Avance de la Temporada ABAO-OLBE 2019-2020

Las temporadas de ópera van poco a poco tocando a su fin y llega el momento de presentar las futuras temporadas. Si este año para estas fechas hasta sabemos cuál va a ser la ópera que va a representar Opus Lirica en Donostia (algo sumamente extraordinario hasta la fecha), es lógico esperar que en Bilbao se haya presentado igualmente la temporada ABAO-OLBE 2019-2020, por lo que, como ya hemos hecho en ocasiones anteriores, comentaremos las impresiones que produce el avance. 

5 títulos. Seguimos con sólo 5 títulos. Yo ya me desespero. Se supone que ya estamos remontando la crisis, pero vistos los resultados, igual resulta que no… Por otra parte, mirando los compositores, nos encontramos con una temporada muy, pero que muy, básica… aunque fijándonos en los títulos, quizá no sea tan tan básica. A ver, tanto “Lucia di Lammermoor” como “Die fliegende Holländer” son dos de las óperas más representadas a nivel mundial y puntales básicos del repertorio de cualquier teatro de ópera que se precie. No tan habituales, aunque tampoco extraños, son esas dos joyas que nos ofrece ABAO, la pucciniana “La fanciulla del West” (ópera infravalorada donde las haya) y la donizettiana “Anna Bolena”. Y una ópera absolutamente infrecuente, cuya inclusión sólo se entiende en el seno de ese proyecto “Tutto Verdi” que ya toca a su fin, “Jérusalem” (yo me esperaba para este año la otra que queda, “Alzira”, pero bueno, sin más). Lo que, por otro lado, ya representa un importante avance con respecto a la presente temporada: si este año no ha habido ningún “estreno”, la temporada de ABAO-OLBE 2019-2020 representa por primera vez en su historia dos óperas: la lógica, “Jérusalem”, y la asignatura pendiente, “La fanciulla del West”. 

A nivel personal, no hay cambios con respecto a la temporada presente: de nuevo, dos títulos que no he visto nunca y tres que sí, uno de ellos en la propia ABAO, “Lucia di Lammermoor” (de cuya función guardo muy buen recuerdo). Si bien tengo ganas de ver títulos que no he podido ver en teatro hasta la fecha, en general he de decir que me resulta una temporada bastante apetitosa, aunque un tanto frustrante por la limitación a 5 títulos que no dan mucho lugar a “innovaciones”. 

Vamos ya comentando cada una de las óperas, dejando antes un enlace a los datos de la programación. Vaya siempre por delante que suele haber cambios, y más en ABAO, aunque esta temporada no se ha visto hasta la fecha afectada por muchas cancelaciones. 

La temporada se abre y se cierra con dos obras de Gaetano Donizetti. “Lucia di Lammermoor”, la que probablemente sea la gran obra maestra del Bergamasco, sirve de inauguración de la temporada ABAO-OLBE 2019-2020. Sobre el papel, el reparto suena sumamente atractivo: Ismael Jordi no es una voz de mucho volumen, pero es un cantante con mucho gusto y una cuidada línea de canto que nos ha regalado grandes momentos (cómo olvidar su Lensky…), en un papel que no tiene secretos para él. Juan Jesús Rodríguez va sobrado de medios para el “Enrico”; y hasta la fecha no he tenido ocasión de escuchar a Jessica Pratt, pero oyendo comentarios sobre su Sonnambula belliniana, la cosa pinta más que bien. Marko Mimica lo tiene más complicado para hacerme olvidar el Raimondo de Simón Orfila de la anterior producción de este título en ABAO. Se ofrece además una función de este título en Opera Berri, con Marina Monzo como protagonista y un Manel Esteve al que no consigo ver como “villano”, pero que estoy seguro que bordará el Enrico. Riccardo Frizza dirige las 5 funciones, así que por la parte orquestal no parece haber de qué preocuparse. 

Sigue la temporada con “Jérusalem”, la Grand’Opera verdiana que toma como punto de partida su “I lombardi“, que hemos visto este año. Por muchos cambios que tenga, se me hace muy seguido ofrecer la “adaptación” justo en la siguiente temporada. Por otro lado, es una ópera que no conozco (creo que no la he escuchado nunca), por lo que no puedo comentar gran cosa. Apetecible suena el debut del tenor Jorge de León en Bilbo, aunque personalmente preferiría escucharlo en otro papel más spinto (en la Fanciulla habría estado genial). A Rocío Ignacio no la conozco, así que no puedo decir nada. Y Michele Pertusi es otro de esos cantantes que nos ha dado grandes momentos, por lo que su retorno suena igualmente apetecible. Dirige Francesco Ivan Ciampa, pero de nuevo no puedo decir nada al respecto. 

