Herbert Marshall 50 años después de su muerte (22-01-2015)


En la introducción de la página de inicio de este blog ya mencioné que hay actores que son estrellas mientras que otros, pese a su talento, no alcanzan nunca el estrellato. Este es seguramente el caso del actor que nos ocupa, el gran Herbert Marshall, del que hoy se cumple el cincuentenario de su muerte.




Herbert Marshall nació en Londres el 23 de mayo de 1890, siendo su padre un prestigioso actor teatral. Por ello se crió con sus tías mientras sus padres estaban de gira, lo que le provocó una inicial opinión negativa sobre el teatro, aunque finalmente terminó trabajando en el mundo del teatro (según él mismo dij, no sabía hacer otra cosa).

Entonces comienza la I Guerra Mundial, y Herbert se alista en el London Scottish Regiment junto a otros actores como Basil Rathbone, Ronald Colman, Cedric Hardwicke y Claude Rains. En la guerra, durante la segunda batalla de Arras, le dispararon en la rodilla derecha, lo que provocó que tuvieran que amputarle la pierna a la altura de la cadera, estando hospitalizado 13 meses. Por ello, inicialmente rechaza volver a actuar, pero finalmente, con la ayuda de una pierna protésica, vuelve al mundo de la actuación.

Tras trabajar los siguientes años en teatro, Herbert Marshall debuta en el cine en un film mudo británico en 1927. Su debut en Hollywood será ya con un film sonoro, una versión de “La carta” de 1929 protagonizada por Jeanne Eagels en la que él interpreta al amante asesinado. En 1930 protagoniza el film “Asesinato” de Alfred Hitchcock, y se asienta como la pareja perfecta de muchas de las grandes actrices del momento, especialmente cuando, en 1932, acompaña a Marlene Dietrich en “La venus rubia”, de Josef von Sternberg (junto a un casi debutante Cary Grant):

Aunque quizá el mayor éxito de Herbert Marshall en 1932 fuera protagonizar la magnífica comedia de Ernst Lubitsch “Un ladrón en la alcoba”, junto a Miriam Hopkins y Kay Francis (se rumorea que mantuvo romances con ambas durante el rodaje). Sin duda era un gran actor dramático, pero aquí demostró sus grandes dotes para la comedia en esta joya del gran Lubitsch:

Se nota que todavía no existe el Código Hays (la censura ultracatólica que estropeará el cine desde 1933 hasta más o menos los años 60).

Otra de sus películas relevantes de esa época fue la adaptación de la novela de W. Somerset Maugham “El velo pintado”de 1934, en la que interpreta a un médico que viaja a China y, para castigar a su adúltera esposa, se la lleva a una zona remota afectada por el cólera. Su rival en el amor era George Brent, y su pareja… ¡nada más y nada menos que la gran Greta Garbo! Y consigue mantener el tipo ante ese animal escénico que era la divina sueca, lo que ya es todo un mérito que otros grandes actores no siempre lograron.

En 1935 protagoniza otras comedias románticas, como “El ángel de las tinieblas”, junto al gran Fredric March y a Merle Oberon, o “Una chica angelical” de William Wyler, junto a Margaret Sullavan:

En 1936 comparte pantalla con Katherine Hepburn en “Una mujer se rebela”, mientras que en 1937 lo hará con Barbara Stanwyck en “Desayuno para dos” y de nuevo con Marlene Dietrich en “Ángel” y en 1938 con Claudette Colbert en “Zazá”. Había compartido ya pantalla con la mayoría de las grandes actrices del momento. Pero en 1940 llega un importante cambio de registro.

Ese año vuelve a trabajar bajo la dirección de Alfred Hitchcock en “Enviado especial”, pero sobre todo protagonizará el melodrama dirigido por William Wyler “La carta”, en el que en esta ocasión interpreta al esposo un tanto “calzonazos” de la anti-heroína que interpreta una Bette Davis en uno de sus mejores papeles, de nuevo en una adaptación de una novela de W. Somerset Maugham:

Si la escena inicial ya te deja sin respiración, mejor no hablemos de la escena final, pura gloria cinematográfica.

El gran éxito del tandem Davis-Marshall-Wyler se repite en 1941 con otra joya, “La loba”. Bette Davis como villanísima está espléndida, pero Herbert Marshall nos regala aquí el que en mi opinión es su mejor papel, el de ese esposo inocente que no soporta los chanchullos de su mujer, pero que tiene que soportar que ella le quiera ver muerto… ¡y vaya si lo logra!:

A partir de aquí, Herbert Marshall deja de ser el galán romántico que había sido en los años 30 (la edad no perdona) para ser un secundario de lujo, de eso que llaman “actores de carácter”, que lucirá su talento en films tan conocidos como “Duelo al sol”, en el que interpreta al padre de Jennifer Jones, ejecutado al principio del film, o ese “El filo de la navaja” en el que interpreta al propio escritor de la obra, que es de nuevo W. Somerset Maugham:

Clifton Webb y Lucille Watson, todo un lujado.

Sus apariciones son cada vez menos abundantes, aunque seguirá teniendo apariciones memorables, como en “Cara de ángel”, de 1952, interpretando al padre de Jean Simmons, junto al gran Robert Mitchum:

En esos años le veremos aparecer en películas de aventuras, como “La mujer pirata” o “Coraza negra”, en la que interpreta al protector del protagonista, Tony Curtis, y en films históricos como “El favorito de la reina”, de nuevo junto a Bette Davis. Aparecerá también en “Sed de triunfo” de Sidney Lumet, en el film de terror-ciencia ficción “La mosca” o en el de suspense “Un grito en la niebla” (protagonizada por Doris Day en un papel muy distinto a lo que nos acostumbra). Su último papel destacable fe en “5 semanas en globo”, siendo su última aparición “El tercer día” en 1965. Su salud estaba ya en declive y murió de un infarto el 22 de enero de 1966.

Quizá a día de hoy nos acordemos poco de él, pero Herbert Marshall fue un actor de gran talento que aportó su presencia a no pocas grandes películas, pasando de protagonista a ese tipo de secundarios que siempre suman puntos a cualquier película que aspire a cierta calidad. No será una estrella, es cierto, pero desde luego merece ser recordado como el gran actor que fue. Y quien no me crea, que vuelva a ver “La loba”, y luego ya hablamos.



Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.