In Memoriam: Kirk Douglas (05-02-2020)

Era el penúltimo actor del Hollywood clásico que nos quedaba. La pasada semana nos dejaba el mítico Kirk Douglas, a los 103 años de edad, dejando a los cinéfilos aún más huérfanos de un pasado dorado que ya queda cada vez más lejano en el tiempo. Motivo de más para repasar su extensa carrera.

El nombre real de Kirk Douglas era Issur Danielovitch, y nació el 9 de diciembre de 1916 en Nueva York. Era hijo de una familia de inmigrantes judíos procedentes del este de la actual Bielorrusia, entonces parte del Imperio Ruso, y su lengua materna era el Yiddish. Tenía 6 hermanas, y su familia no tenía recursos económicos, así que Izzy, como era conocido, tuvo que trabajar desde muy pequeño. Consiguió aún así acceder a la universidad, a cambio de trabajar allí como jardinero. Destacó entonces en diversas disiciplinas: lucha libre, debate y teatro. 

Su talento para el teatro fue conocido en la Academia de Arte Dramático de Nueva York, que lo aceptó tras graduarse. Fue entonces cuando adoptó el nombre artístico de Kirk Douglas. Allí conoció a Lauren Bacall, que sería fundamental en su carrera posterior, además de ayudarle en su maltrecha economía ocasionalmente. 

Graduado en 1939, comenzó a actuar en Broadway, pero con el estallido de la II Guerra Mundial se alistó en la Marina, donde sirvió hasta 1944, cuando fue licenciado por heridas de guerra. Un año antes, en 1943, se había casado con la actriz Diana Dill, con la que tuvo dos hijos: Michael, el más conocido, en 1944, y Joel en 1947. 

De regreso de la guerra trabajó en Broadway antes de ser reclutado en Hollywood: Lauren Bacall le recomendó a Hal B. Wallis, quien estaba en busca de una nueva estrella masculina. Douglas superó el casting para su siguiente película, “El extraño amor de Martha Ivers”, por delante de otros actores como Richard Widmark y Montgomery Clift, debutando por tanto en el cine con la citada película de Lewis Milestone acompañando a Van Heflin y Barbara Stanwyck, interpretando precisamente a su marido:

Con una carrera todavía por perfilar, en 1948 protagoniza una comedia, género infrecuente en su filmografía: “Mi querida secretaria”:

En 1949 trabaja en la primera gran película de su filmografía: “Carta a tres esposas”, de Joseph L. Mankiewicz, interpretando al esposo de una de esas tres mujeres que temen que sea su correspondiente marido quien va a fugarse con la amiga que les ha escrito la intrigante carta: 

Pero la película que le lanzará definitivamente a la fama será “El ídolo de barro”, de Mark Robson, estrenada también en 1949, y en la que interpreta a un violento boxeador con problemas para ganarse la vida y su relación con su hermano, interpretado por Arthur Kennedy:

Este papel le vale la primera de sus tres nominaciones al Oscar, que no ganará nunca (se sospecha que uno de los motivos por los que no gana nunca es por su marcada ideología izquierdista, odiada por los magnates de Hollywood). En ese momento queda claro que los papeles en los que más se luce Kirk Douglas son personajes muy intensos, de carácter fuerte, en los que luce más natural y realista, ya que son los que más se adaptan a su propia personalidad. 

Su siguiente papel remarcable viene en 1950 de la mano de Michael Curtiz, en el drama musical “El trompetista”, en el que trabaja con su vieja amiga Lauren Bacall:

En 1951 trabaja con dos de los mejores directores de Hollywood. El primero, William Wyler, lo dirige en “Brigada 41”, drama ambientado en una comisaría en el que interpreta a un violento policía, junto a Eleanor Parker:

El otro será Billy Wilder, con quien trabaja en “El gran carnaval”, película muy crítica con el amarillismo de la prensa que no fue muy exitosa:

Son años en los que Kirk Douglas trabaja frecuentemente en westerns, pero es en el género dramático donde obtiene sus mayores éxitos, especialmente en 1952 con “Cautivos del mal”, drama de Vincente Minelli en el que interpreta a un tiránico director de cine odiado por todos sus compañeros de trabajo, entre ellos Lana Turner, Walter Pidgeon o Gloria Grahame:

Por este papel Kirk Douglas recibe su segunda nominación al Oscar.

En 1954 la Fisney cuenta con él para protagonizar “20.000 leguas de viaje submarino”, adaptación de la novela de Julio Verne en la que comparte pantalla con Paul Lukas, Peter Lore o James Mason, que interpreta al personaje de Nemo. Douglas puede aquí lucir su talento cómico:

Divorciado desde 1951 por sus habituales infidelidades, en 1954 Kirk Douglas se casa por segunda vez, con la productora Anne Budyens, con la que permanece casado hasta su muerte. Tiene dos hijos: Peter en 1955 y Eric en 1958. 