El tercer título de la temporada ABAO-OLBE 2019-2020 es “Die fliegende Holländer”, el segundo título wagneriano que nos ofrece ABAO desde que soy abonado. Por desgracia para mí, es un título que ya he tenido ocasión de ver (aunque en versión concierto), y me apetecería ver algún título nuevo (“Tannhäuser”, que es mi ópera wagneriana favorita, o “Lohengrin”, a poder ser). Pero bueno, no le vamos a hacer ascos a un Wagner que apunta ya maneras de lo que será el drama wagneriano pero con unas dimensiones mucho más “modestas” y, por tanto, asequibles, en lo que a duración se refiere. Tanto Bryn Terfel como Irene Theorin debutan en ABAO en unos papeles que, seguro, van a bordar. No sabemos quién va a ser Daland (su aria es mi momento favorito de la ópera…). Dirige Pedro Halffter, batuta siempre brillante, de quien sólo me queda lamentar que no dirija esa Fanciulla que borda.

El cuarto título de la temporada es una predilección personal, una ópera que considero sumamente infravalorada: “La fanciulla del West”, magnífica partitura verdiana. De hecho, hará unos 10 años, cuando la vi en Sevilla, lloré como un idiota al final de la ópera… la única vez que me ha pasado eso en un teatro. Espero, por tanto, buen canto pero, sobre todo, emoción. Y ahí es donde más miedo tengo. Oksana Dicka debuta en ABAO, y por lo que he podido escuchar de ella en YouTube, no tiene mala voz, pero la expresividad no me ha parecido su fuerte. Regresa a Bilbo Marco Berti, después de su desastroso “Otello” verdiano en el que naufragó interpretativa y vocalmente (una lástima en aquellas funciones en las que estaba tan bien acompañado por unos Yago y Desdemona sobresalientes); tras haberle escuchado este verano “Aida” en Verona, por lo menos puedo confirmar que voz tiene, pero a bruto es difícil ganarle, y eso en un papel que da tanto juego como el de Johnson me va a hacer sufrir, sospecho. Claudio Sgura puede firmar un buen Rance. A Manel Esteve más le vale emocionarme con su Sonora, papel breve pero muy emotivo. No se anuncia quién se hará cargo del papel bombón que es Jack Wallace, breve pero con una bellísima canción. A Jordi Caballé-Domenech le toca lidiar con una de las más complejas partituras puccinianas, riquísima en cromatismos que ya nos avanzan lo que vendrá luego en “Turandot”, y más le vale a la Orquesta Sinfónica de Euskadi estar a la altura, porque con estas obras que tanto me gustan puedo resultar absolutamente inclemente. Por cierto, sigo pensando que, tras la Boheme de la presente temporada, ABAO debería apostar por un Tutto Puccini que tendría continuación con esta Fanciulla, y que es una oportunidad de oro para poder estrenar “Il Trittico” (bueno, en realidad sólo tienen pendiente de estrenar “Il Tabarro”) y “La Rondine”, otra predilección personal. 

Termina la temporada ABAO-OLBE 2019-2020 con otro gran título donizettiano, “Anna Bolena”, una ópera que, la verdad, tengo muchísimas ganas de ver. No estoy seguro de que Angela Meade sea la voz más apropiada para Bolena, que no deja de ser un papel temprano de Donizetti, más lítico-ligera que dramática de coloratura, aunque en todo caso la veo más adecuada aquí que en la prevista y cancelada “Semiramide”. Pero vamos, ya sabemos por adelantado que nos quedamos sin sobreagudo final. Celso Albelo nos regalará grandes momentos en el nada fácil rol de Percy. Tras su Pagano de esta temporada, Roberto Tagliavini se antoja casi un lujo como Enrico. Silvia Tro Santafé ha tenido grandes funciones belcantistas que nadie duda que repetirá con su Giovanna. En general, reparto muy interesante para una ópera larga pero magnífica. Gianpaolo Bisanti debuta en ABAO en el foso, y no puedo comentar nada al respecto al no conocerlo. 

No he acudido hasta la fecha a ninguno de los conciertos. El de esta temporada, con Giovanna d’Arco el Stabat Mater de Rossini, suena tentador, en especial por los solistas (Orfila por encima de todos), aunque Paolo Fanale tiene mejor voz que técnica. 

Se echan en falta algunos nombres frecuentes en las últimas temporadas, como Gregory Kunde, Anna Pirozzi y Ainhoa Arteta, y sería deseable poder volver a contar en el futuro con Mirco Palazzi o, puestos a pedir, con Roberto Alagna (¡cómo olvidar su Werther, uno de los mejores regalos que me ha hecho ABAO!). Bueno, en todo caso, aunque en general conservadora y poco variada en su repertorio, la temporada ABAO-OLBE 2019-2020 se presenta bastante atractiva, aunque para próximas temporadas sería deseable un poquito más de “riesgo” en los repertorios. Mientras tanto, seguiremos comentando cada función a la que tengamos ocasión de acudir. 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.