Turismo en Suiza: Las cataratas del Rin.


Con sus 1.233 km de longitud, el Rin es uno de los ríos más importantes de Europa, pero es además un río fronterizo en buena parte de ese recorrido. Naciendo en los Alpes, en el cantón de los Grisones, tras regar la capital del cantón, Chur, pasa a ser la frontera entre Suiza y Liechtenstein, y posteriormente entre Suiza y Austria. Tras un brevísimo recorrido exclusivamente por tierras austriacas, el río desemboca en el lago Constanza, fronterizo entre Austria, Suiza y Alemania. Terminado el lago, el Rin seguirá siendo frontera entre Alemania y Suiza, y tras un breve paso integral por Suiza, será la frontera entre Alemania y Francia. A partir de ahí ya discurrirá íntegramente por tierras, primero alemanas, y después holandesas. Pero poco después de la salida del Rin desde el lago Constanza, hay un tramo del río que transcurre completamente por tierras suizas, en la parte que corresponde al cantón Suizo de Schaffhausen (se suele traducir el nombre de esta ciudad al español como Escafusa, pero yo prefiero mantener los nombres originales), que queda en la orilla derecha del Rin, mientras los cantones  de Zurich y Turgovia quedan en la orilla izquierda. Y es en este enclave totalmente suizo del curso del Rin dónde nos encontramos uno de los grandes espectáculos naturales de Europa Central: las cataratas del Rin.




Aunque no se trate de un único salto vertical, sus 23 metros de altura y 150 metros de anchura lo convierten en un espectáculo digno de verse, especialmente en los meses de verano, cuando el caudal es mayor (consecuencia del deshielo que viene desde los Alpes). Por lo tanto, el mejor momento para visitar las cataratas es obviamente el verano (al margen de que hay ciertas actividades que sólo se podrán realizar entre los meses de abril y octubre.

Bueno, vamos al tema que nos importa, la visita turística a las cataratas del Rin: cómo llegar, qué podemos hacer allí… por eso comienzo antes de nada dejando un enlace a la página oficial de las cataratas (disponible sólo en alemán e inglés).

En la orilla derecha del Rin (es decir, la norte) se encuentra la localidad de Neuhausen am Rheimfall, de unos 10.000 habitantes, que se encuentra a unos 10 minutos en coche de la capital del cantón, Schaffhausen. Desde Zurich podremos llegar en coche en unos 30 minutos, mientras que desde el corazón de la selva negra, desde Titisee-Neustadt, tardaremos en torno a una hora. También podemos ir entren, desde Zurich, Winterthur o Schaffhausen, habiendo una estación a cada lado de las cataratas.

Y es que podemos ver las cataratas desde las dos orillas del Rin. Pero no nos preocupemos, sobre un centenar de metros antes de las cataratas hay un puente del ferrocarril con zona peatonal que nos permite cruzar el río y poder ver las cataratas desde ambos lados.

Entonces, si vamos en coche, ¿a qué orilla del río nos interesa ir? Bueno, tenemos dos opciones: la primera es aparcar en Neuhausen, en uno de los parkings de pago que hay en la localidad. La otra opción es aparcar en la orilla izquierda del río, al sur, en el cantón de Zurich. Aquí los parkings son gratuitos, pero junto antes de las cataratas del Rin nos encontramos con una caseta para comprar unas entradas. ¿Pero hay que pagar para ver las cataratas? Yo, que fui sin saber nada, pensé que sí. El precio es de 5 Francos Suizos (se puede pagar en Euros, siendo, si la memoria no me falla, idéntico precio: 5 euros). Pero cuidado: ese ticket que coges no es para ver las cataratas en sí, sino para poder verlas desde el castillo de Laufen. Pongo una foto de las cataratas para poder verlo:

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En esta foto vemos las dos orillas de las cataratas del Rin: a la izquierda de la foto vemos la ciudad de Neuhausen, en medio de las cataratas está el Rheinfallfelsen, una roca caliza que parte las cataratas en dos, y a la derecha de la foto, arriba del todo, vemos el castillo de Laufen, con un ascensor que desciende a varias pasarelas para ver las cataratas desde distintas alturas.

Este castillo (oficialmente Schloss Laufen), cuyo origen data de en torno al año 850, a día de hoy cuenta con restaurante y albergue. Pero lo que hay que tener en cuenta es que el ascensor tiene sus horarios (cuando yo estuve, dejaba de funcionar a las 8 de la tarde). Por no saberlo, lo primero que hice al comprar la entrada fue cruzar el río y ver las cataratas del Rin desde la orilla opuesta, y cuando me di cuenta de para qué servía el ticket me quedaba poco más de media hora para poder ver las cataratas desde la otra orilla, que es para lo que había pagado.

¿Merece la pena pagar la entrada? En realidad para lo que pagas es para usar el ascensor (porque se puede acceder a esas plataformas andando, en tren o en barco), pero hay que tener en cuenta que las vistas de las cataratas del Rin desde cada ribera del río son totalmente distintas. Las mejores vistas de las cataratas en su conjunto son desde el lado de Neuhausen, ya que, gracias al recodo que hace el río, nos permiten ver las cataratas de frente (como en la foto del comienzo del post). Existe también la opción de poder incluso meter los pies en el agua desde una plataforma justo sobre las cataratas (el agua baja fría con ganas, pero en un día de mucho calor, como el que me tocó a mí, es algo de agradecer), e incluso podemos ver una noria de madera que nos recuerda que estas cascadas han sido fuente de producción energética:

noria

Pero las vistas laterales de las cataratas del Rin no son muy espectaculares desde la ribera derecha, ya que ciertos afloramientos rocosos nos cortan la visión de las cataratas principales, por lo que lo que veremos es una cascada de mucho menor tamaño, como en esta foto:

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Por el contrario, desde la orilla opuesta, las pasarelas nos llevan hasta el mismo nivel del agua, podemos sentir las gotitas mojándonos la cara y ver, si tenemos la suerte de que nos toque un día soleado, infinidad de arco iris sobre las aguas. Para hacernos una idea de lo que veremos desde esta parte del río dejo un vídeo que grabé:

Os aseguro que ver caer el agua así es algo impresionante.

Pero no sólo tenemos la opción de ver las cataratas del Rin desde tierra firme; podemos también elegir alguno de los itinerarios en barco que se realizan, partiendo en su mayoría desde el castillo de Wörth (en la orilla derecha, frente a las cataratas), que actualmente es un restaurante. Desde aquí tenemos la opción de cruzar el río hasta el castillo de Laufen (o coger un ticket combinado que incluya el ascensor de el castillo), dar un rodeo bajo las cataratas o llegar al Rheinfallfelsen para tener una vista de las cataratas desde el mismo centro. O podemos coger un billete que combine los 3 itinerarios, o incluso un recorrido que descienda por el curso del Rin hasta Rheinau. Pero hay que recordar que los barcos sólo están operativos entre abril y octubre. Dejo un enlace con los precios de los diferentes itinerarios (sólo está en alemán). Cuando yo estuve no tuve tiempo de poder hacer ninguno de estos recorridos, aunque tanto la opción de navegar junto a las cataratas como la de subir al Rheinfallfelsen me resulta más que tentadora.

No estamos ante las cataratas del Niágara, ni de Iguazú, ni las Victoria, pero tener un espectáculo natural así en pleno corazón de Europa es un lujo mucho más accesible que podemos aprovechar de pasada camino de cualquiera de los grandes centros turísticos de los países del entorno. No será perder el tiempo, tenedlo por seguro.



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