En 1956 rueda otro de sus mayores éxitos, “El loco del pelo rojo”, de nuevo a las órdenes de Vincente Minnelli, en el que interpreta al pintos Vincent Van Gogh, acompañado por Anthony Quinn interpretando a Gaugin. Quinn gana el Oscar a mejor secundario, mientras Douglas vuelve a quedarse a las puertas del premio a mejor actor en la que fue su tercera y última nominación:

En 1957 trabaja en el que probablemente sea suwetsern más célebre, “Duelo de titanes” de John Sturguess, interpretando a Doc Hollyday, junto a su amigo Burt Lancaster que interpreta al sheriff Wyatt Earp:

En 1955 Kirk Douglas había fundado su propia productora, Byrna Productions. En 1957 es gracias a su productora que por fin consigue salir adelante “Senderos de Gloria”, adaptación de la novela antibélica de Humphrey Cobb ambientada en la Primera Guerra Mundial que dirige Stanley Kubrick y que el propio Douglas protagoniza:

En 1958 es productor y protagonista de “Los Vikingos”, cinta de aventuras históricas en la que comparte protagonismo con Tony Curtis y Janet Leigh:

En 1957 vuelve a protagonizar un wetsern de John Sturges, “El último tren de Gun Hill”, en el que tiene que enfrentarse a Anthony Quinn:

En 1960 de nuevo produce y protagoniza una película de Stanley Kubrick, en este caso la famosa “Espartaco”, en la que interpreta al mítico rebelde romano junto a un magnífico reparto que incluye a Jean Simmons, Tony Curtis, Jean Simmons, Laurence Olivier, Charles Laughton o Peter Ustinov, entre otros: 

Hay que destacar que Douglas se encargó de que en los títulos de crédito apareciera el guionista Dalton Trumbo, vetado a causa de la caza de brujas. 

Kirk Douglas regresa al teatro a comienzos de los años 60. En esos años también se especializa en cine en interpretar a militares. Buena prueba de ello son sus dos películas estrenadas en 1965. La primera es “Primera victoria”, drama dirigido por Otto Preminger, ambientada tras el bombardeo de Parl Harbour, y en la que comparte protagonismo con John Wayne, Brandon de Wilde o Patricia Neal: 

La otra es “Los héroes de Telemark” de Anthony Mann, film sobre la resistencia noruega durante la invasión nazi que protagoniza junto a Richard Harris y Michael Redgrave:

En 1967 vuelve a compartir pantalla con John Wayne en el western “Ataque al carro blindado”, en el que ambos lideran un pequeño grupo que planea asaltar un carro blindado que transporta dinero:

En 1969 trabaja a las órdenes de Elia Kazan en “El compromiso”, junto a Faye Dunaway y Deborah Kerr. Me pregunto qué supondría para alguien como Douglas, que recuperó la carrera de Dalton Trumbo, trabajar a las órdenes de un delator como Kazan:

En 1970 vuelve a trabajar a las órdenes de Joseph L. Mankiewicz en “El día de los tramposos”, un western crepuscular e irónico que protagoniza junto a Henry Fonda:

La carrera posterior de Kirk Douglas es en general poco interesante. En 1973 debuta como director en “Pata de palo”, adaptación de La isla del tesoro trasladada al western, que protagoniza junto al joven Mark Lester: 

Y repite tras las cámaras en una segunda ocasión, en 1975, con el western “Los justicieros del Oeste”:

En 1979 se pasa al género de la ciencia-ficción con “Saturno 13”, dirigida por Stanley Donen:

Trabajando cada vez más en televisión, todavía consigue, pese a su edad, tener algunos papeles protagonistas en cine. Así, por ejemplo, en 1986 vuelve a trabajar con su amigo Burt Lancaster en la comedia criminal “Otra ciudad, otra ley”:

La Academia quiso compensar el hecho de no haberle dado nunca el Oscar, así que en 1996 le dieron un Oscar honorífico:

En 2003 trabaja en la película “Cosas de familia” junto a su hijo Michael, su nieto Cameron y su primera esposa, Diana (la madre de Michael):

Kirk Douglas se despidió del cine dos años después, en 2005. Prácticamente retirado de la vida pública, en ocasiones todavía aparecía junto a su familia en alguna entrega de premios, convertido en una leyenda vida de Hollywood. Superados los problemas cardíacos de finales de los 90, disfrutó de una sorprendente longevidad, que terminó el pasado 5 de febrero, cuando ya llegaba a los 103 años. Fue enterrado pocos días después en el Westwood Village Memorial Park de Los Angeles. 

Kirk Douglas era, como ya hemos dicho, casi el último exponente del Hollywood dorado (sólo nos queda ya Olivia de Havilland), y como tal uno de los últimos exponentes de una forma diferente de entender y hacer cine, además de ser de los últimos en haber trabajado con los grandes directores  e intérpretes de ese pasado que, tras su muerte, se convierte aún más en mítico. 



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