¿Películas de llorar? Hagamos una lista


La idea de este post surge a raíz de las discusiones en facebook a cuenta de cuál ha sido la película con la que más hemos llorado, surgida a raíz de esta lista de la revista Fotogramas (la que casi todos los cinéfilos leemos, sí). Sí, hablamos de películas de llorar.




Revisando la lista de 60 películas de llorar, cuento haber visto unas 23. No son muchas, lo sé (algunas tengo que arreglarlas lo antes posible… sobre todo “Kramer contra Kramer”), pero lo que me sorprendió es que muchas de esas películas no me parecen en absoluto para llorar. Al margen de que sean mejores o peores, yo nunca consideraría “Crash” o “Brokeback mountain” películas para llorar (salvo que entendamos “Lloré con “Crash” de lo mala que era”, que creo que los tiros no van por ahí). Ni “Criadas y señoras”, ni “Boys don`t cry”, que me repugnó más que emocionó… ni mucho menos ese tostón infumable que es “En busca de la felicidad”. Tampoco “La fuerza del cariño”, aunque se note que lo intenta. Ni siquiera “Million Dollar Baby” (antes pondría “Gran Torino”). Puedo aceptar “Los puentes de Madison” (vale, esa escena con Meryl Streep en plan “abro la puerta del coche, no la abro, la abro, no la abro” es bastante emotiva”) o “Memorias de África”, aunque no me hicieron llorar, desde luego.

No sé, quizá soy un tío raro (bueno, sin el quizá), o es que lloro poco (que también), pero son pocas las películas de la lista que me llegan a emocionar. Venga, sí, tanto “Qué bello es vivir” como “Matar a un ruiseñor” pueden entrar en la lista (quizá la próxima vez que las vea consiguen sacarme la lagrimita, que con la edad me estoy volviendo más blandengue), pero desde luego “Lo que el viento se llevó” no. Conseguí verla entera pro primera vez la pasada nochevieja, y me aburrió sobremanera. En ciertos sentidos me recordó a ese “Forrest Gump” que vi de niño y me traumatizó: parece como que se regodeen en la sordidez de muerte tras muerte sin sentido. En el tostón de Victor Fleming (que ya he comentado por este blog que es un director que no me hace mucha gracia, precisamente) mueren el primer marido, la madre, el padre, el segundo marido y la hija de Scarlett, y luego muere Melita. En serio, ¿por qué tantas muertes? Me parece un clarísimo intento de chantajear al espectador (o al lector, seguramente), pero conmigo no funciona porque no me lo trago. Y mira que yo soy de los que, al ver una peli, se mete en el papel del protagonista, pero no, aquí no hubo forma. Me mantuve todo el rato distante de Scarlett (y de Rhett, no soporto a ninguno de los dos personajes, me quedo con el gran Ashley de Leslie Howard, para mí el mejor del reparto). Pero es que si no me emociono ni con “Capitanes intrépidos”, que me encanta, ni con “Casablanca”, que es mi película favorita, pues mucho menos con ésta.

Recuerdo que tendría unos 4 años cuando vi E.T. No la he vuelto a ver (aunque espero arreglar eso pronto): de la monumental llorera que me pegué le cogí miedo. Y es que esa es la cuestión: qué temas te emocionan. Y a mí el de la pérdida, la despedida permanente del amigo, siempre me ha emocionado.

En la lista aparece “Bambi”. Vale, de acuerdo, la muerte de la madre es traumática… pero entonces tendríamos que mencionar también “El rey león”, porque el asesinato de Mufasa no es menos traumático… pero nos olvidamos de la más traumática de todas las muertes de Disney: Gurgi:

Esa frase de “Taron tiene muchos amigos; Gurgi no tiene amigos” es una de las más desoladoras que se puedan encontrarse. Pero claro, nadie recuerda esa peli de Disney que, como digo yo, es una mezcla entre “La bella durmiente” y “El señor de los anillos”…

En la lista aparecen dos películas de Pixar que bien merecen estar en ella: la primera, “Up”. No es que te pases la peli llorando, o que llores al final… lo haces al principio, en esta secuencia que, no lo neguemos, tiene momentos bastante duros:

Si tengo que especificar a qué momentos me refiero, tenemos un problema…

La otra es “Toy Story 3” (la única de “Toy Story” que he visto hasta la fecha):

No, si todavía veo esta escena y me emociono. Cuando la vi en el cine, aguantar la llorera fue un esfuerzo titánico. Al día siguiente me marché de vacaciones, y a la vuelta, hablando con un amigo que la había visto mientras yo estuve fuera, me enteré que a él le pasó lo mismo… “es que les tengo mucho cariño a mis juguetes”… en su caso no sé, en el mío es simplemente “síndrome de Peter Pan”.

