Crónica: Film Symphony Orchestra Tour 19 /20 en Donostia (08-11-2019)

Regresaba a Donostia la Film Symphony Orchestra a Donostia, ciudad en la que suele conseguir muy buena recepción de un público que llena el Kursaal esperando descubrir nuevas bandas sonoras. A fin de cuentas, probablemente el mayor atractivo de estos conciertos es ver qué nuevas obras nos van a descubrir en este Film Symphony Orchestra Tour 19/20.

Y no nos decepcionaron, como demostraron ya desde el principio. Y es que el concierto se abrió con un compositor que, si no recuerdo mal, no había sido interpretado hasta la fecha por la agrupación: el gran Erich Wolfgang Korngold. Y lo hacía además con una de sus mejores partituras, “Kings Row” (mejor ignorar el título en España, “Abismo de pasión”, que nada tiene que ver con el término geográfico al que hace referencia el original), una película prácticamente olvidada (pero que merece la pena ver) en la que Korngold vierte todo su talento musical. De la extensa partitura se seleccionó la fanfarria inicial, un tema brillante, épico, que al parecer Korngold compuso antes de saber de qué iba la película, dando por sentado que si lleva el término “King” en el título iba a ser una historia épica de reyes medievales… y es que la fanfarria suena más a una aventura medieval que al dama decimonónico al que corresponde. Pero da igual, porque es una pieza magnífica que la orquesta resolvió con brillantez. 

El Film Symphony Orchestra Tour 19/20 seguía por caminos poco conocidos en su segunda pieza seleccionada, el tema “El enigma resuleto” que Bruce Broughton compone para “El secreto de la pirámide”. He de confesar que me encantan tanto la película como la partitura de Broughton, así que tocaba seguir disfrutando. Escuchamos en este tema la mayoría de los motivos musicales más reconocibles de la partitura, excepto el tema del Rame Tep (que además requeriría el uso de un coro). Escuchábamos así temas con la pompa y la flema británica que nos llevan a una universidad británica decimonónica, temas de corte más romántico para la historia de amor entre el joven Sherlock y su amada Elizabeth y otros de caracter más misterioso, como ese tema interpretado por las flautas. De nuevo impecable ejecución de la orquesta. 

Curiosamente la orquesta perdía protagonismo en la siguiente partitura, la suite de “El discurso del Rey” de Alexandre Desplat. Una partitura intimista, como suele ser habitual en el compositor francés, que en este caso da casi todo el protagonismo al piano, apenas acompañado por las cuerdas. 

Seguía el Film Symphony Orchestra Tour 19/20 cambiando completamente de carácter. Y es que tras una pieza tan intimista volvía a la mejor épica con el tema principal de “Willow”, que es en mi opinión quizá la mejor partitura de James Horner: vibrante, contundente, con un magnífico uso de los metales, así como de las cuerdas en momentos más calmados. Sobre la interpretación de esta pieza hay que señalar algo: las bandas sonoras tienen como función acompañar el metraje de una película, por lo que la coordinación tiene que ser milimétrica, sin posibilidad de adelantarse o retrasarse medio segundo, a riesgo de perder su sentido. Pero al escucharse la pieza en un concierto, esa precisión pierde el sentido, lo que permite, si el director así lo desea, adentrarse en una interpretación más musical, más libre. Aquí Constantino Martínez-Orts demostró su altísimo nivel como director al incorporar un magnífico uso del rubato al comenzar el tema introducido por las flautas, aportando una magia especial a la interpretación. Y la orquesta respondió a tal nivel que fue, en mi opinión, la pieza mejor ejecutada de la noche. Casi consiguió ponerme la carne de gallina. 

A continuación escuchamos la suite de “Jurassic World” compuesta por Michael Giacchino, interpretada con algún problema de afinación de las trompas y con un magnífico resultado de la percusión. 

Ya sabemos que John Williams no puede faltar en los conciertos de la Film Symphony Orchestra, y en este caso lo hacía con el tema “Las aventuras de Han”, único tema que compone para “Solo: una aventura de Star Wars”, película cuya partitura restante firma John Powell. El tema compuesto por Williams es absolutamente terrorífico de interpretar, no sólo por el virtuosismo que exige a algunos intérpretes (trompeta, xilófono), sino también por el irregular ritmo que resultaba por momentos difícil de seguir. De nuevo magnífica interpretación de orquesta y director para una pieza interesante proveniente de una película tan prescindible. 

