Turismo en India: el Taj Mahal y los mausoleos mogoles

[vc_row][vc_column][vc_column_text]Hablar del Taj Mahal seguramente nos haga pensar en algo exótico, quizá incluso onírico… no es difícil verlo como inspiración del palacio del sultán de “Aladdin” (al margen del parecido entre el nombre de Agra, la ciudad donde se encuentra el monumento, y la ficticia ciudad de Agrabah en la que transcurre la acción de la película). Pero el Taj Mahal es sólo el último de los ejemplos de la arquitectura de los mausoleos mogoles que nos vamos a encontrar en la India y su entorno.




Comenzando desde el tatarabuelo del constructor del Taj Mahal, hay 5 grandes mausoleos mogoles pertenecientes a las 5 generaciones imperiales, además de otro mausoleo de envergadura perteneciente al suegro del 4 emperador. En mi visita a la India (hace ya 4 años) no visité el interior de este último (lo vi de pasada desde fuera), pero sí visité 3 de los mausoleos imperiales (por tanto, intentaré poner fotos mías de esos 3 mausoleos). Visitar el 4º es un tanto complicado (está en Lahore, Pakistán… un país no muy seguro que digamos), mientras que visitar el 5º es poco menos que un suicidio, ya que nos supondría tener que ir a Kabul.

Éste de Kabul es el 1º mausoleo mogol, o, para entendernos, el mausoleo del 1º emperador mogol de la India. Su constructor fue Babar, o Babur, un descendiente de Tamerlán, musulmán al igual que su antepasado. Tras perder la capital de su reino, Samarkanda, en manos de los uzbecos, conquista primero Kabul y luego el norte de la India, estableciendo su capital en Agra. Murió en 1530, a los 48 años, siendo sucedido por su hijo Humayun.

Su tumba se localiza en Kabul, y se conoce como los “Jardines de Babar”. Su estado de conservación es ruinoso, pero aún así todavía conserva su encanto:[/vc_column_text][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_single_image source=”external_link” external_img_size=”full” alignment=”center” custom_src=”https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/3/3c/Kabul_Baghe_Babur_tomb.jpg/800px-Kabul_Baghe_Babur_tomb.jpg”][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]En el interior de ese edificio de celosías se encuentra el sarcófago del emperador:[/vc_column_text][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_single_image source=”external_link” external_img_size=”full” alignment=”center” custom_src=”https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/7/76/TOMB_OF_BABUR_IN_KABUL.jpg/800px-TOMB_OF_BABUR_IN_KABUL.jpg”][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]El reinado de Humayun fue convulso, aumentó sus conquistas pero se enfrentó a una fuerte oposición que le llevó a perder su control sobre Agra y huir al Sind (en Pakistán),y finalmente a Persia, donde consigue la ayuda necesaria para recuerar Kabul de manos de su hermano, a quien castiga, como es de esperar. Tras 15 años recuperó Lahore y un año después en 1555, Delhi. En esta ciudad moriría al año siguiente accidentalmente al caer por las escaleras de su biblioteca. Su mujer, Hamida Begun, fue la encargada de ordenar la construcción de su mausoleo, en la misma Delhi.

La tumba de Humayun es el primer gran exponente de los mausoleos mogoles, y como ya podemos ver a simple vista, tiene elementos que nos recuerdan al futuro Taj Mahal:[/vc_column_text][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_single_image image=”787″ img_size=”full” alignment=”center”][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Para empezar, la tumba propiamente dicha, como es habitual en los mausoleos mogoles, forma parte de un complejo de edificios y jardines. Entradas monumentales abren paso a un jardín dividido en 4 partes, atravesado por canales de agua, como se puede apreciar en la foto. En el centro de estos jardines, siempre respetando la simetría, se encuentra el mausoleo propiamente dicho, edificado en arenisca roja pero con una cúpula blanca que ya nos señala al Taj Mahal.

