Centenario del estreno de Il Trittico (14-12-2018)


Il Trittico de Puccini fue un proyecto largamente acariciado por por el compositor, que tardó más de una década en llevar a buen término. Es, a fin de cuentas, una obra compuesta por tres pequeñas óperas de temática diferente, que forman ese tríptico al que hace referencia el título.

La idea de este proyecto le surge a Giacomo Puccini hacia 1904, poco después del estreno de “Madama Butterfly”. Recordando el formato de las primeras óperas veristas, en especial la “Caballeria rusticana” de Mascagni, planeó componer 3 óperas de un acto cada una u duración inferior a una hora, cada una de ellas ambientada en los diferentes lugares que visita Dante en su “Divina comedia”: infierno, purgatorio y cielo. La idea original era tomar todas las historias de la propia Divina comedia, aunque, como veremos, sólo la última tiene su origen en la obra de Dante.

Pero Puccini era muy problemático a la hora de elegir las obras que iba a componer y, en especial, con los libretos de estas. La muerte en 1906 de Giuseppe Giacosa, autor junto a Luigi Illica de los libretos de sus anteriores óperas, fue un duro golpe. Puccini no se decide por los argumentos de cada una de las tres óperas; abandonado el proyecto de basarse en obras de Dante, se plantea obras de Gorki, pero finalmente el proyecto se detiene.

Todo cambia en 1912: estando en París, Puccini tiene ocasión de ver la obra teatral “La houppelande” de Didier Gold, obra realista y violenta que le entusiasma. Puccini se pone en contacto con Giuseppe Adami para escribir el libreto, y comienza a trabajar sobre el en verano de 1913, pese a que algunos meses después se detiene, para cumplir con su contrato de componer una opereta, La Rondine estrenada a comienzos de 1917. Terminada la composición de esta,, retoma en otoño la composición de la ópera, que llevará por título “Il Tabarro”, y que concluirá a finales de 1916.

El problema es que esta ópera resulta demasiado breve como para ser interpretada sola; Puccini llega a plantearse su representación conjunta con su primera ópera, “Le villi”, ya por aquella época caída en el olvido, y que no resultaba ser demasiado larga.

El proyecto cambia cuando, poco después, Puccini conoce al joven libretista Giovacchino Forzano, que le propone dos argumentos con los que rematar ese tríptico que tenía en mente, utilizando “Il tabarro” como la primera de las tres óperas. “Il tabarro”, con su ambiente oscuro y truculento, representará el infierno. Para el purgatorio, Forzano escribe una historia propia ambientada en un convento de monjas, “Suor Angelica”, que será de las tres la que más guste al compositor, que la termina en 1917. Por último, para representar el cielo, Forzado utiliza una historia extraída de la Divina comedia, pero del infierno: “Gianni Schicchi”, la única comedia que compondrá Puccini, y que compone a comienzos de 1918.

Dado que por esas fechas todavía no había concluido la I Guerra Mundial, el estreno se programa para el Metropolitan de Nueva York, y tiene lugar finalmente el 14 de diciembre de 1918, con la guerra terminada un mes antes. Puccini no acudió al estreno, al no querer cruzar el Atlántico (sí asistirá al estreno europeo, en Roma, en enero de 1919), que será un éxito razonable, pero no rotundo: “Gianni Schicchi entusiasma a público y crítica, pero sus compañeras no tanto, y tardarán un tiempo en imponerse en el repertorio, si bien Puccini siempre se negó a que se representaran por separado.

Las tres óperas que componen “Il Trittico” son las últimas que Puccini pudo concluir, al dejar sin terminar si siguiente y última ópera, “Turandot”. Dedicaremos a cada una de ellas un post por separado para comentar su argumento.

Il Tabarro

Suor Angelica

Gianni Schicchi


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