30 años de la muerte de Cary Grant (29-11-2016)


Hay estrellas que eclipsan a casi cualquier otra que se les acerque. Y cuando pensamos en ese Hollywood dorado de los años 30 y 40, entre los primeros nombres que se nos viene a la mente seguramente se encuentra el de Cary Grant. No es que fuera el mejor de su época, pero gracias a su carisma, a su presencia, pervive como una de las mayores estrellas del cine aún cuando se cumplen 30 años de su desaparición.




El verdadero nombre de Cary Grant era Archibald Alexander Leah, y había nacido en la británica ciudad de Bristol el 18 de enero de 1904. Había tenido un hermano mayor al que no conoció, ya que murió en 1900, con un año de edad. Su infancia no fue feliz, a causa del alcoholismo de su padre y de la depresión clínica de su madre (que parece ser que nunca se recuperó de la muerte de su primer hijo), que fue internada en un centro psiquiátrico cuando el pequeño Archibald tenía 9 años. Su padre le mintió, diciéndole primero que se había ido de viaje y luego que había muerto. No será hasta 1935 que se entere que su madre estaba viva, cuando su padre, a punto de morir, se lió con las mentiras que le había contado. En todo caso, antes de ser internada, su madre se esforzó por darle una buena educación: ella misma le enseñó a cantar y bailar, y se empeñó en que aprendiera a tocar el piano.

Tras el internamiento de su madre, su padre se muda con él a la casa de su abuela, pero un año después se vuelve a casar para formar una nueva familia de la que su hijo no forma parte. El abandono del padre, así como el supuesto abandono de la madre, traumatizan al futuro Cary Grant y dificultan su socialización.

Aficionado al teatro, se une a una compañía acrobática, y en sus años de estudiante destaca por sus dotes acrobáticas y deportivas que le hacen muy popular, aunque tiene fama de estudiante problemático. El resto de su tiempo lo pasa en el teatro. Finalmente, en 1918 es expulsado de su escuela (uno de los rumores decía que había sido sorprendido en el vestuario de las chicas), por lo que vuelve a unirse a la troupe acrobática a la que había pertenecido años antes, lo que le permite sobrevivir los siguientes años, con un contrato hasta los 18 años. Pero en 1920, cuando tiene 20 años, la compañía emprende una gira por Estados Unidos, y él decide quedarse en el país, junto con otros miembros de la compañía, cuando ésta vuelve a Gran Bretaña.

Los siguientes años los pasa trabajando en teatro, donde perfecciona sus dotes para la comedia. Obtiene un importante éxito que finalmente le lleva a Hollywood, donde consigue a finales de 1931 un contrato de 5 años con la Paramount, ya que el mánager de la compañía, B. P. Schulberg, se da cuenta de su enorme potencial. En esta época cambia su complicado nombre por el más llamativo de Cary Grant. Así debuta en la comedia romántica “Esta es la noche”, en la que interpreta a un campeón de lanzamiento de jabalina con problemas de celos:

En 1932 estrenó varias películas, de entre las que destaca su participación en “La Venus rubia”, como el amante de Marlene Dietrich en una película todavía anterior al código Hays de censura, que nos permite ver a un Grant más canalla, papel que le va como un guante:

Protagoniza también junto a Silvia Sidney la adaptación cinematográfica de “Madame Butterfly”, en otro papel de  galán más bien canalla pero al que no le falta un cierto encanto. La película por otra parte está hoy completamente olvidada (pero está completa en Youtube… me la apunto como asignatura pendiente):

Si bien estas y otras películas de 1932 en las que trabaja junto a grandes estrellas no le convierten todavía a él en una estrella, ya hacen que su nombre empiece a ser conocido. Entre otras cosas, consigue llamar la atención de una reciente estrella, la problemática Mae West, que se empeña en que sea el protagonista de su siguiente película, “Lady Lou”, de 1933, en la que es la película de menor duración en conseguir la nominación al Oscar de mejor película. Un éxito de taquilla que salvó a la Paramount de la quiebra:

Mae West siempre presumió de haber sido quien descubriera a Cary Grant. Aunque eso no sea del todo cierto, sí lo es que Grant alcanzó el estrellato gracias a sus dos colaboraciones con ella. Y es que ese mismo 1933 volvieron a trabajar juntos en “No soy un ángel”:

En 1933 aparece también, aunque irreconocible bajo su disfraz, entre el inmenso elenco de la adaptación de “Alicia en el país de las maravillas” de Norman Z. McLeod.

