas:

En 1868 presenta una nueva exposición en la que consigue vender algunas de sus primeras obras. Por esa época se le considera una de las figuras más destacables del republicanismo durante el tercer imperio de Napoléon III. De este año data su último gran desnudo conservado, “La fuente”:

Gustave Courbet presenta su obra en el Salón por última vez en 1870. Esta vez obtendrá un considerable éxito, hasta el punto de que Napoleón III le ofrecerá otorgarle la Legión de honor, lo que el pintor rechaza. Entre las obras presentadas en esta ocasión figura “La mar tormentosa”:

Estalla poco después la Guerra Franco-Prusiana, en la que las fuerzas de Napoleón III son derrotadas. Al instaurarse la república, Courbet es nombrado presidente de la salvaguarda de los museos de Francia. Pero poco después toma parte activa en la Comuna de París, formando parte del comité que decide derruir la columna de Vendôme. Tras la derrota de la comuna, es condenado a 6 meses de cárcel y a pagar una multa. En la cárcel pinta varias naturalezas muertas:

A su salida de prisión, enfermo, se instala en Ornans. Pero en 1873 el nuevo presidente de la república ordena volver a construir la columna de Vendôme a cargo de Courbet. Incapaz de pagar y temeroso de volver a la cárcel, huye a Suiza. TRas pasar por varias ciudades, se instala en la rivera del lago Leman, pintando paisajes alpinos, destacando su última obra, inacabada, “Gran Panorama de los Alpes”:

Su estado de salud empeora a causa de su alcoholismo, y muere el 31 de diciembre de 1877 víctima de la cirrosis, a los 58 años. Se negó a retornar a Francia mientras no hubiera una amnistía general para todos los miembros de la comuna, y sus deseos fueron respetados, siendo enterrado en Suiza, hasta que en 1919 se le trasladó al cementerio de Ornans. 

Polémico y probablemente polemista, Gustave Courbet politizó su obra pictórica, revolucionando un mundo académico que rechazaba todo lo que se saliera de sus cánones. Fundador del realismo, fue además una importante influencia para las corrientes artísticas posteriores, en especial los impresionistas. 

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