40 años de la muerte de Joan Crawford (10-05-2017)


Actriz de cine mudo, bailarina de musical, reina del melodrama y estrella del cine de terror, a lo largo de su carrera tuvo que tocar casi todos los géneros para poder salir airosa. Un día como hoy hace 40 años nos dejaba una de las más destacadas actrices de la edad dorada de Hollywood, famosa por sus grandes ojos, duras facciones y carácter problemático: Joan Crawford.




Su verdadero nombre era Lucille Fay LaSueur (cualquier parecido con Joan Crawford es pura coincidencia), y nació un 23 de marzo de… probablemente 1904, aunque no se sabe con certeza el año, dudándose con 1905 o 1906, en San Antonio, Texas. Su padre, de origen francocanadiense (de ahí el apellido) abandonó a la familia poco antes de nacer ella, así que su madre se casó poco después con un empresario teatral,mudándose a Oklahoma. Pensaba que el nuevo marido de su madre, Henry Cassin, era su verdadero padre, hasta que su hermano Hal, un año mayor que ella, le contó la verdad. Su padrastro abusaba sexualmente de ella.

Por el lado positivo, del trabajo de su padrastro en el teatro adquirió su pasión por la danza, pero sufrió un accidente que le provocó 3 operaciones y 18 meses de reposo en los que no pudo ni siquiera ir a la escuela. Posteriormente, problemas judiciales de su padrastro provocaron el traslado de la familia a Kansas City, Missouri, donde continúa sus estudios.

En 1924 ya trabaja como bailarina y corista, además de casarse con el saxofonista James Welton. Consigue también ser conocida en Hollywood (sobre su participación en alguna película porno light no hay certeza). La cuestión es que en diciembre de 1924 consigue un contrato con la Metro, y ya en 1925 estrena varias películas mudas. Ya en 1928 protagoniza una película con Ramón Novarro, la estrella del cine mudo vista como sucesor del fallecido Rodolfo Valentino, “Across to Singapore”:

Pero la película que la lanzó a la fama fue estrenada también en 1928, “Vírgenes modernas”:

En 1929 protagoniza “Jugar con fuego”, en la que coincide con Douglas Faibanks Jr. , con quien se casa el 3 de junio de 1929, pese a la oposición inicial del padre de él, el mítico Douglas Fairbanks.

Pero los tiempos cambian, en 1927 se estrena “El cantor de jazz”, primer film sonoro de Hollywood, y el cine sonoro tarda poco en imponerse en los gustos de la sociedad. Intérpretes que hasta ahora no tenían problemas por su voz o acento ven como con el cine sonoro sus carreras llegan a su fin. Joan Crawford se estrena en el cine sonoro en 1929 con “The Hollywood revue of 1929”. Aunque los críticos la encontraron insegura con el nuevo cine sonoro, su voz no tenía problemas que le impidieran proseguir su carrera en las nuevas circunstancias.

En sus inicios en el cine sonoro destaca por supuesto su participación en musicales, como “Danzad, locos, danzad”, de 1931, en el que luce sus dotes como bailarina:

Pero, para su frustración, no consigue el papel protagonista de “Alma libre”, que recae en la esposa del productor Irving Thalberg, Norma Shearer, a quien odiaría el resto de su vida. Esta película fue el debut en el cine de Clark Gable, con quien Joan Crawford (que usa ya este nombre artístico) comparte pantalla en varias películas (incluyendo la que acabamos de ver).

En 1932 protagoniza “Bajo la lluvia”, drama de Lewis Milestone que no es bien recibido por un público aquejado de la crisis económica de la gran depresión y que prefiere comedias ligeras a una película sobre doble moralidad e intransigencia religiosa en la que un reverendo, Walter Huston, insiste en corregir a la perdida Joan Crawford, aunque en el fondo oculta otras intenciones:

También en 1932 forma parte del drama coral “Gran Hotel”, en el que no consigue evitar ser eclipsada por la enorme Greta Garbo, compartiendo además protagonismo con los hermanos Barrymore, Lionel y John:

En 1933 protagoniza “Alma de bailarina”, junto a Clark Gable y Franchot Tone, en la que comparte baile con el debutante Fred Astaire:

El estilo enérgico pero más bien basto de Joan Crawford contrasta con la exquisita elegancia de Fred Astaire.