Pero el código Hays que implanta la censura cinematográfica en 1933 echa a perder la carrera de la irreverente Mae West, y a Cary Grant le cuesta encontrar su sitio. Una serie de fracasos comerciales en 1934 le lleva a la Paramount a prescindir de Cary Grant, considerado “poco rentable” (es cierto que tardará unos años en ser rentable, pero si habrían esperado esos años…). Así, en 1935 trabaja para la RKO en “La gran aventura de Silvia” de George Cukor, en la que trabaja por primera vez junto a Katherine Hepburn. La película tampoco es un éxito comercial, pero el trabajo de Grant es alabado por la crítica, y él siempre consideró esta película su lanzamiento definitivo:

Terminado su contrato con la Paramount en 1936, Cary Grant decide no renovar y ser un artista libre (el primero en hacerlo), lo que curiosamente aumenta su sueldo. Por esta época, en todo caso, comparte vivienda con su amigo Randolph Scott (los rumores sobre una relación entre ambos o sobre la posible bisexualidad de Grant no han podido ser confirmados), ya que Grant se había divorciado en 1935 de su primera esposa, Virginia Cherrill, con la que llevaba un año casado, y vivirán juntos hasta que Grant vuelva a casarse en 1942 con Barbara Hutton. Compartir vivienda suponía un importante ahorro para dos estrellas emergentes cuyos sueldos no les permitían tener una mansión para cada uno.

Pasando por diversos estudios en sus siguientes trabajos, alcanza su máximo éxito por fin en 1937 con “La pícara puritana” de Leo McCarey, junto a Irene Dunne y Ralph Bellamy, una screwball comedy, género en el que Grant brillará por delante de cualquier otro actor. Si bien la relación con McCarey no fue buena, éste elogió la capacidad cómica de Grant y su habilidad para improvisar diálogos. La comedia es divertidísima, a lo que desde luego contribuye mucho el talento de Grant:

Por si no fuera suficiente, en 1938 protagoniza junto a Katherine Hepburn un mito del screwbal comedy, “La fiera de mi niña” de Howard Hawks, con la simpática compañía de dos leopardos nada menos. Pese a su recelo inicial sobre cómo enfocar el personaje (le recomendaron tomar el ejemplo de Harold Lloyd), fue el propio Cary Grant quien le ayudó a Katherine Hepburn a desarrollar sus dotes para la comedia. El resultado no podía ser más brillante (ni más desternillante; conviene ver la película con la caja de kleenex al lado, porque es imposible no acabar llorando de la risa):

Yo ya sólo con el trailer me parto de risa. ¡Gracias, Howard Hawks, por regalarnos esta joya!

En 1939 repite con Howard Hawks en “Sólo los ángeles tiene alas”, película de aventuras junto a Jean Arthur:

Y realiza un gran trabajo en la adaptación de la obra de Rudyard Kipling en “Gunga Din”, de George Stevens, donde forma un genial trío cómico junto a Victor McLaglen y Douglas Fairbanks Jr. como unos soldados poco fiables en la India de época colonial. Una película de aventuras que conviene no perderse:

1940 será un gran año para Cary Grant, con 3 grandes comedias. La primera, “Luna nueva” de nuevo dirigida por Howard Hawks, junto a Rossalind Russell y Ralph Bellamy (que parece que era el único actor que podía intentar quitarle a la chica) en el que algunos consideran uno de sus mejores papeles cómicos:

Cary Grant repite junto a Irene Dunne y trabaja junto a su amigo Randolph Scott en “Mi mujer favorita”:

Pero el mayor éxito de Cary Grant en 1940 fue la última película que estrenó, “Historias de Filadelfia” de George Cukor, de nuevo junto a Katherine Hepburn, aunque aquí su papel es más secundario frente al de James Stewart (que, inesperadamente, se llevó el Oscar a mejor actor):

Otra de las grandes películas de la historia, totalmente imprescindible.

En 1941, la carrera de Cary Grant da un giro: en los siguientes años (básicamente los años de la II Guerra Mundial) rodará menos comedias, mientras rueda la mayoría de los dramas de su filmografía, lo que le da alguna que otra alegría. De hecho 1941 fue un buen año para él, con el estreno de dos grandes películas. La primera, el melodrama “Serenata nostálgica”, en el que repite junto a Irene Dunne (una pareja que desprende química por todos lados). Por esta película consigue su primera nominación al Oscar (pero pierde frente a Gary Cooper, que lo gana por “El sargento York”):

Por otro, colabora pro primera vez (lo hará 4 veces) con el director Alfred Hitchcock, en “Sospecha”, como el marido de Joan Fontaine. Cary Grant borda el ambiguo personaje al que la censura le cambia el final (estropeando con ello la película… y no digo más para no hacer spoiler):

¿Habrá veneno en ese vaso de leche?