Vamos a acceder a la terraza del edificio por esta puerta:[/vc_column_text][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_single_image image=”788″ img_size=”full” alignment=”center”][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Hemos subido ya a la plataforma, o al primer nivel del edificio. Vamos a mirar hacia los jardines para ver las puertas de acceso:[/vc_column_text][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_single_image image=”789″ img_size=”full” alignment=”center”][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Viendo así los jardines y una de las puertas nos podemos hacer una mejor idea del aspecto del recinto.

Entramos ya al interior del mausoleo por esta puerta:[/vc_column_text][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_single_image image=”790″ img_size=”full” alignment=”center”][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Una vez en el interior, nos encontramos en una amplia sala octogonal, que tiene 4 puertas al exterior, mientras que en los otros 4 lados se abren pequeñas cámaras laterales. El aspecto del interior es así:[/vc_column_text][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_single_image image=”791″ img_size=”full” alignment=”center”][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Del interior destacan 2 cosas. La primera, la cúpula:[/vc_column_text][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_single_image image=”792″ img_size=”full” alignment=”center”][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Y la segunda, obviamente, el ataúd:[/vc_column_text][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_single_image image=”793″ img_size=”full” alignment=”center”][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Perfectamente situado en el centro, para guardar la simetría.

Pero no nos engañemos, ésta no es la tumba de Humayun, es tan sólo su cenotafio; Humayun está enterrado en la cripta, en el nivel inferior (que no es accesible a los turistas… o al menos cuando yo estuve).

No es difícil darse cuenta de que este mausoleo es uno de los monumentos más visitados de Delhi.

A Humayun le sucede su hijo Yalaluddin Muhammad, al que conocemos como Akbar (“el grande” en árabe). Y no, el apodo no le viene grande en absoluto: recuperó muchas partes perdidas del imperio, se impuso a quienes conspiraban contra él durante el inicio de su reinado, creó una burocracia que permitía mantener unido al imperio, potenció las artes y favoreció la tolerancia religiosa (los mogoles eran musulmanes, pero la mayor parte de la población era hindú, y también había cristianos i sijs, Suprime la yizia, un impuesto que tenían que pagar los no musulmanes, e incluso trata de crear una religión sincrética que una elementos musulmanes e hindúes (obviamente la cosa no funciona y desaparece tras su muerte). Además, para alejar la corte de Delhi, manda construir una nueva capital, Fatehpur Sikri, no muy lejos de Agra. Pero la ciudad fue pronto abandonara por carecer del suministro necesario de agua, y la capital se traslada a Agra.

Y es en las cercanías de Agra, en Sikandra, a unos 10 Km, donde él mismo comenzó a construir su mausoleo en el año 1600, aunque las obras no terminarán hasta el 1613, mientras que Akbar había muerto en 1605 (a los 63 años).

El mausoleo se encuentra junto a la carretera que une Agra con Delhi, por lo que aunque el viaje no incluía la visita al monumento, el chófer paró para que pudiéramos entrar.

Empezamos por la puerta de acceso al recinto, de nuevo de arenisca pero con incrustaciones de mármol:

[/vc_column_text][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_single_image image=”794″ img_size=”full” alignment=”center”][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]En el interior, como siempre, el mausoleo en medio de los jardines:[/vc_column_text][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_single_image image=”795″ img_size=”full” alignment=”center”][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Por cierto, en los jardines pastaban rebaños de antílopes cervicapra, y había langures en el exterior:[/vc_column_text][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_single_image image=”796″ img_size=”full” alignment=”center”][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Volvemos al mausoleo.

El edificio consta de una base de arenisca roja sobre la que se eleva una plataforma de mármol, material que va cobrando cada vez más protagonismo.

Cuando yo estuve no pude acceder a la plataforma, donde se encuentra el cenotafio de Akbar, así que cojo foto de wikipedia:[/vc_column_text][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_single_image source=”external_link” external_img_size=”full” alignment=”center” custom_src=”https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/1/11/Akbar-tomb.jpg”][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Pero en este caso, a donde sí pude acceder fue a la cripta donde reposan los restos de Akbar (o no, ya que la tumba fue saqueada y a saber qué hicieron con sus huesos…). Entramos por una única puerta, que se ve en el centro de la imagen superior:[/vc_column_text][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_single_image image=”797″ img_size=”full” alignment=”center”][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]A derecha e izquierda de esa puerta nos encontramos con otras puertas que conducen a más enterramientos, de miembros de la familia real supongo.