En 1933 se divorcia de Douglas Fairbanks Jr., y en 1935 se casa con Franchot Tone, a quien conoció precisamente en esta película.

La implantación del Código Hays de censura a partir de 1933 cambia el tipo de películas que protagoniza, y pasa a trabajar sobre todo en dramas románticos, siendo el primero “Así ama la mujer”, en la que vuelve a compartir pantalla con Franchot Tone:

Sus compañeros de reparto en esos años serán Clark Gable, Franchot Tone e incluso Gary Cooper o el debutante Robert Taylor. Uno de sus mayores esfuerzos es el de lanzar la carrera de su esposo, pero éste no está interesado en llegar a ser una estrella, como ella quiere. No son buenos años para Joan Crawford, que llega incluso a ser considerada “veneno para la taquilla”.

Quizá su primer éxito post-código sea su participación como villana en “Mujeres”, comedia dramática de George Cukor de 1939, en la que no aparece ningún hombre, y en la que Joan Crawford interpreta a la mujer que le roba el marido a la protagonista, interpretada por Norma Shearer, personaje al que ella misma definía como “una perra” (creo que le corresponde más bien la definición de otro cánido, hembra del zorro…), y ella disfruta interpretando el papel, llevando incluso demasiado lejos su enfrentamiento con su enemiga Norma Shearer:

En 1939 se divorcia finalmente de Franchot Tone. Su carrera sigue en mal momento, y sólo alcanza cierto éxito con “Un rostro de mujer”, de 1941, de nuevo dirigida por George Cukor (famoso director de actrices que sacaba lo mejor de ellas”, interpretando a una mujer desfigurada metida en una banda criminal, que recupera un bello rostro gracias a la labor del cirujano Melvyn Douglas y que intenta redimirse, cueste lo que cueste,incluso si eso pasa por eliminar a su antiguo cómplice, Conrad Veidt:

En 1940, estando divorciada, Joan Crawford adopta a una niña, Christina, que de mayor escribirá un libro contando sus malísimas experiencias con su madre adoptiva, y que fue adaptado al cine en “Queridísima mamá”. Ella se vuelve a casar en 1942 con Philip Terry, y adoptarán juntos un niño. Christopher. Tras su nuevo divorcio, en 1946, adoptará a otras dos niñas, Cynthia y Cathy, que defenderán la memoria de su madre de los ataques de Christina.

En 1943 rompe su contrato con la Metro y pasa a servir como voluntaria durante la II Guerra Mundial. Terminada la guerra, firma un contrato con la Warner. Y cuando parecía que su carrera estaba acabada,tiene un golpe de suerte: una de sus grandes rivales, con la que competía por los mejores papeles, Bette Davis, rechaza protagonizar “Alma en suplicio”, de Michael Curtiz; el director no quiere ni oír hablar de Joan Crawford, prefiere a Barbara Stanwyck, pero el estudio se sale con la suya. “Alma en suplicio” es la historia de una mujer que ha entregado su vida a proteger a una hija ingrata, Ann Blyth, hasta que un asesinato le obliga a poner las cosas en su lugar:

Por esta película Joan Crawford recibe su primera nominación al Oscar, premio que ganará pero que no podrá recoger en la ceremonia por una enfermedad.

Resurge así como estrella del melodrama, protagonizando “De amor también se muere” de Jean Negulesco en 1946, junto a John Garfield, en la que interpreta el papel de una mujer manipuladora que cae rendidamente enamorada:

En 1947 protagoniza “Amor que mata”, de Curtis Bernhardt, interpretando de nuevo el papel de una mujer que cae rendidamente enamorada de Van Heflin, quien no corresponde a su amor y que se enamorará de la hija de su nuevo esposo, Raymond Massey (en uno de sus pocos papeles “de bueno”), lo que le obliga a tomar medidas drásticas:

Por esta película consigue una segunda nominación al oscar.