El 26 de junio de 1942 Cary Grant consigue la nacionalidad americana y se casa ese mismo año con la millonaria Barbara Hutton, de quien se divorciará en 1945. Por otra parte, son años en los que la Guerra centra toda la atención del país, y Grant realiza giras para promover la compra de bonos de guerra y visita a militares hospitalizados. Su trabajo cinematográfico se reduce en esos años.

En 1942 estrena dos películas. Por un lado, el drama “El asunto del día”, de George Stevens, en la que interpreta a un presidiario huido que busca refugio en casa de una antigua amiga, Jean Arthur, que ha alquilado una habitación de su casa a un juez, Ronald Colman, al que Grant tratará de convencer de su inocencia:

Y protagoniza junto a Ginger Rogers la comedia de Leo McCarey “Hubo una luna de miel”, ambientada en la II Guerra Mundial:

En 1943 protagoniza el film bélico “Destino Tokio”. Se nota la influencia de la Guerra en las películas de la época…

1944 es un año mucho mejor para Cary Grant. Estrena dos películas más que importantes en su carrera. En primer lugar, un drama, “Un corazón en peligro”, junto a la gran Ethel Barrymore. Esta película le valdrá su segunda y última nominación al Oscar, pero esta vez quien se lo arrebate será (flipando) Bing Crosby por “Siguiendo mi camino” (si al menos hubiera sido Alexander Knox por “Wilson” o el también nunca premiado Charles Boyer por “Luz que agoniza” me callaría, pero es que esto ya no tiene nombre):

Y por otro lado, Cary Grant vuelve a la comedia más alocada en su única colaboración con Frank Capra, la mítica “Arsénico por compasión”, en la que de nuevo tiene un recital de muecas y gestos cómicos que tanto éxito le darán en la comedia:

Sus siguientes estrenos tendrán lugar dos años después, en 1946, ya terminada la guerra. Por un lado tenemos el biopic del compositor Cole Porter, “Noche y día”:

Y por otro lado, Cary Grant vuelve a trabajar por segunda vez con Alfred Hitchcock en “Encadenados”, que le empareja por primera vez con la que será su gran amiga Ingrid Bergman, y en la que también trabajan dos grandes secundarios como Claude Rains y Louis Calhern. Este es en mi opinión (a parte de ser, junto con Rebeca, mi favorita de Hitchcock) el mejor papel de Cary Grant, está simplemente espléndido en una película de intriga, un drama romántico por el que incomprensiblemente no sólo no se llevó el Oscar (se podría discutir si se lo merecía más que el ganador ese año, Fredric March por “Los mejores años de nuestra vida”… yo es que soy muy fan de March), es que ni siquiera fue nominado, algo realmente imperdonable. Veamos una de las escenas más tensas de la película:

Cary Grant supera ya los 40 años pero mantiene su buen aspecto como para seguir siendo un galán, papel que no abandonará en toda su carrera.

En 1947 interpreta a un ángel en “La mujer del Obispo”, comedia dramática junto a Loretta Young y David Niven en otro de sus mejores papeles:

Su siguiente película relevante fue en 1949 cuando vuelve a trabajar con Howard Hawks en otra de esas hilarantes comedias, “La novia era él”, en la que interpreta a un militar francés que tiene que vestirse de mujer para poder ir a Estados Unidos con su mujer, Ann Sheridan, que interpreta a una militar americana:

El 25 de diciembre de 1949 Cary Grant se casa por tercera vez, con la actriz Betsy Drake, con la que trabajó en dos ocasiones /en 1948 en “En busca de marido” y en 1952 en “Hogar, dulce hogar”. El matrimonio fue complicado para ambos, pero será el más largo en la vida de Grant: se divorciaron en 1962.

