In Memoriam: Carrie Fisher (27-12-2016)


El fenómeno fan que afecta a no pocas sagas cinematográficas convierte en mitos a actores y actrices que en demasiadas ocasiones han hecho poco más que participar en esas sagas (y casos hay tantos y tantos…), pero que sólo por eso ya consiguen hacerse un huequito en los corazones de esos fans. Pues bien, desde ayer, los (muchísimos) fans de Star Wars estamos de luto: hemos perdido a nuestra querida princesa Leia Organa, la actriz Carrie Fisher.




En sus 60 años de vida, no ha sido su carrera muy extensa, y desde luego con pocas películas remarcables. Pero las que lo son son suficientes para que tengamos que escribir un post es su memoria.

Carrie Frances Fisher nació en Beverly Hills el 21 de octubre de 1956. Su madre era la célebre actriz Debbie Reynolds (famosa protagonista femenina de “Cantando bajo la lluvia”, que fallecerá al día siguiente que su hija) y su padre el cantante y actor ocasional Eddie Fisher. Sus padres se habían casado el año anterior, y en 1958 tendrían un segundo hijo, Todd. Pero sus padres se divorciaron en 1959: el mejor amigo de Eddie, Mike Todd, había muerto en 1958 en un accidente aéreo, y de tanto “consolar” a su viuda, una tal Elizabeth Taylor, pues pasó lo que pasó. Divorcio a la vista. Los niños quedaron al cuidado de la madre, que en 1960 se casa con el magnate del calzado Harry Karl, quien gasta la fortuna de la actriz a causa de su ludopatía.

Desde niña, Carrie Fisher demuestra su afición por la lectura y la escritura, mientras que su faceta interpretativa es algo más tardía, debutando sobre los escenarios con 15 años, acompañando por lo general a su madre. Su debut cinematográfico llegará en 1975, en “Shampoo” de Hal Ashby, donde interpreta un personaje un tanto “lolitesco” que vuelve loco al ligón de Warren Beatty:

Dos años después, en 1977, se estrenará su siguiente película:

Y así es como se entra en la historia (no sólo Carrie Fisher, también Mark Hamill y Harrison Ford). Nada de princesitas que necesitan un príncipe azul que las proteja, no; una mujer con carácter, capaz de defenderse por si misma.

Conseguir hacerse con el papel de la princesa Leia Organa no fue fácil para Carrie Fisher: la competencia por hacerse con el papel era grande, y la condición que se le pudo para llevarse el papel fue adelgazar. Ahora se nos hace difícil imaginarnos Star Wars sin ella.

Durante el rodaje mantuvo un breve romance con Harrison Ford, pero en 1977 comenzará una relación más estable con el cantante Paul Simon (el de Simon & Garfunkel). Aquejada de trastorno bipolar, Carrie Fisher termina haciéndose adicta a diversos medicamentos, pero lo peor será su adicción a la cocaína durante los siguientes años. Bajo esta adicción rodará la segunda parte de Star Wars, “El Imperio contraataca”, que se estrena en 1980:

En 1980 estrena también “Granujas a todo ritmo”:

Durante el rodaje, su compañero de reparto, John Belushi, le diría que tenía serios problemas con la cocaína, según confesó ella misma. Curiosamente, será Belushi el que muera por una sobredosis dos años después.

También durante el rodaje mantiene un romance con su compañero de reparto Dan Aykroyd,aunque no tardó en volver con Paul Simon, con quien se casará en 1983 (y se divorciará al año siguiente), apareciendo en un videoclip de él ese mismo 1983.

En 1983 se estrena también la última entrega de la trilogía de Star Wars, “El retorno del Jedi”:

Mientras sigue haciendo teatro, su carrera cinematográfica es poco menos que lamentable. En los años 80 habría que destacar dos películas en las que intervino. En 1986 aparece en “Hannah y sus hermanas”, de Woody Allen:

Y en 1989 aparecerá en “Cuando Harry encontró a Sally”:

Pero su carrera dará un giro. En 1987 había publicado su novela semi-autobriográfica “Postales desde el filo”, que Mike Nichols lleva al cine en 1990 con Meryl Streep y Shirley McLaine, con guión de la propia Carrie Fisher, que será nominada al BAFTA de mejor Guión Adaptado:

Por estas fechas, Carrie Fisher mantiene una relación con el germán Bryan Lourd, con quien nunca llegará a casarse, pero con quien tiene a su única hija, Billy Catherine Lourd, en 1992. La pareja se rompió cuando él inició una relación con un hombre.

Si su carrera cinematográfica en los 90 es realmente lamentable (siendo lo más destacable su cameo en “Austin Powers: Misterioso agente internacional), continúa con más éxito su carrera como escritora, tanto de novelas como de guiones, aunque más como colaboradora que como escritora en estos casos. Su guión más importante será el del telefilm “These old broads”, de 2001, que protagonizan su madre Debbie Reynolds, Elizabeth Taylor, Shirley McLaine y Joan Collins.

Como actriz mejor le va haciendo cameos en películas como “Jay y Bob el silencioso contraatacan” en 2001:

Tras escribir obras autobiográficas, parecía que su éxito cinematográfico podría renacer con la nueva trilogía de Star Wars, y así la vimos en 2015 en el episodio 7, “El despertar de la fuerza”:

¡Cuántos nostálgicos nos emocionamos al volver a ver a Leia, dejando al nivel del polvo a los nuevos intérpretes de la saga! Era un nuevo renacer, que sigue con el episodio 8, que se estrenará a finales del años próximo. Pero Carrie Fisher no estará para verlo. Tras sufrir un infarto el pasado 23 de diciembre, no pudo recuperarse y nos dejaba cuatro días después, el 27 de diciembre, con sólo 60 años.

A la espera de ver su último trabajo, y con la incógnita de qué le sucederá a su personaje, nos toca despedirnos de Leia, de Carrie Fisher, con esa frase que cualquier fan de Star Wars está repitiendo constantemente estos días: Que la fuerza te acompañe.



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