En 1949 protagoniza “Flamingo Road”, dirigida de nuevo por Michael Curtiz, en la que interpreta a una mujer que tiene que enfrentarse al mafioso local interpretado por Sidney Greenstreet:

Continúa trabajando para la Metro, pero cuando en 1952 protagoniza “Una mujer peligrosa”, que ella consideraba su peor película, decide que es el momento de romper su contrato. sabia decisión, ya que esto le permite protagonizar “Miedo súbito”, drama de intriga en la que interpreta a una rica escritora que se casa con un hombre más joven, Jack Palance, para descubrir que su esposo quiere matarla para quedarse con su herencia:

En 1954 protagoniza junto a Sterling Hayden uno de sus papeles más recordados en el western “Johnny Guitar”, de Nicholas Ray, en la que vuelve a interpretar a una mujer de mucho carácter con la fuerza necesaria para enfrentarse a sus enemigos:

El 10 de mayo de 1955 se vuelve a casar, en este caso con Alfred Steele, ejecutivo de Pepsi, que la dejará viuda en 1959, ocupando ella una plaza en la ejecutiva de la empresa.

Su carrera como actriz prosigue en dramas como “La abeja reina” de 1955 o “Hojas de otoño”, fallido film de 1956 dirigido por Robert Aldrich y que protagoniza junto al recién llegado Cliff Robertson, interpretando a una vieja solterona que se casa con un hombre mucho más joven en una historia que combina algún momento de intriga con enfermedades mentales:

Pero tras unos años más bien flojos, será de nuevo el director Robert Aldrich quien la devuelva al primer plano en 1962 al emparejarla con Bette Davis en la mítica “Qué fue de Baby Jane”, película esperpéntica con guiños de terror en la que las dos viejas enemigas lo dieron todo de su parte para dar más “credibilidad” a las dos hermanas que se maltratan mutuamente:

Bette Davis instaló en el set de rodaje una máquina de Coca-Cola sólo para fastidiar a Crawford, que era directiva de Pepsi. La rivalidad continuó en la temporada de premios: aunque Joan Crawford fue nominada al BAFTA, se quedó sin nominación al Oscar, a diferencia de Bette Davis. Pero cuando se anuncia que la ganadora del premio es la ausente Anne Bancroft, es Joan Crawford la que recoge el premio, provocando una mayor irritación e su compañera de reparto:

Tal es la enemistad entre ambas, que cuando Robert Aldrich quiere repetir el éxito con una nueva película, “Canción de cuna para un cadáver”, Bette Davis se niega a compartir pantalla con Joan Crawford, por lo que será Olivia de Havilland la que ocupe el lugar de la Crawford.

A partir de aquí, la mayor parte de la carrera de Joan Crawford será en cine de terror que es mejor olvidar, trabajando por última vez en 1970 en “Trog”:

Tras su retirada, escribió dos tomos de memorias. De su vida amorosa mejor no hablamos, porque nos ocuparía demasiado espacio. retirada de la vida pública desde 1974 a causa de un cáncer de páncreas, Joan Crawford murió finalmente el 10 de mayo de 1977, a causa no del cáncer sino al parecer de un infarto, a los 73 años (probablemente, dada la duda sobre su fecha de nacimiento) en Nueva York. Fue enterrada en Mausoleo Ferncliff de Greenburgh, Nueva York, junto a su último esposo, Alfred Steele:

Como en todo, para gustos los colores: no es Joan Crawford una de mis actrices favoritas (de hecho, prefiero mil veces a su rival Bette Davis, sin ser tampoco una de mis favoritas), y en general la mayoría de sus películas son más bien flojas o repiten los mismos estereotipos de papel. Pero su legado cinematográfico es sin duda enorme y nos dejó algunas películas para el recuerdo.



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