En 1952 Cary Grant vuelve a trabajar en una comedia de Howard Hawks, “Me siento rejuvenecer”, junto a Ginger Rogers y Marilyn Monroe:

En 1953 trabaja por primera vez junto a Deborah Kerr en “La mujer soñada”, de nuevo una comedia romántica:

En 1955 trabaja por tercera vez junto a Alfred Hitchcock (al estar fuera del sistema de estudios, se podía permitir el lujo de elegir en qué proyectos quería trabajar y recibir sueldos mayores) en “Atrapa a un ladrón”, que siendo una película de intriga como es habitual en el director inglés, es también una comedia romántica que empareja a Cary Grant con Grace Kelly. Grant seguía interpretando al galán romántico y seductor a sus 50 años, pero ahora con parejas mucho más jóvenes que él (a Grace Kelly le sacaba nada menos que 25 años, podría ser su padre; a Deborah Kerr, 17; a Audrey Hepburn 25; a Jayne Mansfield 29; y a Sofia Loren, 30). Aún así,la química entre Grant y Kelly es espectacular:

En 1957 estrena tres películas. La primera, “Bésalas por mí”, es su primera colaboración con el director Stanley Donen (con el que realizará sus mejores trabajos en sus últimos años) que lo empareja con la rubia explosiva Jayne Mansfield:

La segunda fue la fallida “Orgullo y pasión” de Stanley Kramer, una extraña incursión de Cary Grant en el cine de época (aunque luzca de maravilla el uniforme militar decimonónico inglés) rodada en España junto a Frank Sinatra y Sofia Loren. Parece que Grant aceptó el trabajo para poder huir de su mujer, pero durante el rodaje se enamoró de Sofia Loren, quien prefirió a Carlo Ponti para su desesperación. Además, el rodaje de esta película le impidió poder interpretar, como él quería, el papel de “El puente sobre el río Kwai” que finalmente hará William Holden:

Y, finalmente, el remake que el propio Leo McCarey dirigió de su “Tú y yo” que rodara en 1939 con Charles Boyer e Irene Dunne. Si la primera versión era más melodramática (no se podía esperar otra cosa de Charles Boyer), esta nueva, que empareja a Cary Grant de nuevo con Deborah Kerr, es más comedia, en la que, de nuevo, la química de la pareja protagonista nos deja una película inolvidable:

 

Maravillosa esta escena final (perdonadme, yo es que veo a Deborah Kerr y pierdo cualquier atisbo de objetividad que pueda tener… aunque Cary Grant está igualmente espléndido).

En 1958, un contrato con la Paramount le obliga a volver a rodar junto a Sofia Loren, algo que a él no le apetecía precisamente. El resultado fue “Cintia”, otra encantadora comedia en la que, ¡milagro!, Cary Grant es el padre viudo de tres niños (que más que sus hijos podían ser sus nietos… pero es que cuando se trata de Cary Grant, antes muerto que perder su estilo de la galán):

También en 1958 vuelve a trabajar con Stanley Donen y con su gran amiga Ingrid Bergman en “Indiscreta”, una genial comedia que le traerá a Cary Grant la primera de sus 5 nominaciones a los Globos de Oro (todas ellas como mejor actor de comedia), de las que tampoco ganará ninguna (lo que es muy difícil de entender… en nominaciones sin premio sólo le gana Paul Newman y empata con Susan Sarandon):

En 1959 consigue su segunda nominación con la comedia bélica “Operación Pacífico” de Blake Edwards, aunque aquí como galán tiene la difícil competencia de Tony Curtis:

Como siempre, la comicidad de Grant viene por sus gestos, por sus reacciones, más que por los chistes y gags que pueda tener.

De 1959 es también su última colaboración con Alfred Hitchcock, la mítica “Con la muerte en los talones”, película con la que confieso que empecé a odiar a Grant por su verborrea incontrolable que me ponía nervioso… claro que eso es lo que a fin de cuentas busca la película:

Retiro lo dicho, Cary Grant vuelve a estar genial.

En 1960 vuelve a trabajar por tercera vez junto a Stanley Donen en la deliciosa “Página en blanco”, como el marido cornudo de una maravillosa Deborah Kerr junto a una alocada Jean Simmons y un sorprendentemente divertido Robert Mitchum. Por esta película consigue su tercera nominación al Globo de Oro:

Su nivel de trabajo se reduce ya notablemente, no estrenando nada hasta 1962, con “Suave como el visón”, junto a Doris Day, con la que consigue su 4ª nominación al Globo de Oro:

Cuando Ian Fleming creó el personaje de James Bond, se inspiró en Cary Grant. Así que cuando se va a comenzar a rodar la saga cinematográfica del personaje, con “Agente 007 contra el Dr. No”, en 1962, los productores quieren a Grant como protagonista, pero finalmente lo descartan porque Grant sólo se comprometía a hacer una película, mientras los productores buscaban hacer una saga. Ellos se lo perdieron (y Sean Connery salió ganando, de paso).

