25 años sin Frank Capra (03-09-2016)


No era fácil esperar que un joven italiano inmigrante de orígenes humildes se convirtiera en poco tiempo en una de las figuras míticas de la dirección cinematográfica de Hollywood. Pero fue el primer director que se llevó dos, y luego 3 oscars como mejor director, y todo eso en los años 30, aunque quizá la que hoy día se considere su obra maestra (y desde luego su película más conocida), “Qué bello es vivir”, sea de la siguiente década. Pasado su periodo de esplendor, retirado del cine desde principios de los 60, su figura fue revalorizándose de nuevo hasta ocupar el lugar que le corresponde en la historia del cine. Sí, hoy nos toca recordar a Frank Capra cuando se cumplen 25 años de su muerte, a los 94 años.




Frank Capra había nacido en Italia. En concreto, el 18 de mayo de 1897 venía al mundo Francesco Rosario Capra en la localidad siciliana de Bisacquino. Era el menor de 7 hermanos; el mayor de ellos, Benedetto, vivía en California, por lo que en 1903 (cuando Frank tenía 5 años), la familia emigra a Estados Unidos en barco, en el pasaje más barato que encuentran; Capra mantendrá durante toda su vida un pésimo recuerdo del viaje, a diferencia de su recuerdo de la llegada a Nueva York, de la primera vez que vio la estatua de la libertad, que su padre le describió como un símbolo de libertad.

Una vez trasladados a Los Angeles, Frank Capra pasa su infancia en lo que él mismo dfinirá como un “gueto” italiano, en el que su padre mantiene su oficio de frutero, mientras el joven Frank reparte periódicos hasta terminar el instituto. Entonces, pese a la oposición de sus padres, entra en la universidad para estudiar ingeniería química, graduándose en 1918, algo que él mismo definirá como un cambio en su forma de ver la vida.

En seguida ingresa en el ejército, pero enferma de gripe española, que le mantiene convaleciente durante un año; su padre había muerto en 1916 y se necesita que Frank trabaje, pero no puede, así que finalmente se irá de la casa familiar y viajará trabajando en lo que puede, incluso como extra en algunas películas. En 1921 incluso dirige un documental de media hora. Pero luego empieza a trabajar vendiendo libros, hasta que lee un anuncio en el periódico: un nuevo estudio cinematográfico ha abierto en Hollywood. Capra llama y miente al afirmar que tiene experiencia cinematográfica, con lo que consigue ser contratado para dirigir una película muda, que termina en dos días.

De ahí pasará a otro estudio, dirigido por Harry Cohn, en el que trabajará como editor cinematográfico y asistente de dirección, hasta que comienza a escribir gags cómicos para Harry Langdon. Cuando éste abandone el estudio para poder rodar largometrajes, se llevará a Capra no sólo como guionista, sino también como director, debutando en 1926 con “El hombre cañón”:

Pero en 1928 vuelve con Harry Cohn, ahora director de Columbia, para la que dirigirá 7 películas, algunas de ellas exitosas. Pero el gran reto vendrá con la aparición del cine sonoro. En 1929 dirigirá su primera película sonora, “La nueva generación”. DE los siguientes años destacarán películas como “La mujer milagro”, protagonizada por Barbara Stanwyck en 1931, o la comedia romántica de ese mismo año “La jaula de oro”:

De 1933 destaca “Dama por un día” (de la que él mismo rodará un remake en 1961), por la que recibirá su primera nominación al Oscar:

Pero su gran éxito llega en 1934 con “Sucedió una noche”, una comedia romántica (que abre el camino de los que serán poco después las “screwball comedies”, comedias de rápidos diálogos y situaciones hilarantes en las que se pondrá en juego la hombría del protagonista, que en este caso será Clark Gable, junto a Claudette Colbert:

Esta será la primera de las 3 películas que hasta la fecha se han llevado los 5 Oscars principales: película, Director, Actor y Actriz protagonistas (en ese año todavía no existían las categorías de secundarios, que comienzan en 1936) y el guión que le corresponda. Capra se lleva su primer Oscar, por tanto.

Su siguiente película, en 1936, será en este caso la primera de esa serie de relatos sobre hombres buenos que luchan contra un entorno malvado; su héroe ideal será Gary Cooper, el “Cinderella man” (o, según el doblaje, Ceniciento”), en “El secreto de vivir”:

Frank Capra se lleva su segundo Oscar a mejor director por esta película, muy del gusto del público de entreguerras, por lo que Capra abandona el género de la comedia romántica por este tipo de películas con moraleja (a veces comedias, a veces dramas).