Escuchábamos a continuación por fin una pieza de Alan Menken: la suite de Aladdin. En ella escuchábamos versiones orquestales de las principales canciones de la película, luciendo la orquesta ese tono exótico-oriental en “Arabian nights”, el toque cabaretero de “Friend like me” y la magia del mítico “A whole new world”. Pero si hay que destacar un momento, es ese en el que escuchamos el “One jump ahead”, pero no en su primera versión, cuando vemos las aventuras del granuja protagonista, sino ese momento en el que el tema se transforma en melancólico, cuando Al se lamenta por su situación. Los chelos interpretando ese momento casi me hacen saltar la lagrimita. Por cierto, hay que decir que resultaba muy difícil contenerse las ganas de cantar esas canciones que la mayoría nos sabemos de memoria. 

La primera parte del concierto de este Film symphony Orchestra Tour 19/20 la ponía una de las partituras más conocidas de Ennio Morricone, “El bueno, el feo y el malo”. De ella escuchábamos el tema “El éxtasis del oro”, interpretada magnñificamente por la orquesta mientras la soprano Gloria Novoa se enfrentaba a una tesitura de considerable dificultad. 

Después de una primera parte increiblemente interesante por las piezas seleccionadas, la segunda parte de este Film Symphony Orchestra Tour 19/20 no resultaba tan interesante. Tras el concurso, más difícil que en otras ocasiones, el mundo de las series televisivas abría la segunda parte con la partitura que Bill Conti compuso para “Norte y Sur”, serie que sospecho que nos resultaba desconocida a la mayoría de los asistentes. Pieza de ese mismo Bill Conti que copia descaradamente el concierto para violín de Tchaikovsky en la partitura de “Elegidos para la gloria”, esa que le valió el Oscar. 

La incorporación de nuevos repertorios nos llevó a continuación a escuchar la suite de “Amélie”, obra de Yann Tiersen que cuenta con dos instrumentos solistas: el piano y ese acordeón tan francés, con un resultado cuando menos curioso. 

“Como entrenar a tu dragón”, esa magnífica película de animación, cuenta con una gran banda sonora, obra de John Powell. La Film Symphony Orchestra la interpretó de forma brillante, acompañada por los expresivos movimientos de Martínez-Orts. 

A continuación la soprano Gloria Novoa volvió a aparecer para cantar la bellísima “For always”, canción de John Williams compuesta para “Inteligencia artificial”. Bien acompañada por la orquesta, la soprano se mostró aquí más cómoda que en la pieza de Morricone, con un canto expresivo que enfatizaba la melancolía de la pieza. Por cierto, me pareció una pena no aprovechar más la presencia de una soprano, ya que podían haber aprovechado a interpretar, por ejemplo, “Into the west” de “El retorno del Rey”. 

Puede que para muchos el momento más interesante del concierto fuera la interpretación de la suite de “Interstellar” de Hans Zimmer. El alemán, siempre a la búsqueda de nuevas sonoridades, recurre aquí al órgano como instrumento solista, pero esa priorización de la técnica compositiva hace que me resulte una partitura que no me aporta nada dramáticamente. Claro que tampoco la película me aporta nada, y eso que generalmente el cien de Nolan me encanta. 

Tampoco podría faltar el tema “Main of End” de “Avengers: Endgame”, compuesto por Alan Silvestri, de gran brillo orquestal y belleza melódica. Seguidamente escuchábamos la suite que Klaus Badelt compuso para la primera entrega de “Piratas del Caribe”, partitura interesante pero que palidece ante el uso que de esos mismos temas hizo Hans Zimmer para las siguientes entregas de la saga.

Terminaba el programa oficial del Film Symphony Orchestra Tour 19/20 con la suite de “Regreso al futuro” de Alan Silvestri, magnífica pieza que recoge temas de las tres entregas de la saga. De nuevo interpretación vibrante (y musicalmente impecable) por parte de la orquesta que nos hizo disfrutar lo indecible. 

El programa del concierto resultaba tan exigente que en esta ocasión Martínez-Orts sólo nos ofreció dos propinas. Y la primera hay que decir que fue un regalazo: el Mambo de “West Side Story” de Leonard Bernstein, con el que resultaba imposible no ponerse a bailar. Y para terminar manteniendo ese buen rollito por todo lo alto interpretaron la ya clásica música de la cantina de “Star Wars”. 

Concluido con muy buen sabor de boca este Film Symphony Orchestra 19/20, sólo nos queda esperar qué novedades nos traerán en su próximo concierto, que ya se anuncia para el 22 de marzo del año próximo. A los Williams, Zimmer, Giacchino o Silvestri de rigor (y que no falten) sólo nos queda esperar que incorporen algunas de las grandes partituras que nos dejaron Steiner, Korngold, Waxman, Tiomkin, Rózsa, Newman, Jarre, Barry, Elmer Bernstein o Nino Rota, que seguro que nos harán disfrutar como siempre. 

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