En 1962 se divorcia también de Betsy Drake, de quien estaba separado desde 1958. Hay que recordar que Betsy Drake le introdujo en el mundo del LSD, que por aquella época era legal.

En 1963 trabaja por última vez junto a Stanley Donen en la genial comedia de intriga “Charada”, que protagoniza junto a Audrey Hepburn. Por esta película, otra de esas joyas de su filmografía, se llevó su 5ª y última nominación a los Globos de Oro:

Yo lo que quiero saber es cómo el muy granuja podía tener semejante química con actrices mucho más jóvenes que él. Estaba a punto de cumplir 60 años y la pareja que hace con la deliciosa Audrey Hepburn es encantadora.

En 1964 protagoniza junto a Leslie Caron y Trevor Howard la comedia bélica “Operación Whisky”:

Pero ya no hay más comedias románticas en su filmografía. Se retira del cine en 1966 con la comedia “Apartamento para tres”, junto a Samatna Eggar y Jim Hutton:

Y así se retira del cine. De poco sirvió que Alfred Hitchcock le ofreciera el papel protagonista de “Cortina rasgada” en 1966: Cary Grant había decidido retirarse del cine. Ya tenía 62 años, en julio de 1965 se había casado por 4º vez con la actriz Dyan Cannon y acababa de nacer su única hija, Jennifer, el 26 de febrero de 1966. Era el momento de retirarse.

Se divorció de Dyan Cannon en 1968, y justo después sufrió un grave accidente de tráfico. En 1970, la Academia de Hollywood finalmente decide compensarle concediéndole un Oscar honorífico. Grant llevaba 12 años boicoteando la gala de entrega de premios, pero fue a recoger este Oscar honorífico que tanto merecía:

Años de retraso. Como decía Frank Sinatra, Cary Grant hacía fácil la interpretación, su estilo era siempre sencillo, recurriendo a histrionismos sólo como efectos cómicos pero sumamente contenido en sus interpretaciones más dramáticas.

Cary Grant todavía tuvo tiempo de casarse una 5ª vez, en 1981, con la agente de relaciones públicas Barbara Harris. En sus últimos años se dedicó a hacer giras para presentar “Una noche con Cary Grant”, sesiones en las que se proyectaba alguna de sus películas y luego él respondía a las preguntas del público. Fue durante una de esas giras que, estando en Davenport, Iowa, sufrió una hemorragia cerebral el 29 de octubre de 1986. No era la primera que sufría, ya había tenido otra dos años atrás, pero en esta ocasión fue fatal y Cary Grant murió esa misma noche. Tenía 82 años. Fue incinerado y sus cenizas esparcidas en California, por lo que nos quedamos sin poder visitar su tumba.

No era el mejor actor de su generación, desde luego, pero con una filmografía repleta de títulos básicos de la historia del cine y en la que compartía cartel con algunas de las mejores actrices de su época (4 veces con Katherine Hepburn, 3 veces con Irene Dunne o Deborah Kerr, 2 veces con Ingrid Bergman), Cary Grant es historia del cine, una figura icónica que pocos, si acaso alguno, pueden disputarle. 30 años después de su muerte todavía seguimos riéndonos a carcajadas con sus comedias y emocionándonos con sus películas dramáticas. Porque Cary Grant siempre será el perfecto icono del Hollywood clásico.



2 comentarios sobre “30 años de la muerte de Cary Grant (29-11-2016)”

  1. Gracias por el repaso, Natan!

    Actor más que sólido, tanto en la comedia como en el drama. No es el mejor, de acuerdo, pero ya firmaría que todos fuesen como él y dejaran una filmografía como esa. Muy fan de Cary Grant!

    A ver, un señor puede ser un galán a cualquier edad, eso se lleva dentro, y este hombre fue irresistible siempre. Otra cosa es ese tic de emparejar maduritos y jovencitas en el cine (que no maduritas y jovencitos), que sigue vigente.

    No puedo resistir el apunte liederístico, me lo has puesto en bandeja. La banda sonora de Un corazón en peligro, None but a lonely heart en su versión original, incluye la música de un romance de Tchaikovsky, Нет, только тот, кто знал (Net, tol’ko tot), la versión rusa del poema de Goethe “Nur wer die Sehnsucht kennt”, una preciosidad de canción. La peli es de 1944; al año siguiente, Frank Sinatra cantó una versión de la canción de Tchaikovsky en inglés, con ese título, None but a lonely heart, que se hizo bastante conocida, según tengo entendido (ni tú ni yo estábamos xD).

    (Perdón por el rollo).

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