La otra película de la lista que en mi opinión merece estar plenamente es “El club de los poetas muertos”:

Sí, esta sí, porque ya estoy llorando como un imbécil… quizá sea por que me siento un poco representado en el profesor Keating: me encanta enseñar, y en el fondo comparto su estilo. La traición a la que le someten todos es imperdonable, pero hay ciertos alumnos que no pueden soportarlo y tienen un gesto final de redención. Poco me falta para subirme a la mesa y gritar eso de “Oh captain, my captain”, mientras mis ojos parecen fuentes. Claro que parte de la culpa la tiene ese infravalorado actor llamado Ethan Hawke… de todas formas, soy un tío que tiene su orgullo: como la última vez que vi la peli no estaba sólo, tuve que hacer un gran esfuerzo para contenerme, porque lo de llorar delante de la gente, pues como que mejor no.

La única vez en mi vida que se puede decir que he llorado de verdad en el cine (no que se asome una lagrimita, digo llorar de verdad) fue con “Las trece rosas”. Con “Salvador” conseguí aguantar (pese al enorme trabajo de Daniel Brühl), pero esta vez me fue imposible. Pero en ese caso era de pura rabia, no de emoción. Es una categoría distinta de “cine de llorar”. Por eso, mi respuesta a “¿Con qué película habéis llorado más? fue “Ayer, viendo “Los miserables” de Tom Hooper”. No voy a hablar más de ella, que para eso le he dedicado al musical un extensísimo post hace dos días. Pero es que ese final, que además canto mientras veo, no me puede dejar indiferente.

Y el resto de películas que me emocionan siempre no aparecen en la lista… una, Star Wars 3, no la quiero ver, porque en el momento en el que matan a los Jedis me pongo malo. Así que me voy con las otras 3.

Y empiezo con una de Tim Burton. Podría ser “Eduardo Manostijeras” (¡como que no me voy a sentir identificado con la historia de un friki ajeno a su entorno, sabes!), pero no, es otra: “Big Fish”. Y no, no lloro porque se muera Albert Finney (un actor por el que tengo una gran debilidad):

Esta vez aprovecho que hay vídeo en español, porque lo que siempre me emociona son esas palabras finales. La inmortalidad a través de la obra de alguien… quizá es porque soy muy mitómano, no sé, pero es que da igual, siempre me emociono con ese final.

Y en la misma línea, otro final. La de aquí es en mi opinión una de las 5 mejores interpretaciones protagonistas masculinas en lo que llevamos de siglo, y es obra de un genio que ahora andará un poco perdido, pero que es enoooooorme: un tal Johnny Depp. Y la peli en cuestión, “Descubriendo Nunca Jamás” (otra vez Peter Pan asomando por ahí…):

Bellísima escena que es imposible que no emocione a las mentes creativas/fantasiosas como la mía. Y bueno, aunque he mencionado a Johnny Depp, Freddie Highmore no se queda atrás tampoco en talento.

Y llego a la última peli, una que cada nueva vez que la veo me emociono más. A alguien quizá le sorprenda, pero bueno, ya he dicho que soy un tío bastante rarito. Hay por ahí un viejo que viste de blanco y unos señores bajitos, y un puerto…

Creo que será mejor que me tome un Aquarius, no sea que me deshidrate, porque menuda mañanita llevo…

La música de Howard Shore, que por momentos me recuerda tanto a Wagner, la voz de Ian McKellen, la belleza del decorado… pero al final lo que importa es ese duro momento de las despedidas. Unos amigos que se despiden sabiendo que no se volverán a ver, una idea que me aterra. Por eso siempre me mosquea un poco esa frase de Gandalf: “No os diré “no lloréis”, porque no odas las lágrimas son amargas”… todas no, vale, ¡pero estas sí! Y esa mirad y esa sonrisa final de Elijah Wood (su Frodo no me desagrada, ya sé que soy raro en es también) no consiguen aliviar la congoja.

Pues eso, lo de llorar con una peli concreta es algo tan subjetivo que varía de una persona a otra en función de lo que a cada uno nos afecte más. Estas son mis películas de llorar, ¿cuáles son las vuestras?



3 comentarios sobre “¿Películas de llorar? Hagamos una lista”

  1. Menos mal que te has acordado de Big Fish. Yo siempre caigo en la misma frase: “Y lo más curioso es que no se ve ninguna cara triste porque todos se alegran tanto de verte…y de despedirte como Dios manda”

  2. Buff estoy de acuerdo con muchas, con otras no tanto. EL SEÑOR DE LOS ANILLOS que has mencionado, los pelos de punta. Muchas pelis bélicas también tienen ese punto de llorar.
    Ejemplo:
    LA DELGADA LINEA ROJA (No voy a hacer spoilers, pero la muerte de un soldado al que le coges mucho cariño junto con la música de Hanns Zimmer es un buen combinado para las lágrimas)
    GLADIATOR (De nuevo con la maravillosa música de Hanns Zimmer y ese gran russeel crow)
    MASTER AND COMMANDER (La triste muerte de Holloms un oficial al que todos le echaban la culpa de la mala suerte)
    BLACK HAWK DOWN (Un final memorable) https://www.youtube.com/watch?v=EULZDgoa2N0
    De dibujos, TRISTE TRISTE el sacrificio de BINGBONG (Película INSIDE OUT) https://www.youtube.com/watch?v=CYg3UmSNJME

    Y podría seguir y seguir, pero voy a dejar a los demás!!

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