José María Usandizaga en el centenario de su muerte (05-10-2015)


Como ya comenté en la crónica de Mendi-Mendiyan, José María Usandizaga es una figura muy conocida en Donostia, aunque sólo sea de nombre. Porque en el fondo la mayoría de los donostiarras no tienen ni idea de quién era, y hasta los aficionados a la música seguramente desconozcan su obra… pues bien, hoy se cumplen 100 años de su prematura muerte, y vamos a intentar recordarlo y recuperar algunas de sus obras, que bien merecen la pena.




José María Usandizaga nace el 31 de marzo de 1887 en el seno de una familia de tradición musical; de hecho, será su madre la que empiece a darle lecciones de piano. Estudia música en la propia San Sebastián hasta que, con 14 años, se va a París (gran decisión la suya) a estudiar en la Schola Cantorum, donde tendrá como profesor de composición a Vincent D’Indy:

D’Indy era un compositor muy conservador, alejado de las innovaciones de Bartok o Schönberg, que se mantenía siempre en la órbita tardorromántica. Seguidor de César Frank, como él acogió de buen grado el estilo germano de Wagner. De esta forma, el joven José María Usandizaga recibió influencias diversas que seguramente no habría podido conocer en la mucho más cerrada España. Influencias que se irán viendo a lo largo de su carrera musical.

Usandizaga arrastraba desde joven una mala salud, a diferencia del resto de su familia, y una lesión en su mano izquierda le impide proseguir con su carrera como intérprete, por lo que se centra en la composición.

Su obra en esta época es fundamentalmente orquestal: Suite en La, Obertura sinfónica sobre un tema de canto llano y “Dans le mer”. Para no petar esto con muchos vídeos, sólo compartiré esta última pieza:

La orquestación, la armonía, todo en esta obra nos recuerda a Francia, desde luego. Sus influencias musicales son claras, pero Usandizaga nunca olvidará sus raíces vascas. Y buena prueba de ello es otra de las obras que compone en París, es ente caso música de cámara, el Cuarteto en Sol. En él utiliza algunos temas populares vascos. De este cuarteto vamos a escuchar el 4º y último movimiento, a ritmo de zortziko:

Y es que, a lo largo de toda su carrera, Usandizaga podría ser definido como un compositor nacionalista vasco. Nacionalista en lo musical, decimos (en lo político desconozco su ideología, y poco importa a fin de cuentas).

De vuelta en Donostia, en 1906, José María Usandizaga compone otra obra sinfónica de marcado carácter nacionalista, “Irurak bat” (que en euskera significa “tres en uno”), una rapsodia sobre tres temas populares vascos. En este caso sí que hay connotaciones políticas, ya que el lema “irurak bat” era empleado defender la unión de las tres provincias vascas. Personalmente me parece una de sus obras más interesantes:

Dos años después, en 1908, compondrá otra interesantísima obra, la fantasía para chelo y piano, que fue orquestada tras su muerte por su hermano Ramón (quien terminó otras obras del compositor, como veremos más adelante). Escuchamos aquí la versión orquestada:

De 1909 es su obra pianística “Rapsodia vascongada”. De nuevo, de marcado carácter nacionalista:

Ese mismo año, 1909, cambia su orientación compositiva: la sociedad coral de Bilbao quiere que algunos compositores vascos compongan una ópera en euskera: Jesús Guridi compone “Mirentxu”, y José María Usandizaga compone “Mendi-mendiyan”, que se estrena el 21 de mayo de 1910 en Bilbao, y un año después den Donostia.

Hay pocos fragmentos de esta ópera en Youtube, pero si queréis escucharla entera, está en Spotify. Yo aquí os dejo la romería del comienzo del 3º acto, de marcadísimo aire vasco aunque con algunas innovaciones rítmicas:

A partir de este momento, José María Usandizaga se volcará en el teatro y la música vocal, aunque todavía nos regalará algunas piezas instrumentales, como la fantasía-danza “Hassan y Melihah”:

En 1912 comienza a componer otra ópera, “Costa brava”, que no terminará. Ese mismo año compone una obra para soprano, tenor, coro y orquesta sobre un texto en euskera, “Umezurtza”:

Es en 1913 cuando comienza a trabajar en su obra maestra, Las golondrinas, zarzuela sobre texto de Gregorio Martínez Sierra, estrenada en Barcelona el 5 de febrero de 1914 protagonizada por Emilio Sagi-Barba y Luisa Vela. Su hermano Ramón posteriormente musicará los diálogos para convertirla en ópera, estrenándose esta nueva versión en Barcelona el 14 de diciembre de 1929, contando nada menos que con el gran barítono italiano Carlo Galeffi.

La acción recuerda muchísimo a la de Pagliacci, por su marcado carácter verista, su ambientación entre payasos ambulantes y su triángulo amoroso: Puck, payaso enamorado de su profesión, ama a Cecilia, quien por el contrario odia a los payasos y termina abandonando el circo. Por su parte, Lina ama secretamente a Puck, y ambos triunfan en una pantomima, pero Cecilia vuelve a ser contratada y se desencadena la tragedia, ya que, al provocar a Puck, este la mata y descubre demasiado tarde que podía haber disfrutado del amor de Lina.

Escuchamos primero la canción de la primavera de Lina, “En viejas memorias pierdo”, cantada por Pilar Lorengar:

Justa fama ha alcanzado la pantomima, que escuchamos a continuación:

Pero si algo destaca es esta obra es el personaje de Puck, con dos maravillosos pasajes: la romanza “caminar, caminar” y el “Se reía”, en el que cuenta cómo asesina a Cecilia. Escuchamos primero el “Caminar, caminar” cantado por Carlo Galeffi, que fue quien estrenó la ópera:

Y vemos ahora ese “Se reía” final cantado por Vicente Sardinero:

Tras el éxito de Las Golondrinas, Usandizaga emprende la composición de una nueva ópera, “La llama”, que no llega a terminar. Será de nuevo su hermano Ramón quien la concluya, estrenándose así en Donostia el 30 de enero de 1918. Escuchamos el prólogo de esta última ópera:

Ya hemos comentado que desde niño tuvo mala salud. Finalmente no resistió y sucumbió a la tuberculosis el 5 de octubre de 1915, a los 28 años. Su funeral fue multitudinario, demostrando el gran prestigio del que gozaba en su época, y fue enterrado en el donostiarra cementerio de Polloe, en el panteón familiar:

Espero que este repaso a su biografía haya servido para despertar la curiosidad de alguien por conocer mejor la obra de un compositor de gran prestigio en su época, pero hoy bastante olvidado, salvo por Las golondrinas. ¡Gora Usandizaga!



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