Su siguiente película es la utópica “Horizontes perdidos”, esa maravillosa película en la que el gran Ronald Colman acaba en la mítica Shangry-La, por la que volverá a ser nominado al Oscar:

Frank Capra improvisa mucho en sus películas, e incluso adapta el tipo de personaje al actor que lo interpreta; así, cambia el estilo del Gran Lama más enérgico del originalmente previsto Walter Connolly a uno mucho más calmado, más adecuado para el estilo de Sam Jaffe.

En 1938 dirige otra de sus obras maestras, la genial “Vive como quieras”, con puntos de comedia romántica (la pareja formada por James Stewart y Jean Arthur), pero con ese elemento de moraleja, de lucha contra el malvado ambiente de los negocios, que representa el excéntrico Lionel Barrymore y su no menos excéntrica familia:

La película gana los Oscars de mejor película y director, así que vamos a ver a Frank Capra recoger sus tres Oscars:

En 1939 dirige “Caballero sin espada”, ambientada en el mundo de la política, con un joven idealista (repite con James Stewart) enfrentándose a la maquinaria política de Washington en un magnífico ejemplo de filibusterismo político:

Frank Capra volvió a ser nominado, pero la película no gustó demasiado a las altas esferas en el ambiente de pre-guerra que se vivía en EStados Unidos.

En 1941 estena “Juan Nadie”, de nuevo junto a Gary Cooper y Barbara Stanwyck, en este caso metiéndose de lleno con las miserias del periodismo:

Pero Estados Unidos entra en la II Guerra Mundial poco después del estreno, y Frank capra se envuelve en la filmación de documentales bélicos, 11 en total, entre largos y cortos, llevándose el Oscar a mejor documental en 1943 por “Preludio a la Guerra”.

En 1944 estrena por fin una nueva película, la comedia negra “Arsénico por compasión”, siguiendo la línea de las screwball comedies, con Cary Grant, el intérprete ideal de este género, como un hombre a punto de casarse que tiene que hacer frente a dos tías que envenenan a ancianos sin familia y un hermano asesino:

En 1946, terminada ya la guerra, dirige su gran obra maestra, “Qué bello es vivir”, donde nos cuenta la historia de Clarence, un ángel que, para conseguir sus alas, debe ayudar a George Bailey (de nuevo James Stewart), que va a suicidarse, haciéndole ver lo que sería de los demás si él nunca hubiera existido, para que vea todo el bien que ha hecho a otros. Difícil contener la lagrimita:

Se quedará sin Oscar en su última nominación, pero ganará el Globo de Oro.

De 1948 es “El estado de la unión”, de nuevo ambientada en el mundo de la política; Frank Capra fue siempre un republicano muy conservador, de fuertes valores, defensor del trabajo individual, y eso se deja ver en su obra, y en especial en esta película protagonizada por Spencer Tracy y Katherine Hepburn:

Pero su estilo cinematográfico, que tanto gustaba en los años 30, ya no se lleva tras la guerra, y Frank Capra se desilusiona. Se libra de testificar en el Comité de Actividades Antiamericanas durante la caza de brujas del senador McCarthy, pese a haber trabajado a menudo con personas incluídas en la lista negra, pero su trabajo se reduce a dos películas menores en 1950 y 1951, protagonizadas por Bing Crosby, y a mediometrajes de animación para televisión, hasta que en 1959 estrena “Millonario de ilusiones”, la historia de un padre de vida ligera (Frank Sinatra) que tiene que hacerse cargo de la crianza de su hijo:

En 1961 estrena su última película, “Un gangster para un milagro”, remake de “Dama por un día”, con Bette Davis y Glenn Ford, otra gran obra maestra:

Aunque tenía algún proyecto más, Frank Capra no volvió a dirigir ninguna película.

Frank Capra había estado casado entre 1923 y 1928 (cuando se divorcia) con Helen Howell, y se volverá a casar en 1932 con Lucille Warner, que le dejará viodo en 1984 y con la que tendrá 4 hijos (aunque el segundo, John, muere en 1938 con 3 años). Su nieto Frank, hijo de su hijo mayor, también será director de cine.

Mientra su figura era recuperada por nuevas generaciones de directores, Frank Capra pasó el resto de su vida alejado del cine. Tras comenzar a sufrir problemas cardiacos en 1985, finalmente murió de un infarto el 3 de septiembre de 1991 a los 94 años. Será enterrado en el mismo cementerio que su mujer, el Coachella valley Public Cemetery, cerca de La Quinta, California, donde murió.

Los tres oscars que ganó sitúan a Frank Capra como uno de los grandes directores de cine de la historia, y más si tenemos en cuenta las no pocas obras maestras que nos dejó, comenzando por la inolvidable “Qué bello es vivir”.



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