Entramos por la puerta y nos encontramos con una estancia bellísimamente decorada:[/vc_column_text][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_single_image image=”798″ img_size=”full” alignment=”center”][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Desde aquí, tras atravesar un corredor descendente, llegamos a la cámara murtuoria, en cuyo centro nos encontramos el sarcófago de Akbar:[/vc_column_text][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_single_image image=”799″ img_size=”full” alignment=”center”][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Por cierto, la acústica de la sala es impresionante, así que yo no aprovecharía para contar secretos si no queréis que se entere todo el mundo.

Para concluir con Sikandra dejo un detalle de la decoración de mármol incrustado en la arenisca:[/vc_column_text][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_single_image image=”800″ img_size=”full” alignment=”center”][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Por cierto, Sikandra es un lugar muy tranquilopara visitar, con pocos turistas, nada que ver con la tumba de Huayun, no hablemos ya del Taj Mahal…

A Akbar le sucedió el único de sus hijos que llegó a edad adulta, Jahangir, pese a que éste había conspirado contra su padre unos años antes.

Jahangir volvió a políticas que favorecían al islam, pero eso no impidió que fuera un alcohólico (además de adicto al opio) incapaz de gobernar; el poder recayó sobre su esposa Nur Jehan. Y por ello, el siguiente mausoleo mogol del que vamos a hablar no es el de Jahangir, sino el de su suegro, Mirza Ghiyas Beg, conocido como Itimad-Ud-Daulah, que significa “pilar del estado” (así que lo conocemos como el mausoleo de Itimad-Ud-Daulah). Este hombre fue, además del suegro de Jahangir, el abuelo de Mumtaz Mahal, de quien hablaremos más adelante.

Nur Jehan mandó construir este mausoleo en la ciudad de Agra en 1622, y tiene un gran interés artístico, ya que por fin sustituye como principal material de construcción de los mausoleos mogoles la arenisca roja por el mármol. Aunque de dimensiones más modestas (es conocido como “el pequeño Taj Mahal), es de una gran belleza, como podemos ver en su aspecto exterior:[/vc_column_text][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_single_image source=”external_link” external_img_size=”full” alignment=”center” custom_src=”https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/4/4d/Agra_Eitmad-Ud-Daulah.JPG/800px-Agra_Eitmad-Ud-Daulah.JPG”][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]La decoración interior es igualmente exquisita, como vemos en esta imagen con los cenotafios en medio:[/vc_column_text][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_single_image source=”external_link” external_img_size=”full” alignment=”center” custom_src=”https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/7/75/Baby_Tomb-Agra_India08.JPG/800px-Baby_Tomb-Agra_India08.JPG”][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Volviendo a Jahangir, éste murió en 1627, a los 58. Dado que la ciudad de Lahore fue su residencia favorita, se decidió construir allí el mausoleo del emperador. Aunque con permiso del sucesor de Jahangir, Sah Jahan, parece ser que la principal impulsora de su construcción fue de nuevo Nur Jehan, quien tarda 10 años en construir el edificio de arenisca roja con incrustaciones de mármol en el que destacan los 4 minaretes que volveremos a ver en el Taj Mahal:[/vc_column_text][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_single_image source=”external_link” external_img_size=”full” alignment=”center” custom_src=”https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/f/f3/Tomb_Of_Jahangir.jpg/1024px-Tomb_Of_Jahangir.jpg”][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Aún así, destaca que, a diferencia de otros mausoleos mongoles, éste no tenga ninguna estructura sobre la plataforma.

Veamos ahora el ataúd-cenotafio:[/vc_column_text][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_single_image source=”external_link” external_img_size=”full” alignment=”center” custom_src=”https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/b/bb/Jehangir_Tomb7.jpg”][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Este mausoleo es uno de los principales atractivos turísticos de Lahore, junto con el que, en las proximidades, la propia Nur Jahan se hizo construir para ella y su hija Ladii Begum (además de otro, de estilo muy distinto, para su hermano). El mausoleo de la emperatriz es de nuevo de arenisca roja:[/vc_column_text][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_single_image source=”external_link” external_img_size=”full” alignment=”center” custom_src=”https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/f/f7/Tomb_of_Noor_Jahan_at_Shahdara.jpg/1024px-Tomb_of_Noor_Jahan_at_Shahdara.jpg”][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]El aspecto exterior es relativamente modesto, pero el interior es muy interesante, incluyendo el doble cenotafio de la emperatriz y su hija:[/vc_column_text][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_single_image source=”external_link” external_img_size=”full” alignment=”center” custom_src=”https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/4/40/Grave_of_Nur_Jahan.jpg/800px-Grave_of_Nur_Jahan.jpg”][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]A Jahangir le sucedió en el trono su hijo Sah Jahan. Tuvo problemas, ya que no era hijo de la todopoderosa Nur Jahan, quien se opuso a que éste heredara el trono. Pero el apoyo de otras mujeres del harén, así como el de su suegro, Asaf Khan, que era hermano de Nur Jahan, le permitieron ser el nuevo emperador mogol.

Su reinado se caracteriza por un retorno cada vez mayor a la ortodoxia musulmana, en perjuicio de la mayor parte de la población hindú. Pero si por algo destaca su reinado fue su amor por su esposa, Mumtaz Mahal. Ella, que al parecer era muy guapa, le acompañaba en sus viajes y frecuentes campañas militares (en el intento de conquistar el sur de la India, que es lo que se les resistía), lo que al final llevó a que ella muriera e los 37 años, en 1631, en el parto de su decimocuarto hijo. Sah Jahan nunca se recuperaría del dolor de su pérdida, así que de inmediato se pondrá manos a la obra a construir el que será el más famoso de los mausoleos mogoles: el Taj Mahal.

Como siempre, entramos al recinto por una puerta monumental:[/vc_column_text][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_single_image image=”803″ img_size=”full” alignment=”center”][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Hasta aquí todo normal, no es muy distinta de Sikandra.

Pero una vez dentro nos damos cuenta de que el mausoleo no está en el centro de los jardines, sino al fondo, con sólo dos secciones de jardín en lugar de las cuatro habituales. Y ahí se yergue, majestuoso, el mausoleo del mármol blanco más puro imaginable:[/vc_column_text][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_single_image image=”804″ img_size=”full” alignment=”center”][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Como siempre, una plataforma sobre la que se eleva el edificio principal, rodeado de 4 minaretes. Bajo la plataforma, la cripta donde se encuentra la verdadera tumba, no accesible a los turistas.

El edificio principal destaca por sus monumentales puertas y su remate con esa cúpula acebollada. Es el mejor ejemplo de la combinación del arte mogol con el persa, indio e incluso otomano. El mármol está ricamente ornamentado con incrustaciones de piedras semipreciosas y con altorrelieves:[/vc_column_text][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_single_image image=”805″ img_size=”full” alignment=”center”][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Antes de entrar en el edificio, nos vamos a fijar en el entorno. Ya que en los laterales de la plataforma hay dos edificios, una mezquita a un lado y otro edificio que seguramente sirvió como casa de invitados al otro extremo, para mantener la simetría, ambos en arenisca roja con decoración en mármol. Y detrás, el río Yamuna, afluente del Ganges.

Veremos una imagen de ese edificio que servía como casa de invitados, hecha a través de las celosías de mármol del interior del mausoleo:[/vc_column_text][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_single_image image=”806″ img_size=”full” alignment=”center”][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]No me resisto a poner una imagen de la decoración de este edificio, esas incrustaciones de mármol en la arenisca roja, con motivos vegetales:[/vc_column_text][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_single_image image=”807″ img_size=”full” alignment=”center”][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Ahora ya sí, entramos en el interior del mausoleo, en el que no se pueden hacer fotos, así que de nuevo toca recurrir a wikipedia… Y nos encontramos de nuevo con una cámara octogonal, con cuatro puertas monumentales y cuatro pequeñas cámaras laterales en las caras restantes. Y en el centro, una celosía de mármol rodea el cenotafio… pero hay algo que falla:[/vc_column_text][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_single_image source=”external_link” external_img_size=”full” alignment=”center” custom_src=”https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/e/ec/Interior4.jpg”][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Tenemos un ataúd en el centro, el que corresponde a la reina (lo mismo sucede en la verdadera tumba en la cripta), pero a su lado hay otro ataúd que rompe la simetría. ¿Qué sucedió?

La construcción del Taj Mahal, que termina en 1648, resultaba demasiado cara, y uno de los hijos de Sah Jahan, Aurangzeb, se oponía a semejante despilfarro. Se enfrentó a sus otros tres hermanos, Muhammad Shuja, Murad Bakhsh y, sobre todo, al primogénito, Dara Shikoh, quien lideraba el sector progresista del gobierno, pro-hindú, y al que se le acusaba de influir demasiado en su padre. Pero Las relaciones de Aurangzeb con su padre eran pésimas, y cuando éste enfermó de gravedad, en 1657, no dudó en luchar contra sus hermanos, y dado que Dara Sikhoh era un pésimo militar a diferencia de Aurangzeb, curtido en sus luchas por conquistar Golconda, los derrotó y asesinó a Sikhoh, acusado de apostasía, y a Murad, mientras qye Shuja consiguió huir a Birmania y se perdió su rastro.

Sin ninguna piedad, Auragnzeb usurpa el trono de su padre y lo mantiene preso en el fuerte rojo de Agra, desde el que, en la lejanía el anciano podía ver el mausoleo de su amada:[/vc_column_text][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_single_image image=”808″ img_size=”full” alignment=”center”][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Ya veis que el los días de niebla del otoño la visión no es muy nítida…

No sabemos seguro cuáles eran los planes de Sah Jahan para su tumba (tal vez un edificio similar al Taj Mahal justo enfrente, al otro lado del Yamuna, para completar la simetría, aunque esta teoría está sin demostrar), pero con Aurangzeb estos proyectos no pudieron realizarse, y a la muerte del destronado emperador, en 1666 (con 74 años nada menos), Auragnzeb le hizo enterrar junto a su esposa en el Taj Mahal, así que ese otro ataúd que rompe la simetría es el suyo.

Auragnzeb era lo que hoy llamaríamos un integrista islámico (para quienes piensen que este fenómeno es exclusivo de la actualidad): si su padre había impedido la restauración de templos hindúes, él directamente destruyó muchos, incluso el tan sagrado de Benarés, además de liquidar a cualquier opositor, fuera éste hindú o musulmal. Extendió sus conquistas hasta el sur de la India, pero los hindúes se agruparon en su contra, y a su muerte el imperio mogol perdió casi todo su poder.

Como ya hemos dicho, Aurangzeb era un musulmán radical, fiel seguidor de la Sharia, que desprecia el gasto en monumentos funerarios, así que con él los mausoleos mogoles desaparecen. Construyó un pequeño mausoleo para su primera esposa, que intentaba copiar al taj Mahal pero mucho más modesto en dimensiones, materiales y decoración: el arte mogol estaba ya en plena decadencia. Y él directamente quiso ser enterrado como estipula la sharia, sin ataúd, cubierto por un sudario directamente en la tierra, en la ciudad de Aurangabad:[/vc_column_text][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_single_image source=”external_link” external_img_size=”full” alignment=”center” custom_src=”https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/1/14/TOMB_aURANGAZEB.JPG/800px-TOMB_aURANGAZEB.JPG”][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Triste final para un gran imperio que, por mano de un extremista, cayó en la ruina. Pero por suerte conservamos exponentes de su arte, esos mausoleos mogoles que son mucho más que el Taj Mahal y que, desde luego, bien merecen una visita. Los más de 20.000 visitantes que recibe el Taj Mahal CADA DÍA así lo confirman. Así que animaos, visitar la India tiene muchos alicientes, y os aseguro que estos mausoleos mogoles son uno de los principales.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]



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